Considerado por muchos el mejor inicialista que pasó por Industriales (otros son partidarios de elegir a Agustín Marquetti o Alexander Malleta), Antonio Scull exhibe en sus vitrinas tres medallas olímpicas, dos de ellas doradas.
En la historia del beisbol cubano, solo contados estelares han podido emular dicho palmarés: digamos, también con tres cerraron sus carreras Omar Linares, Antonio Pacheco, Orestes Kindelán, Eduardo Paret, Ariel Pestano, Norge Luis Vera, Omar Ajete y Luis Ulacia, en tanto el único que supera esa cantidad es Pedro Luis Lazo, quien ganó cuatro preseas estivales.
Antonio Scull, un grande del beisbol cubano
De manera que cuando mencionamos a Antonio Scull, estamos hablando de un nombre importante para el beisbol cubano. Un jugador que no solo se caracterizó por su capacidad para batear en el clutch y remolcar montones de carreras (1094, vigésimo primero de las Series Nacionales), sino que además aportó grandes dosis de temperamento y liderazgo en los dugouts capitalinos por espacio de dos décadas.
Tan formidable trayectoria terminó convirtiendo al “Líquido” (como suelen llamarlo amigos y conocidos) en una voz autorizada para hablar del llevado y traído concepto de “amor a la camiseta”, tan caro a los jugadores de las décadas finales del siglo pasado.
Al respecto, Antonio Scull sostuvo en charla con el canal Recta al Pecho que “los peloteros de ahora han perdido el enfoque en el beisbol cubano, porque lo que están pensando es cómo se pueden ir para Italia o para México”.
Los recuerdos de una etapa muy difícil
Los tiempos han cambiado, y con ellos la mentalidad de los atletas. Que ciertamente todavía distan mucho de vivir en las condiciones que merecen, pero que en el caso específico del beisbol se transportan, alimentan y hospedan en mejores condiciones que antaño.
“La etapa de nosotros fue dura”, rememoró Antonio Scull en la entrevista. “Había que bañarse con agua fría, la comida no tenía calidad, teníamos que dormir en los estadios... Donde mejor se dormía era en La Coloma, Pinar del Río, que eran literas de tres. En los demás lugares pasábamos muchos trabajos”.
Sin embargo, a juicio del inolvidable número ‘25’, todos esos contratiempos los ayudaron a sentir más por el beisbol.
"Nosotros tratábamos de hacer bien las cosas para poder viajar y así ayudar a la familia, que era lo fundamental. Ahora no. Ahora un muchacho no integra el Equipo Cuba pero resuelve un contrato y sale a jugar fuera del país”.
La aventura de Antonio Scull en el beisbol cubano concluyó con 208 cuadrangulares, average de .312, porcentaje de embasado de .398 y slugging de .504, para sólido OPS de .902, según los datos compilados por el Departamento de Estadísticas de Swing Completo.
¿Quién es Antonio Scull?
Nacido el 10 de septiembre de 1965 en San Miguel del Padrón, Antonio Scull debutó en el beisbol cubano en 1987 con el uniforme rojo de Metropolitanos, y a finales de la década siguiente pasó a vestir la casaca azul de Industriales.
Además de coronarse en los clásicos nacionales de 2003 y 2004, conquistó el oro olímpico en Atlanta’96 y Atenas’04, con plata en Sídney'00.
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