La fuga que protagonizó el expelotero cubano Rey Ordóñez en el año 1993 es sumamente conocida, pues fue el inicio de una carrera notable del habanero en MLB. En ese instante, el atleta estuvo motivado por una serie de factores que lo afectaron, los que lo llevaron a un punto tal que su idea de escapar fue una constante, según declaró recientemente en el podcast Abriendo Sports.
El ganador de tres Guantes de Oro en la Gran Carpa confesó que su inclusión en la nómina de la selección nacional que participó en el Campeonato Mundial Universitario con sede en Estados Unidos fue la oportunidad perfecta para concretar sus sueños. La paciencia de Rey Ordóñez estuvo tan al límite, que el proyecto que fraguó desde mucho antes era abandonar la delegación cubana en su próximo viaje al extranjero, sin importar la sede de la justa.
Planes de huida
"Para donde me mandaran. No ese equipo. Me mandan para Alaska y ahí me quedaba. Para donde fuera. Yo no regresaba para atrás. Tuve la suerte que fue en New York", indicó, en una traducción perfecta que la intención constante fue salir de un sitio en el cual padeció en demasía.
Como era de esperar, el silencio y el secreto rodeó el pasaje. El exjugador señaló que ni siquiera sus familiares estuvieron al tanto de sus pretensiones de separarse de la comitiva de la isla. Era un riesgo que no estuvo dispuesto a asumir.
"Nadie lo sabía. En esos tiempos no podías decirle a nadie. No podías confiar en nadie. Yo confíe en una sola persona y estaba en el equipo. Fue en Roberto Colina y él fue el único que lo sabía", dijo.
Rey Ordóñez contó al podcast Abriendo Sports un aspecto poco conocido de su acción en el 1993. El entrevistado rememoró que una vez que contactó con las personas que lo ayudaron en su salida, dejó las puertas abiertas para que otros compañeros de aquel conjunto cubano lo imitaran. Incluso, habló personalmente con ellos y los invitó a permanecer en Estados Unidos.
"Me preguntaron que para cuántas personas y yo le dije que siete por si las moscas y yo fui a ver a cada jugador uno por uno y les dije que me iba. Algunos me mencionaron que no se podían ir por su mamá y yo les dije: No tengo tiempo para historias, el que se va soy yo", expresó.
“Si me agarraban me desaparecían”
Un punto importante de las declaraciones de Rey Ordóñez se originó cuando este se refirió al instante cero, cuando salió del hotel en el cual estaba hospedado el equipo Cuba en Estados Unidos. La tensión fue la norma y se mantuvo así hasta que se completaron todos los pasos.
"El tipo no llegaba y yo sin teléfono. Empiezo a caminar y veo que alguien me hace señas con las luces de un carro. Este mismo era el tipo. Yo estaba desesperado, porque si me c*gían me desaparecían y no jugaba más pelota. Yo intentaba abrir las dos puertas y ninguna abría. Me dijo: Esto es Estados Unidos, tranquilo. Puede venir quien sea a buscarte que no te puede llevar. Ya estás libre".
La historia que narró Rey Ordóñez es idéntica a la de centenares de compatriotas, quienes en algún segmento de sus vidas se alejaron del oficialismo cubano y fueron a la caza de sus metas personales y deportivas.
¿Quién es Rey Ordóñez?
El habanero nació el 11 de enero del año 1971 y fue un excelente defensor desde sus comienzos en el beisbol cubano. Una fecha importante en la vida del atleta tuvo lugar en el año 1993, cuando abandonó el equipo Cuba, en el marco del Campeonato Mundial Universitario que se celebró en Estados Unidos.
Rey Ordóñez desarrolló una carrera de nueve temporadas en MLB y como logros más destacados mereció tres Guantes de Oro (1997, 1998 y 1999). De manera sorpresiva para algunos, el antillano puso fin a su carrera deportiva en el 2004, con apenas 33 años de vida.
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