Hay batazos que no solo suman en la pizarra, sino que marcan un hito indeleble en la trayectoria de un atleta. Así sucedió este 6 de septiembre, en el encuentro que midió a Houston Astros con Arizona Diamondbacks, ya que el cubano Yordan Alvarez estableció un record personal de jonrones.
El de Las Tunas, mandó a volar la pelota a lo profundo del jardín derecho para conectar su cuadrangular número 38 del año y fijar un nuevo techo en su deslumbrante carrera en las Grandes Ligas.
El turno al bate fue un duelo táctico desde la caja de bateo. Con el marcador aún intacto en cero y las bases desiertas, Álvarez se plantó enfrente del zurdo venezolano Eduardo Rodríguez.
El cubano puso adelante a Houston Astros
Tras ponerse la cuenta en un strike y una bola (1-1), el serpentinero de Arizona cometió el error letal de dejar un envío en la zona de impacto. El cubano no perdonó: desató un swing armónico y elegante que sonó seco en las gradas.
Las cámaras y el sistema Statcast capturaron de inmediato la magia del batazo. Aunque no requirió de la fuerza bruta descomunal a la que nos tiene acostumbrados, la pelota salió disparada con una velocidad de salida de 90.7 millas por hora
El cuadrangular tuvo un despegue con un ángulo de lanzamiento perfecto de 37 grados, elevándose alto hacia los cielos hasta viajar una distancia de 337 pies sobre la cerca del sector derecho. Aquel estacazo inauguró la pizarra 1x0 para Houston Astros.
Nuevo récord para Yordan Alvarez
Con esta conexión, el toletero insular dejó atrás su anterior registro personal, superando la marca que había establecido en la gloriosa campaña de 2022 cuando finalizó con 37 bambinazos.
Apenas el choque de la pelota contra la grada, el público en Daikin Park celebró la hazaña de Yordan Alvarez, quien trotó con serenidad sobre las cuatro esquinas con la certeza de haber alcanzado una nueva cima en su carrera.
Yordan no solo reafirma que es uno de los bateadores más puros y temidos de todo el béisbol organizado, sino que demuestra que su techo aún parece estar lejos de alcanzarse. El batazo 38 no fue solo una carrera para la ventaja; fue la firma de un coloso que sigue rediseñando su propia leyenda en el mejor béisbol del mundo.
Ahora va por su primer premio de MVP en la Liga Americana. Sus números son de peso, con 160 hits, 95 remolcadas y un promedio al bate de .317.
Su talento no pasa desapercibido, incluso una leyenda de Houston Astros como Jefe Bagwell lo alabó en unas recientes declaraciones para AP.
"Tiene muchas cosas poderosas que decir”, señaló Jeff Bagwell. “Creo que ha crecido en el camerino. Es simplemente un ser humano especial al que creo que todos debemos apreciar”.