Aunque parezca extraño, Orlando “El Duque” Hernández brilló más en la postemporada que en la ronda regular. Prácticamente, fue un lanzador que nació para lanzar en la fiesta de octubre y con el equipo más ganador en la historia de las Grandes Ligas, el que más atracción genera: los Yankees de Nueva York.
“El Duque”, quien ganó cuatro anillos del Clásico de Otoño en su carrera, formó parte de la recordada dinastía de unos neoyorquinos que salieron vencedores en tres Series Mundiales seguidas entre 1998 y el 2000.
Avances del cubano encaminado a playoffs
Su camino posterior a la ronda regular comenzó de la mejor manera. En su año de novato, 1998, debutó con blanqueo y tres hits permitidos en 7.0 entradas, con dos boletos y seis ponches, ante Dwight Gooden y los Indios de Cleveland en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
En el Juego 2 de aquella Serie Mundial, también dominó a los Padres de San Diego, con 7.0 capítulos de seis imparables y una rayita merecida en el Juego 2. El gran currículo del Duque Hernández en octubre iniciaba con 14.0 tramos de nueve inatrapables y una carrera limpia.
En 1999, año de otra corona para los Yankees, el cubano abrió cuatro veces y ganó tres de ellas, desde la Serie Divisional hasta el Clásico de Otoño, frente a los Bravos de Atlanta.
En total, en esa postemporada tiró 30.0 actos impresionantes, en los que apenas concedió 15 hits y cuatro carreras limpias, con 20 abanicados, efectividad de 1.20 y promedio de bateo en contra de .146. Además de alzar el Trofeo del Comisionado, se ganó la distinción de Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato, contra los Medias Rojas de Boston.
Llegó el 2000 y mantuvo su dominio, aunque no tan dictatorial. Su actuación le permitió irse con foja de 3-1 y 3.94 de efectividad en 29.2 innings. Otro anillo a los dedos del “Duque”, gracias en parte a dominar a los Atléticos de Oakland, los Marineros de Seattle y, en última instancia, a los Mets de Nueva York con una salida de 7.1 entradas y 12 chocolates en el Juego 3 de la Serie Mundial.
Hasta finalizada esa postemporada, la hoja de vida del antillano en octubre era de 8-1, 2.20 de efectividad en 11 apariciones (10 inicios) y 73.2 capítulos. De hecho, a estas alturas, mantiene el récord (en compañía de Curt Schilling) de más aperturas consecutivas de, como mínimo, 7.0 actos y dos o menos carreras limpias, con ocho. La lista, a continuación (datos investigados propiamente desde Baseball Reference):
| Rk | Nombre | Inicio | Final | Juegos |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Curt Schilling | 1993-10-21 | 2002-10-03 | 8 |
| 2 | Orlando Hernández | 1998-10-10 | 2000-10-11 | 8 |
| 3 | Orel Hershiser | 1988-10-04 | 1995-10-11 | 7 |
| 4 | Tom Seaver | 1969-10-15 | 1979-10-02 | 6 |
| 5 | George Earnshaw | 1929-10-11 | 1931-10-06 | 6 |
Número que consagraron a una leyenda
Luego de también aparecer en las postemporadas de 2001, 2002 y 2004, el éxito le llegó de nuevo al “Duque”, casi al final de su carrera, con los Medias Blancas de Chicago. Los patiblancos, que también contaban con José Contreras en su staff de lanzadores, utilizaron brevemente a Hernández en la Serie Divisional, frente a los Medias Rojas, y en el Clásico de Otoño, ante los Astros de Houston.
Fue ante Boston donde tiró un relevo de leyenda, bueno, de la leyenda de la que estamos hablando. Entró en el sexto inning, con las bases llenas, sin outs, y obligó a dos bateadores a elevar al cuadro y luego ponchó a Johnny Damon. En el 7mo pasó por los strikes a Edgar Rentería y Papi Ortiz, para luego dominar a Manny Ramírez en rolling a primera.
Orlando tiró poco en esos playoffs. Como estaba Chicago, no hizo falta mucho. Con 40 años, apareció como relevista, totalizó 4.0 entradas en blanco, de un solo hit, cuatro boletos y seis abanicados. Pero se puso su cuarta sortija de campeón, máxima cantidad histórica entre antillanos en las Grandes Ligas.
Al día de hoy, el derecho de mecánica bastante particular es uno de los siete peloteros con al menos cuatro anillos de Serie Mundial. Esa lista está integrada por Mariano Rivera, Jorge Posada, Luis Sojo, Ramiro Mendoza, Bernie Williams, Javier López y Hernández. Todos, a excepción de López, jugaron para los Yankees.
El Duque terminó su paso por los playoffs con historial de 9-3 y 2.55 de efectividad, luego de 19 presentaciones (14 como iniciador). Hilvanó 106.0 entradas, de 77 hits, 30 carreras limpias, 55 bases por bolas y 107 ponches.
Orlando, además, es el dueño del récord a la mejor frecuencia de ponches por cada 9 entradas en la historia de las Series Mundiales, con un ritmo de 11.32, pues abanicó a 36 en 28 y dos tercios de actuación en clásicos de Otoño.
Estadísticas de Orlando “El Duque” Hernández de por vida en la postemporada de Grandes Ligas:
| Año | Eq | Serie | Riv | G | P | ERA | J | IP | H | R | ER | BB | SO |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1998 | NYY | ALCS | CLE | 1 | 0 | 0.00 | 1 | 7.0 | 3 | 0 | 0 | 2 | 6 |
| 1998 | NYY | WS | SDP | 1 | 0 | 1.29 | 1 | 7.0 | 6 | 1 | 1 | 3 | 7 |
| 1999 | NYY | ALDS | TEX | 1 | 0 | 0.00 | 1 | 8.0 | 2 | 0 | 0 | 6 | 4 |
| 1999 MVP | NYY | ALCS | BOS | 1 | 0 | 1.80 | 2 | 15.0 | 12 | 4 | 3 | 6 | 13 |
| 1999 | NYY | WS | ATL | 1 | 0 | 1.29 | 1 | 7.0 | 1 | 1 | 1 | 2 | 10 |
| 2000 | NYY | ALDS | OAK | 1 | 0 | 2.45 | 2 | 7.1 | 5 | 2 | 2 | 5 | 5 |
| 2000 | NYY | ALCS | SEA | 2 | 0 | 4.20 | 2 | 15.0 | 13 | 7 | 7 | 8 | 14 |
| 2000 | NYY | WS | NYM | 0 | 1 | 4.91 | 1 | 7.1 | 9 | 4 | 4 | 3 | 12 |
| 2001 | NYY | ALDS | OAK | 1 | 0 | 3.18 | 1 | 5.2 | 8 | 2 | 2 | 2 | 5 |
| 2001 | NYY | ALCS | SEA | 0 | 1 | 7.20 | 1 | 5.0 | 5 | 5 | 4 | 5 | 7 |
| 2001 | NYY | WS | ARI | 0 | 0 | 1.42 | 1 | 6.1 | 4 | 1 | 1 | 4 | 5 |
| 2002 | NYY | ALDS | ANA | 0 | 1 | 2.84 | 2 | 6.1 | 5 | 2 | 2 | 0 | 7 |
| 2004 | NYY | ALCS | BOS | 0 | 0 | 5.40 | 1 | 5.0 | 3 | 3 | 3 | 5 | 6 |
| 2005 | CHW | ALDS | BOS | 0 | 0 | 0.00 | 1 | 3.0 | 1 | 0 | 0 | 0 | 4 |
| 2005 | CHW | WS | HOU | 0 | 0 | 0.00 | 1 | 1.0 | 0 | 0 | 0 | 4 | 2 |
| TOTAL: | 9 | 3 | 2.55 | 19 | 106.0 | 77 | 32 | 30 | 55 | 107 |