Durante más de seis décadas, la FIFA ha señalado que el colombiano Marcos Coll ostentaba el récord de haber anotado el primer y único "gol olímpico" (marcado directamente desde el saque de esquina sin que nadie más toque el balón) en la historia de las Copas del Mundo. Ocurrió el 3 de junio de 1962, en el partido entre Colombia y la Unión Soviética en Arica, Chile, en el que batió al legendario Lev Yashin.
Sin embargo, los datos históricos, en general, están hechos para ser cuestionados cuando aparecen fuentes primarias sólidas. Mi investigación surgió a raíz de la publicación que hice de las imágenes audiovisuales de Cuba en la Copa del Mundo de 1938. Interactuando en los comentarios con el seguidor Javier Bernal (@jbernall09) sobre la figura de Juan Tuñas, el mítico "Rompe Redes" y delantero de aquella selección, me quedé con muchas ganas de conocer más sobre este jugador y esa aventura caribeña en suelo francés. Fue ahí donde me topé con la mención de un gol que encendió las alarmas de la curiosidad y me obligó a realizar una investigación más profunda.
Revisando el rastro de Tuñas después del Mundial de 1938, encontré una entrevista que se le realizó a su regreso a La Habana, el 28 de junio de ese año en el periódico Noticias de Hoy. En sus declaraciones, mencionaba una jugada que le resultó memorable, en aquel empate en el primer partido contra Rumanía: un gol de Magriñá directo de córner. A partir de ese momento, inicié un rastreo cruzado, no solo con los diarios cubanos, sino yéndome directo a la fuente original en Europa para corroborar las palabras del "Rompe Redes": el L'Auto , el periódico deportivo francés más importante de la época.
Al contrastar ambos documentos, el caso ha quedado más que abierto para rebatir, con argumentos sólidos, el dato oficial que sostiene la FIFA.
Prueba 1: El testimonio directo en la cancha (junio de 1938)
No estamos hablando de un recuerdo difuso contado 50 años después. Hablamos de una entrevista de primera mano recuperada del periódico Noticias de Hoy, fechada el 28 de junio de 1938. El delantero de la selección cubana Juan Tuñas describió el desarrollo de las acciones con precisión.
Cita textual de Tuñas en el recorte:
"La jugada que más emoción me causó fue el goal anotado por Magriñat producto de un corner directo sin intervención de nadie. Esta jugada fue la que más me impresionó después del goal en que logramos el empate con Rumania en nuestro primer partido".
"Sin intervención de nadie". Es la definición técnica exacta de un gol olímpico, relatada por un testigo presencial que estaba sobre el césped de Toulouse en el mismo instante en que el balón entró a la red.
Prueba 2: La confirmación de la prensa francesa al día siguiente
Si el testimonio local no fuera suficiente para los escépticos que exigen validación neutral, otra prueba clara aparece en suelo francés. El diario deportivo L'Auto (antecesor directo del actual diario L'Équipe), en su edición del lunes 6 de junio de 1938, el día siguiente al partido, publicó la crónica detallada firmada por su enviado especial, J.J. Puech.
En el apartado donde describe las acciones de la segunda mitad ("La partie"), el cronista francés detalla la anotación cubana de la siguiente manera:
"Sur corner, Maguina réussit le shot et le ballon passe la raie blanche." Traducción literal: “De saque de esquina, Maguiña acierta el tiro y el balón cruza la línea blanca.”
El uso de la palabra "shot" (disparo o tiro) directamente ligada a la ejecución desde el córner es la clave de todo. El periodista no escribió "tras el córner vino un remate", ni "centro de córner y gol de cabeza". Especificó que Magriñá (escrito por el francés como Maguina) ejecutó un tiro directo a la portería desde el banderín, coincidiendo al 100% con lo que Tuñas declaró al regresar a la isla.
¿Por qué la historia oficial ignoró este gol?
En los años 30, la burocracia de la FIFA se manejaba con telegramas escuetos que solo registraban el minuto y el apellido del anotador para la estadística básica. Sin medios masivos que analizaran visualmente cada jugada, el golazo extraordinario de José Magriñá quedó sepultado bajo el frío número del empate 3-3. Cuando Marcos Coll anotó en Chile 1962, la explosión de la televisión global fijó su gol en el imaginario colectivo como "el primero", dejando en la sombra la hazaña cubana firmada 24 años antes.
Esto no se trata de asumir que la FIFA borró el gol deliberadamente, sino de abrir una puerta a una duda válida. Como demostré con el footage audiovisual que circula en varios idiomas, las imágenes de ese Mundial de 1938 están archivadas. Por lo que es muy probable que exista el material completo sin editar de los partidos de Toulouse y se pudiera analizar cuadro por cuadro la jugada. La duda está sembrada, las pruebas documentales están sobre la mesa.
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