Cuando Steve Cohen cerró la compra de Mets de Nueva York en noviembre de 2020 por aproximadamente 2.4 mil millones de dólares, la promesa implícita para una afición acostumbrada a la administración conservadora de los Wilpon era clara: recursos ilimitados para construir un equipo ganador.
El propio Cohen lo dejó por escrito desde su primera rueda de prensa como dueño, al declarar que consideraría "ligeramente decepcionante" no ganar una Serie Mundial en un plazo de tres a cinco años.
Ese plazo ya se cumplió y el título sigue sin llegar. El período ha estado marcado por temporadas irregulares, cambios constantes en las oficinas de operaciones de béisbol y, sobre todo, una factura financiera cada vez más difícil de justificar.
Una factura que ya incomoda al propio dueño
Luego de haber realizado una investigación minuciosa, se encontró que a partir de datos revelados por fuentes cercanas a la liga consultadas por el periodista Bob Nightengale de USA Today, se dio a conocer que Major League Baseball notificó a las franquicias en privado sobre el balance financiero, sin que exista un comunicado público oficial al respecto.
MLB le informó a sus propietarios que la liga en conjunto perdió 1.8 mil millones durante 2025, y que Mets encabezaron esa lista con aproximadamente 350 millones en pérdidas, la cifra más alta de las 30 organizaciones. El dato cobra más peso al recordar que Nueva York manejó la segunda nómina más alta del béisbol ese año, con 342 millones, muy por encima de Filis de Filadelfia, terceros en gasto con 293 millones y "apenas" 85 millones en números rojos, según datos recopilados en Spotrac.com
“La MLB ha comunicado en privado a los propietarios que los equipos perdieron 1.800 millones de dólares el año pasado, encabezados por los New York Mets con pérdidas de alrededor de 350 millones de dólares”, informó Bob Nightengale en su reporte para USA Today .
Esa incomodidad financiera no es nueva para Cohen. Ya en 2023 había admitido públicamente su frustración a Sportico: "no creo que sea sostenible a largo plazo seguir perdiendo el tipo de dinero que estoy perdiendo", declaró entonces el propietario en un momento en que su equipo tampoco lograba traducir el gasto en resultados deportivos. Dos años después, la dinámica se repite: el primer año del contrato récord de 765 millones (información investigada y consultada en Spotrac.com) para Juan Soto coincidió, paradójicamente, con un retroceso del equipo en la tabla de posiciones y el segundo ni hablar.
Un patrón que la historia del béisbol ya conocía
El caso de Mets no es inédito dentro del deporte. Marlins de Miami intentaron inaugurar su nuevo estadio en 2012 firmando a José Reyes, Mark Buehrle, Carlos Zambrano y Heath Bell, y terminaron ganando menos juegos que la temporada anterior, desmantelando ese roster apenas un año después. Los Angeles Angels vivieron algo similar con la firma de Albert Pujols en 2012 y, después, con la incorporación de Josh Hamilton. En los 10 años del contrato de Pujols, el equipo solo alcanzó playoffs una vez.
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Lo que distingue a Cohen de esos casos anteriores es la continuidad de su nivel de gasto durante varias temporadas consecutivas, sin que ese desembolso se haya traducido todavía en un título de Serie Mundial. Vale aclarar, eso sí, que estas pérdidas son en gran medida contables; no reflejan el crecimiento real en el valor de la franquicia ni los ingresos récord que el propio equipo ha generado, y Cohen mantiene una fortuna personal estimada en 21 mil millones de dólares según Forbes, por lo que el golpe real en su patrimonio es mínimo. La pregunta que persigue a Mets no es si Cohen puede seguir gastando, sino si ese gasto, tarde o temprano, va a traducirse en el título que toda esa inversión prometía desde el primer día.
El costo real de gastar sin límites
Más allá de las pérdidas operativas anuales, hay una cifra que retrata mejor la magnitud del gasto de Steve Cohen: entre 2021 y 2025, Mets desembolsaron más de 1.130 millones únicamente en salarios de jugadores, de acuerdo con Spotrac . Si se suma la nómina proyectada para 2026, el total supera los 1.500 millones en apenas seis años de gestión. Ese nivel de inversión no pasó desapercibido para la propia MLB, que introdujo un cuarto escalón de penalización dentro del impuesto de lujo (conocido informalmente como el “Impuesto Steve Cohen”) diseñado específicamente para desincentivar el tipo de gasto que el magnate ha sostenido desde que llegó a la franquicia.
La factura de esas multas ya acumula más de 320 millones en cuatro años, incluyendo un récord de 101 millones solo en 2023, A pesar de esas penalizaciones, Mets mantuvieron niveles de gasto superiores a los 300 millones de dólares en las temporadas siguientes.
| Temporada | Nómina fiscal aprox. | Récord | Postemporada |
|---|---|---|---|
| 2021 | $203.0 M | 77-85 | No clasificaron |
| 2022 | $299.8 M | 101-61 | Eliminados en Wild Card |
| 2023 | $352.4 M | 75-87 | No clasificaron |
| 2024 | $352.1 M | 89-73 | Eliminados en NLCS |
| 2025 | $331.5 M | 83-79 | No clasificaron |
| 2026 | $361.5 M* | 69-82 (temporada en curso) | Eliminados |
Fuente: elaboración propia a partir de los datos de nómina fiscal de Spotrac y los registros de temporada de Baseball-Reference
¿Quién es Steve Cohen?
Steve Cohen nació el 11 de junio de 1956 en Great Neck, Nueva York, y construyó su fortuna como fundador de Point72 Asset Management, firma de inversiones que administra más de 21 mil millones en activos.
Comprador de Mets de Nueva York en noviembre de 2020, es considerado el propietario más adinerado de todo el béisbol de Grandes Ligas, y su gestión al frente de la franquicia ha estado marcada por un gasto histórico en nómina que hasta ahora no ha logrado traducirse en un campeonato de Serie Mundial.
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