Aroldis Chapman explica: «Los equipos ofrecen, mi agente negocia, pero yo DECIDO»

April 15, 2021
Aroldis Chapman está a solo un salvado de los 300 de por vida

Por José Alejandro Rodríguez

El proceso de agencia libre por el que pasan muchos peloteros profesionales de las Grandes Ligas en algún momento de su carrera, siempre ha sido un verdadero misterio para los seguidores del beisbol. Aunque transcienden detalles sobre el mismo, pocos conocen a ciencia cierta cada uno de los elementos que componen esa larga batalla contra el tiempo que viven los jugadores, en aras de conseguir el mejor contrato posible.

En la noche del pasado día 23 de marzo, El Show de Swing Completo, espacio estelar de nuestro canal de YouTube, el cual se transmite de lunes a viernes a las 8pm hora de Cuba,  se vistió con traje de gala, al contar con la presencia del mejor cerrador de Las Mayores actualmente: el zurdo holguinero Aroldis Chapman

El “Misil Cubano”, como se le conoce a Aroldis en el mundo del beisbol, es pieza imprescindible en casi todas las victorias conseguidas por los New York Yankees en cada temporada. Durante más de tres horas, compartió vivencias y criterios personales con nuestro equipo de realización del show, siendo el tema de la agencia libre uno de ellos.

¿Cómo funciona la agencia libre? ¿El pelotero le dice al agente el monto económico por el cual quiere firmar? ¿El agente es quien le dice al jugador a cuánto puede aspirar? ¿Se ponen ambos de acuerdo? ¿Se informa de esto a los equipos o son ellos los que deciden?

«En general, todo depende de que tu agente tenga un buen plan, de cómo él se va a proyectar», dijo Chapman en el programa. «El agente no debe poner un número, porque de alguna forma le estaría poniendo un tope al valor de la firma del jugador. Los equipos interesados son los que deben hacer las ofertas y el agente comienza a negociar, a hablar con esos equipos y a compartir opiniones. Incluso puede el agente hacer otras ofertas».

Explica Aroldis que los diferentes equipos participantes en las conversaciones por un determinado jugador, entran en una especie de subasta, condicionados por el criterio principal del agente, el cual puede o no consultar el criterio del pelotero, según sea el modo de trabajar de cada quien.

«En mi experiencia personal, cuando yo firmé por vez primera con Cincinnati (Reds) en 2009, llamé por teléfono a mi agente y le pedí que me explicara que teníamos disponible sobre la mesa», comentó Chapman. «Yo en ese momento no tenía nada. Había llegado a Estados Unidos sin nada, en Cuba nunca había tenido ni un dólar prácticamente. Me habían dado unos 50 mil dólares para cubrir mis gastos y los tenía que devolver cuando firmara».

«Mi agente me explicó todos los detalles de las ofertas que tenía disponibles y me dijo que, supuestamente, la mejor de todas era la que ofrecía el equipo de Cincinnati. Por eso decidí firmar con ellos. Luego, cuando fui a la agencia libre estando con los Yankees, fue algo parecido. Muchos equipos como (Los Angeles) Dodgers y San Francisco (Giants) hicieron sus ofertas de lo que estarían dando por mí. Nosotros nos quedamos esperando quien daba más en esa especia de subasta».

«Recuerdo que el equipo de (Miami) Marlins era el que estaba ofreciendo más dinero por mí y yo entonces le dije a mi agente que hablara con ellos (Yankees) y si me daban la cantidad que yo quería pues cerraba el negocio ahí mismo».

Chapman confesó en el show que, aunque los Marlins batallaron mucho contra los Yankees por firmarlo, superando constantemente las ofertas que hacían los del Bronx, él no tenía intenciones reales de unirse al equipo de Miami, más bien, siempre sintió preferencia por los Yankees.

El veloz lanzador zurdo cubano también recalcó que, más allá de las sugerencias y consejos que siempre le daba su agente, la decisión final siempre la tomaba él, tanto en la cantidad de dinero que quería obtener por su firma, como en el equipo que se quedaría con sus servicios.

Recordemos que, en diciembre de 2016, Aroldis Chapman aceptó la oferta de los New York Yankees de cinco años y 86 millones de dólares, rompiendo el récord del contrato más grande obtenido por un cerrador en la historia de las Grandes Ligas, aplastando literalmente los 50 millones y cuatro años de Jonathan Papelbon con los Philadelphia Phillies

«Me siento muy orgulloso de eso, claro que sí», concluyó Chapman este segmento en El Show de Swing Completo.

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