HISTÓRICO: Crímenes mortales en el béisbol cubano

Catalogado como uno de los jugadores con más talento, el jardinero matancero Lázaro Contreras fue asesinado por su propia mujer después de regresar del Campeonato Mundial de 1986

Catalogado como uno de los jugadores con más talento, el jardinero Lázaro Contreras matancero fue asesinado por su propia mujer después de regresar del Campeonato Mundial de 1986
Catalogado como uno de los jugadores con más talento, el jardinero matancero Lázaro Contreras fue asesinado por su propia mujer después de regresar del Campeonato Mundial de 1986.

Por Yasel Porto

   En más de 150 años de pelota cubana muchos jugadores han fallecido prematuramente debido a accidentes en la mayoría de las casos. Pero existe un grupo menor cuya muerte fue provocada por otra persona de manera intencional.

   Exceptuando aquellos que murieron en combate en la Guerra del 95 aquí los dejamos con todos los peloteros asesinados con participación en las principales ligas de nuestro país.

Juan Manuel Pastoriza (1896)

   Cuando era el mejor pitcher de Cuba perdió su vida a manos del cuerpo de voluntarios. Fue apresado en La Jata, Guanabacoa, después de ser delatado por distribuir el clandestino periódico “Patria”. Macheteado junto a otros más, por orden del sanguinario gobernador de “La Villa de Pepe Antonio”, el Conde Fonsdeviela, sus restos permanecieron insepultos por varios días a la vista pública para que sirviera de escarmiento a aquellos con ideas separatistas.

Emilio Sabourín (1898)

   Fue uno de los íconos del siglo XIX como segunda base y manager. Fue apresado por contribuir a la Guerra del 95 escondiendo patriotas en su casa y recopilando armas y municiones. Mientras cumplía condena en África contrajo una pulmonía doble sin que lo sacaran de un lugar fatal para este tipo de afección por la alta concentración de humedad. Si bien no fue un asesinato directo fue dejado morir. Quien lo asistió en sus últimos momentos fue el revolucionario Juan Gualberto Gómez.

Ricardo Martínez (1905)

   Después de haber sido uno de los mejores bateadores del siglo XIX se vinculó a procesos bélicos como la Guerra del 95 y la Guerrita de Agosto. En esta última fue donde perdió su vida al ser capturado por el ejército del Presidente Tomás Estrada Palma el cual no tuvo compasión. Fue golpeado con dureza y luego se lo echaron a una jauría de perros hambrientos. Es el único del grupo que ya no estaba activo.

Julio José Leblanc (1920)

   Estaba en la élite del pitcheo hasta que su carrera y su vida fue frenada por el fornido bateador Antonio Susini. Ambos se enfrascaron en una bronca en medio de un juego celebrado en Oriente (no era de la Liga Profesional) en el que Susini asestó un batazo mortal sobre la cabeza de su rival. Susini cumplió 20 años de cárcel y cuando salió pudo jugar Ligas Indendientes por algún tiempo. Es el único asesinato dentro de un terreno de juego y el único también que involucró a dos peloteros.

Lázaro Contreras (1986)

   Catalogado como uno de los jugadores con más talento, el jardinero matancero fue asesinado por su propia mujer después de regresar del Campeonato Mundial de 1986. Según trascendió ella se enteró de una supuesta infidelidad de Contreras mientras estuvo en La Habana, lo que provocó que le dieran candela con un galón entero de gasolina mientras dormía en la noche. Nunca pudo llegar al hospital.

Enrique Cutiño (1991)

   Llegó a ser uno de los líderes del staff de pitcheo de Santiago de Cuba aunque nunca logró integrar la selección nacional. Su carácter fuerte le trajo algunas dificultades hasta que un día se apagó su vida cuando fue acuchillado en una encarnizada disputa en su natal San Luis cuando todavía contaba con un camino extenso por delante.

Eddy Nelson Savón (2002)

   Lanzador diestro de Guantánamo en la década del noventa con buenos resultados en varias de sus temporadas que lo llevaron a ser uno de los buenos relevistas del campeonato. En medio de una trifulca familiar fue apuñaleado sin que pudiera sobrevivir mucho tiempo. Todavía estaba en plenitud de facultades.

Juan Carlos Bruzón (2007)

   Tuvo una carrera meritoria con Holguín y llegó incluso a la selección nacional en 1993. En 1999 se fue de Cuba y jugó en Canadá e Italia. Pero llegó a vincularse con la mafia y la droga. Su comportamiento en ese peligroso mundo lo pagó con una muerte todavía cuestionable. Algunos cercanos a él afirman que su carro fue encontrado sin su presencia hecho un colador en un McDonald´s. Otros dicen que fue sepultado vivo en cemento y arena, mientras algunos especulan que todo fue una pantalla para esconderse por siempre del FBI y de la mafia.

Ángel Oscar Argüelles (2018)

   Lanzó con Metropolitanos en la campaña 2009-2010 y llegó a ser el jugador más alto de la Serie Nacional. Emigró a República Dominicana donde se radicó después de no poder ser firmado por ninguna organización en Grandes Ligas. En 2017 fue encarcelado tras ser sorprendido sacando ilegalmente a un grupo de personas hacia Puerto Rico. Su deceso fue a manos de los guardias de una prisión en San Pedro de Macorís cuando trataba de escapar del centro penitenciario junto a otros cinco reos.

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