BATEO: Récords irrompibles, cubanos en Grandes Ligas

La selección, puro bateo, trae un compendio de estrellas cubanas y sus potenciales retadores

La selección, puro bateo, trae un compendio de estrellas cubanas y sus potenciales retadores
La selección, puro bateo, trae un compendio de estrellas cubanas y sus potenciales retadores

Por Juan Páez

El béisbol es un deporte de números y la evaluación de cada pelotero o equipo gira alrededor de estadísticas y más estadísticas. Partiendo de esto, existen los récords, que aunque muchas veces están para romperse, no todos parecen tan accesibles o cercanos para el resto de los jugadores. Hoy vamos con el bateo.

Por eso en SwingCompleto nos dimos la tarea de buscar algunos récords que consideramos irrompibles entre cubanos en una temporada de las Grandes Ligas. La selección trae un compendio de estrellas y sus potenciales retadores, aunque el término de «irrompibles» no lo usamos por gusto.

La lista, a continuación:

1) Los 217 hits de Tony Oliva en 1964: La campaña de 1964 para esta leyenda cubana del bateo, su primera a tiempo completo en la Gran Carpa, fue inolvidable. Ganó el premio al Novato del Año con los Mellizos de Minnesota, gracias en parte a los 217 hits que implantaron el récord para un antillano en una zafra.

Desde entonces, solo Rafael Palmeiro le llegó considerablemente cerca. El retirado slugger conectó 203 en 1991, pero aun así quedó a 14 de Oliva. Ningún otro compatriota ha cruzado siquiera la barrera de los 200 incogibles en un torneo.

Desde el 2000, el que más se ha acercado a esa redonda marca es José Abreu, con 189 en 2017.

Esta cifra no es cosa fácil. Hay que mostrar una constancia de antología, disputar la mayor cantidad posible de juegos y conectar 1.3 indiscutibles por compromiso en promedio (en caso de jugar los 162 que trae una ronda regular).

2) Los 18 triples de “Minnie” en 1954: Orestes Miñoso evidenció su velocidad en pleno en 1954 con los Medias Blancas de Chicago, al conectar 18 triples, una marca que al menos entre cubanos parece resguardada.

De hecho, desde 1970 hubo apenas dos cubanos con doble dígito en cuanto a batazos de tres esquinas en una campaña: Tito Fuentes (1977) y Adeiny Hechavarría (2014), ambos con 10.

Aunque quizás haya un pelotero que pueda amenazar con romper este registro: Luis Robert.

Este año, el gran prospecto de los patiblancos conectó 11 triples en 122 choques, 40 menos de los que se juegan en una temporada completa de las Mayores. Cuidado, “Minnie”.

3) Palmeiro y sus 148 impulsadas en 1999: Justo antes de comenzar el nuevo milenio, Rafael Palmeiro registró 148 fabricadas con los Rangers de Texas, una cifra que solo se había conseguido 48 veces en la historia de las Grandes Ligas.

Ese año, casualmente, Manny Ramírez también logró esa marca (terminó con 165).

Desde entonces, solo José Abreu ha amenazado con desplazarlo.

En el 2019, “Pito” produjo 123 rayitas en 159 juegos para liderar la Liga Americana, pero para romper el récord de “Raffy” se necesita mayor constancia y estar rodeado de un gran lineup que le permita al jugador encontrar corredores en base con una alta frecuencia.

4) Las 62 bases robadas de Dagoberto en 1969: En el béisbol moderno, poco se roba base. Lo que antes era común, ver hombres robar más de 50 veces, se volvió verdaderamente atípico en esta época.

En las últimas 20 zafras, solo 11 peloteros han robado 60 o más almohadillas en la Gran Carpa, ninguno es cubano.

El récord de “Bert” Campaneris, impuesto en 1969 con los Atléticos de Oakland, parece que perdurará en el tiempo.

Alguna vez Álex Sánchez le llegó cerca, con 52 en 2003, pero posteriormente nadie ha amenazado con hacer a un lado la hazaña de la leyenda antillana.

2 Comments

  1. De todos esos numeros impresionantes de bateo, los 17 triples de Minoso en 1954 y las robadas de Camapaneris, parecen inalcanzables hasta que en Cuba no cambie el regimen y el beisbol se abra a las GL a traves de sucursales y todo lo que existia antes de 1959, lo que aumentaria el flujo de peloteros de nivel, si es que no nos extinguen la pelota antes.

    Por cierto, aun mas dificil que las 62 robadas de Bert en 1969, son sus 7 temporadas superando las 50 bases robadas (2 de mas de 60).

    Esos peloteros que brillaron en GL en todas las areas durante buena parte del siglo XX no fueron obra de la casualidad sino el resultado de decadas de desarrollar la pelota y sus estructuras a todos los niveles sin ataduras ideologicas.

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