De Series Nacionales a MLB: Rolando Arrojo y su gran año de novato

December 5, 2018

Por Juan Páez / @jmanupz

La llegada del béisbol a Tampa Bay, en 1998 con los entonces llamados Devil Rays, trajo consigo la incorporación de un nuevo abridor cubano que brilló en la Serie Nacional y ahora intentaba comenzar un exitoso camino en las Grandes Ligas: Rolando Arrojo. El derecho, nacido en Santa Clara, se erigió como el primer gran iniciador que tuvo el naciente equipo y como el primer miembro de tal club en asistir al Juego de Estrellas (1998).




Arrojo hizo carrera en la isla con Citricultores y los Naranjas de Villa Clara a lo largo de 13 temporadas, en las que dejó récord de 154 ganados y 98 perdidos, con 3.50 de efectividad en 2027.2 innings lanzados.

Como parte de sus características de no ser un ponchador, abanicó “apenas” a 1138 rivales y otorgó 442 bases por bolas. Los contrarios le batearon para .268 de average.

En 1996, poco antes de las Olimpiadas de Verano, desertó de la representación cubana y firmó con Tampa Bay en 1997, un año antes de que se expandiera la Gran Carpa y se permitiera el ingreso de ese conjunto en compañía de los Diamondbacks de Arizona.




El éxito temprano

Arrojo se convirtió inmediatamente en una sensación. En medio de una escuadra con resultados mediocres, fue hilando salida tras salida hasta terminar la ronda regular con récord de 14-12 y 3.56 de efectividad. Tiró 202.0 entradas, dio 65 bases por bolas y retiró a 152 bateadores por la vía del tercer strike.

Incluso en esa zafra entró al club de siete escopeteros antillanos con al menos dos blanqueos consecutivos. Ahora mismo lo integran: Luis Tiant, Mike Cuellar, Camilo Pascual, Adolfo Luque, Liván Hernández, Conrado Marrero y Arrojo.

En esa temporada fue el único pitcher de los Devil Rays que tuvo récord positivo, también el único con efectividad por debajo de 4.00. Gracias a su desempeño, quedó segundo en la votación del premio al Novato del Año de la Liga Americana, galardón que obtuvo el jugador de posición Ben Grieve.




La caída

Para el santaclareño, el éxito se fue tan rápido como llegó. Según los críticos, Rolando no trabajaba lo suficiente en su acondicionamiento y se negaba a escuchar a los coaches, además de que había la posibilidad de que hubiese alterado su edad. La zafra de 1999 fue el comienzo del final para el derecho.

Ese año su efectividad voló a 5.18 y dejó récord negativo de 7-12. Su WHIP, la relación de hits y boletos por cada capítulo lanzado, pasó de 1.29 a 1.58. Pasaron de darle 0.9 jonrones por cada 9.0 entradas a conectarle 1.5, también su relación de imparables aumentó considerablemente (de 8.7 a 10.4).

Luego de esa temporada, fue a parar en un canje a los Rockies de Colorado por Aaron Ledesma y Vinny Castilla. Tuvo números para el olvido con los rocosos, quienes terminaron enviándolo a los Medias Rojas de Boston, donde terminó la ronda regular.




Ya como relevista casi a tiempo completo, tuvo un resurgir en 2001 y su balance fue de 5-4 y 3.48 de PCL. En 103.1 tramos su efectividad fue de 3.48 y su WHIP terminó en 1.19, el mejor de su trayectoria en la Gran Carpa.

Pero su repunte no duró mucho: en 2002, su último año en las Mayores, ganó cuatro, perdió tres y su promedio de rayitas merecidas concluyó en 4.98.

Lo último para él en las organizaciones de la Major League Baseball fue una breve pasantía de cuatro apariciones con la sucursal Triple A de los Yankees de Nueva York, con quienes no logró llegar a las Grandes Ligas.

Estadísticas de Rolando Arrojo de por vida en las Grandes Ligas:

AñoEdadEquipoGPERAJJIIPERHRBBSOWHIP
199832TBD14123.563232202.08021651521.287
199933TBD7125.182424140.28123601071.578
200034TOT10115.633232172.210824681241.477
200034COL596.041919101.1681446801.638
200034BOS525.05131371.1401022441.248
200135BOS543.48419103.140835781.190
200236BOS434.9829881.145727511.352
Total:  40424.55158105700.0354832555121.386




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba