Holguinero Oscar Gil: “Ninguno de nosotros merecía una despedida así”

De sus inicios en el béisbol, su paso por los campeonatos cubanos, de los mejores y peores momentos, así como de su vida personal, Oscar Gil conversó con SwingCompleto

De sus inicios en el béisbol, su paso por los campeonatos cubanos, de los mejores y peores momentos, así como de su vida personal, Oscar Gil conversó con SwingCompleto
De sus inicios en el béisbol, su paso por los campeonatos cubanos, de los mejores y peores momentos, así como de su vida personal, Oscar Gil conversó con SwingCompleto

Por Darien Medina

   Puede que la imagen de mayor trascendencia de Oscar Gil sea la de aquel lanzamiento hacia home que el espirituano Frederich Cepeda no pudo encontrar y que decretaba el primer  campeonato y único hasta la fecha de Holguín.

   Hay mucho más en la vida de este hombre, fueron 20 Series Nacionales, con balance de 147 victorias y 149 derrotas, 18 juegos salvados, un promedio de limpias de 4.20 y mil 516 ponches propinados. Pero como la vida no es solo números, Oscar Gil tiene una historia escrita que trasciende los terrenos de juego.

   Tuvo en su primo Francisco Gil, quien fuese lanzador zurdo del equipo Mineros en la Serie Nacional, como principal motivación en aquellos primeros años en que jugaba béisbol en el reparto Cabacú de su Baracoa natal.

   De sus inicios en el béisbol, su paso por los campeonatos cubanos, de los mejores y peores momentos, así como de su vida personal, Oscar Gil conversó con SwingCompleto.

¿Cómo fueron tus inicios en el béisbol?

   -Me inicio en el béisbol organizado entre los 10 u 11 años cuando estudiaba en la Escuela Primaria Salvador Pascual. Fue el profesor Edel González a captar estudiantes para un área especial donde me comencé como jardinero y primera base, me gustaba mucho batear y fildear. Participé en algunos campeonatos municipales y provinciales.

   »En 1982 cuando participaba en una Serie Provincial en la categoría juvenil contra Guantánamo, jugando en el jardín izquierdo mi equipo estaba perdiendo y mi entrenador decide que fuera a lanzar, lo hice bien y a partir de ese día me convertí en lanzador. Ese mismo año integré el equipo juvenil de Guantánamo al Campeonato Nacional celebrado en Las Tunas.

   »Cuando tuve edad de entrar en la EIDE no quedé entre los seleccionados por ser de pequeña estatura y muy delgado. Eso me dio tristeza, pero me enseñó que si me gustaba el béisbol tenía que esforzarme mucho para lograr mi propósito. Siempre tuve la esperanza que sí podía y aquellos muchachos del barrio que fueron para la EIDE y el Fajardo, a los cuales aprecio mucho y son mis amigos hasta hoy, no pudieron nunca participar en Series Nacionales.

Debuta en la Serie Nacional en el año 1984 ¿Cómo es que llega a ese torneo?

   -En el año 1983 jugué la provincial con el equipo Chocolateros de Baracoa donde tuve una excelente actuación. Fui elegido como novato del año tras ganar 10 juegos sin perder y propine 100 ponches. Me llamaron a la preselección de Guantánamo pero yo estudiaba en la escuela de economía y me graduaba ese año y mi padre me pidió que terminara mi carrera y luego jugara béisbol. Así lo hice y al siguiente año tuve otra Serie Provincial destacada y volví a la preselección de Guantánamo e integré el equipo a la edición 24 de Serie Nacional de Béisbol.

Luego de dos temporadas se traslada a Holguín ¿Cuál fue el principal motivo?

   -Jugué dos series con Guantánamo, en ese tiempo había en el equipo lanzadores de calidad como Alfonso Ilivanes, Osvaldo Duvergel, Jorge Matos, José Montoya, entre otros, por lo que tenía pocas oportunidades de lanzar y además no tenía trabajo. Unido a esto los que dirigían el béisbol en la provincia no veían cualidades en mi persona para llegar a ser un buen lanzador, estás cosas me fueron disgustando y conocí a un guantanamero Juan Félix Chinea amante del béisbol que trabajaba en el municipio de Moa, Holguín al cual le agradezco por haberme tenido en cuenta pues fue mi oportunidad de llegar a obtener los resultados que tuve en el béisbol.

   »Chinea formó un equipo de pelota de trabajadores en la empresa de la construcción donde empecé a trabajar, participando en la serie provincial de Holguín. Por los resultados obtenidos fui llamado a la preselección de esa provincia.

¿En algún momento de su carrera pensó en regresar a Guantánamo?

   -Jamás pensé volver a jugar en Guantánamo pues allí me sentí rechazado. Agradezco también a Héctor Hernández que me permitió ir a la preselección y con mi esfuerzo y resultados integrar el equipo. Demostré a quienes no confiaron en mí que sí podía, pues ese año gané siete juegos y con Guantánamo en dos series fue muy efímera mi actuación pues casi siempre me ponían cuando los juegos estaban  perdidos.

Fueron un total de 20 Series Nacionales para Oscar Gil ¿Cuáles fueron los momentos positivos y negativos que más le marcaron?

   -De mis 20 Series Nacionales tengo muchos recuerdos. En varias temporadas considero que tuve rendimiento para integrar la preselección nacional y no me tuvieron en cuenta. Eso me iba desmotivando y pensaba en alejarme del béisbol, pero luego regresaba pensando en el pueblo holguinero que me acogió como un hijo y siempre confiaba en mí. En la serie nacional 40 tuve una mala temporada me disgusté mucho y decidí retirarme del béisbol.

   »En los recuerdos positivos considero como el más importante fue mi debut. Jugaba con Guantánamo en el estadio Latinoamericano contra Industriales, las bases estaban llenas y venía a batear Agustín Marquetti me traen de relevo con dos out y logré ponchar a ese gran bateador.

   »Haberle propinado tres ponches en un juego a Omar Linares; llegar a mil ponches y 100 victorias; darle el ponche 1500 a Antonio Scull en el Latino; en el año 1990 le propiné 12 ponches al equipo de Ciudad Habana dirigido por Servio Borges en una selectiva en el Mártires de Barbados de Bayamo; también en una ocasión le propiné 12 ponches a la aplanadora de Santiago de Cuba.

¿Qué determinó su regreso en la Serie 41 luego de no haber participado en la número 40?

   -Debo aclarar que en la Serie 40 decidí no jugar más y me incorporé a trabajar en la academia provincial de béisbol como entrenador de pitcheo por lo que en la Serie 41 no era miembro del equipo. Se comenzó muy bien y finalizando la primera etapa fue intervenido quirúrgicamente de urgencia el lanzador Juan Enrique Pérez. En esa serie la dirección del Partido y el Gobierno le dieron total apoyo al equipo, ellos junto a Ramón Larry Picanes Comisionado Provincial de béisbol y Héctor Tico Hernández deciden llamarme a ver si estaba en condiciones de integrarme al conjunto, llevaba alrededor de 10 meses sin entrenar, le dije que aceptaba, pero que me dieran al menos una semana para prepararme, así lo hice y gané seis juegos y perdí uno. 

¿Qué factores a su consideración cree que influyeron para lograr ese histórico título nacional?

   -Hacía varios años ese equipo se preparaba con la conducción de un valioso y capaz colectivo de entrenadores, unido a una gran disciplina y el deseo de ganar de los atletas, nos dimos cuenta que si se podía alcanzar la clasificación y ganar el campeonato.

Existe una imagen imborrable de ese ponche a Cepeda en el 9no capítulo ¿Qué antecedió a ese momento de subirse en el montículo?

   -En este playoff en Santi Spíritus precisamente frente a Cepeda tuve una contractura en los nervios intercostales. Supe pasado un tiempo, que era una hernia discal y eso me sacó varios días del juego y del entrenamiento. Según la prescripción médica no debía lanzar más en lo que quedaba de campeonato, pero el día del último juego estando la serie empatada a tres, se definiría el campeón de Cuba. Me sentía comprometido con los aficionados, con mi equipo y le pedí al director en la mañana que si hacía falta un relevo estaba listo. Realicé algunos lanzamientos y confieso que tenía molestias, pero no lo dije, quizás mi experiencia de haber jugado tantas series me ayudó. Me sentía concentrado y había estudiado los juegos de los playoff anteriores, así pude controlar la adrenalina.

   »Cepeda es para mí uno de los más grandes bateadores que enfrente en mi carrera deportiva es una persona excepcional, un caballero al cual admiro por su disciplina, modestia, consagración y debo decir que me dio tres jonrones bateando a la derecha las veces que nos enfrentamos.

A pesar de que la provincia en determinado momento ha reunido una buena cantidad de atletas de calidad no ha llegado otro resultado destacado. ¿Qué pasa?

   -Considero que si hemos agrupado buenos atletas pero creo ha faltado unidad entre ellos, compañerismo, entrega, compromiso, así como ausencia de aspiraciones de llegar a otros peldaños.

Tras el retiro en el 2004 no es hasta el 2012 en que se le hace de manera oficial una despedida junto a otros atletas. ¿Por qué tanta demora?

   -Después que me retiré en la Serie 43 me incorporo al equipo como entrenador de picheo, en el 2005-2006 estuve trabajando en México en Pachuca, Hidalgo y a la vez jugaba los fines de semana la Liga de Béisbol Instruccional Norte de Coahuila. Entre 2009 al 2011, trabajé en el estado de Mérida en Venezuela, creo que por eso no se había planificado el retiro oficial cuando regreso de Venezuela se preparó todo junto al de Orelvis Ávila y Luis Miguel Rodríguez aunque pienso que no fue en el momento indicado pues nuestro equipo no estaba bien. Además se hizo entre semana al mediodía y tuvo muy poca divulgación por lo que el estadio estaba vacío cuando sabemos que Holguín cuenta con una de las mejores y más fieles aficionados del país creo que ninguno de los tres merecíamos eso.

¿Siente qué cumplió todos sus sueños como atleta activo?

   -Creo que no pues siempre aspiré integrar la preselección nacional y no lo logré.

¿Cuáles han sido los momentos que más ha disfrutado como entrenador?

   -He disfrutado grandes momentos. Cuando trabajé en México logré clasificar al equipo categoría 11-12 años y al femenino de softbol a la Olimpiada Nacional Escolar, en 2007 fui entrenador de picheo del equipo Cuba a los Juegos del Alba en Venezuela y tuve la oportuna de tener en ese equipo grandes lanzadores como Vladimir García, Elier Sánchez, Aroldis Chapman, Vicyoandri Odelín, Orelvis Ávila, Luis Miguel Rodríguez, Maikel Folch. También he sido entrenador de picheo en juegos de las Estrellas Orientales y con nuestro equipo Holguín hemos clasificado en varias oportunidades.

Hay un momento de un dolor inmenso en su vida y es la muerte de su hijo precisamente en un terreno de béisbol ¿Dónde se ha refugiado usted para soportar y vivir con ese sufrimiento?

   -Así es, el béisbol me ha dado grandes alegrías, pero también el peor de los dolores: la muerte de mi hijo de 13 años en un terreno de béisbol en el municipio Cacocum específicamente en el estadio del Cristino Naranjo ante la mirada atónita de sus compañeros de juego.

   »Fue alcanzado en el jardín derecho por una descarga eléctrica cegando su preciosa vida. Mi hijo desde muy pequeño le gustaba mucho la pelota y desde los seis años estuvo en áreas especiales jugaba cuadro y jardines, era derecho, pero bateaba a las dos manos.  Lo que la vida me había negado a mí se lo dio a él, era bien alto para su edad y tenía mucho talento. Cuando esto sucedió pensé no volver jamás al béisbol, pero reflexioné que no podía abandonar el sueño de mi hijo que era llegar al equipo Holguín junto a mí, por eso me propuse seguir y ayudar a todos esos niños y jóvenes que jugaban con él para que lograran sus propósitos.

   »Me he refugiado en mi esposa madre de mis dos hijos, mi nieta en toda mi familia y en Dios.

¿En algún momento pensó en jugar fuera del país o nunca fue una prioridad?

   -Como todo atleta si me hubiera gustado, pero no tuve la oportunidad.

¿Se siente que es un atleta recordado?

   -Me siento orgulloso del reconocimiento de mi pueblo pues para saber si eres querido, recordado y apreciado hay que pasar momentos difíciles y dolorosos. Ahí ha estado el pueblo, los dirigentes del partido (en aquel momento Torres Iribar a quien siempre tendré presente en mi corazón), el gobierno, el INDER, las peñas deportivas, amigos de diferentes latitudes del mundo se hicieron presentes en aquel momento. A pesar de los años en cada lugar donde voy el pueblo me reconoce, me habla de béisbol y percibo que me quieren.

¿A qué se dedica en la actualidad?

   -En la actualidad trabajo en un combinado deportivo como entrenador de béisbol en la categoría 9-10 años.

Su valoración del estado del béisbol cubano en la actualidad

   -El béisbol cubano en la actualidad ha bajado su rendimiento. A mi modo de ver se juega muy poco béisbol desde la base. Se suspenden competencias por diversos motivos, las series provinciales son muy cortas. Cuando yo jugaba, en la serie provincial se desarrollaban entre 30 o 36 partidos, actualmente solo 12 juegos, los jóvenes con talento no se ven.

Estadísticas de Oscar Gil en Series Nacionales: http://www.beisbolcubano.cu/estadisticas/Jugador?idJugador=2597

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