Por Damián Abreu

En lo alto del octavo inning, el partido se encontraba en tensión, aunque ganaban los locales el empate se hallaba en las muñecas del cubano José Adolis quien sacó los brazos rápidamente para empujar una sinker de 96 millas hacia la banda contraria. Todos daban la conexión como un foul sin consecuencias, pero uno de los recogepelotas del estadio decidió vestirse de superhéroe y lanzarse en captura de la línea para dejar este espectacular fildeo que provocó que los propios jugadores de Texas se pararan a aplaudir la acción del joven.

Luego de esto, Adolis continuó con vida en el plato, pero no por mucho pues terminaría conectando un roletazo a segunda que sirvió para que forzaran a su compañero en la intermedia. Este fue el último turno al bate del cubano en el partido en el que concluyó con actuación de un tubey en cuatro turnos al bate con par de ponches recibidos. En definitiva, el partido concluyó en victoria para los Atléticos quienes descubrieron que pueden contar en cualquier momento con su recogepelotas para venir al rescate.

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