Por Yasel Porto

Aunque nos llene de orgullo a muchos, ha habido peloteros cubanos que han llegado a Grandes Ligas sin tener el nivel para eso o con estadísticas en Ligas Menores lo suficientemente buenas que avalen su ascenso. A veces la combinación de varios factores, con la suerte incluida, ha permitido al menos cumplir el sueño por muy temporal que haya sido.

Al mismo tiempo están los que han experimentado la situación contraria, de tener las condiciones y sobre todo un rendimiento por varios años para recibir la llamada del primer equipo al menos una vez. En ese caso hubo varios, entre ellos dos cerradores que destacaron con Industriales como Hassan Pena y Armando Rivero.

Con el último conversé recientemente del tema, y ahí tuvo la oportunidad de exponer con lujo de detalles la amarga experiencia que tuvo dentro de la organización de los Cachorros de Chicago. El relevista estrella del último Industriales campeón nacional (2010) habló incluso del duro momento en el que terminó hasta llorando tras la ruptura definitiva con los monarcas de la Serie Mundial 2016.

Para los fanático o especialistas más exigentes, Rivero hizo lo que tenía que hacer en las Menores. Especialmente en la clase AAA con el equipo de Iowa.

Parecía que 2016 sería el momento de materializar el anhelo de todos, precisamente el año que los Cachorros rompieron la racha de 108 años sin ganar una Serie Mundial. Hay quienes especulan que la llegada al holguinero Aroldis Chapman influyó considerablemente en permanecer todo el tiempo en la AAA.

Mas él no cree que esa razón haya tenido que ver, ni en que haya habido demasiados relevistas en el principal equipo. «Fueron muy injustos conmigo», comentó. De hecho, no encontró una explicación lógica que justificara el silencio del teléfono durante todo un año en el que concluyó con PCL de 2.22, WHIP de 1.12 y marca de 2-2.

Después de eso todo se fracturó con los inquilino de Wrigley Field, con un último encuentro con la directiva bastante dolorosa para el natural del poblado mayabequense de Melena del Sur. La misma marcó su despedida de la franquicia después de pedir con lágrimas en los ojos que lo dejan libre de una vez.

Rivero fue el puntal del pitcheo de relevo de los Leones en la última campaña que ganaron (2010)

A continuación los invito a ampliar lo acontecido con Rivero, durante y después de su estancia de cuatro temporadas en la franquicia de la zona norte de Chicago a través del propio lanzador que prácticamente ya se encuentra retirado como pelotero profesional.

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