A 457 PIES despachó Grandal su 7mo cuadrangular de 2021

June 4, 2021
Fiesta jonronera cubana en la victoria 4x1 de los Chicago White Sox contra los Tigres de Detroit

Por Robiel Vega/@RobielVega

Fiesta jonronera cubana en la victoria 4×1 de los Chicago White Sox contra los Tigres de Detroit, Yoan Moncada y Yasmani Grandal sacaron a pasear a “Doña Costura” y sobre todo, el receptor antillano, despachó un bombazo descomunal.

Hasta la altura del séptimo capítulo, el partido marchaba con ventaja mínima de 2×1 de los Medias Blancas sobre los Tigres. Hasta ese minuto, todas las carreras del encuentro habían sido producidas por cuadrangulares. Primero, Yoan Moncada, en la misma entrada inicial, luego, Jake Lamb, un inning después. Ya en la quinta, Willi Castro, por los visitantes, acercó a su equipo en la pizarra, dejando el choque muy nivelado.

Con la llegada del “Lucky Seven”, todo parecía marchar sin dificultades, par de outs a Tim Anderson y Adam Eaton, parecía presagiar un fácil cero, pero el receptor habanero Yasmani Grandal, parecía no pensar de la misma manera.

En conteo de una y uno, no perdonó una sinker a 94.9 MPH a la altura de las letras. El impacto fue brutal; 110 MPH de velocidad de salida, para mandar la pelota nada menos que hasta los 457 pies, por la zona del rigth center en una conexión con un ángulo de salida de 29 grados.

Para Grandal fue su séptimo bambinazo de la temporada y el número 156 en su carrera, de esta manera se colocó a 9 de alcanzar a “La Potencia”, Yoenis Céspedes, quien en 8 campañas acumuló 165.

Con el batazo sumó su empujada 19 y anotó por vigésimo tercera vez en este 2021, llegando a 462 y 424 de por vida, respectivamente. En cuanto a los remolques, también se colocó a 9, pero de una leyenda cubana, Zoilo Versalles; mientras que en las anotadas, se puso a 13 del villaclareño Riquimbili Betancourt.

Grandal dejó su línea ofensiva en .137/.384/.367/.746 (AVE/OBP/SLU/OPS). Jonroneó, además, por tercer mes consecutivo (2 en abril y 4 en mayo). Fue, también, su cuarto cuadrangular con las bases limpias y su segundo en la séptima entrada; fue el cuarto en su estadio y el primero ante Detroit, quinto equipo al que le conecta.

Fue un batazo digno de admirar, elevado y enorme, de esos que desde que salen, sabes que no cabe en el estadio. Disfruten del momento:

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