Por Jesús Alaín Fernández/@JesusLCA2017

Todas las posiciones son claves en el béisbol. Cada una juega un rol especial, pero rematar los partidos es un arte que pocos llegan a, verdaderamente, dominar. Cuando tu cerrador por 10 temporadas llega a la agencia libre entonces debe generarse un “ajetreo” dentro de la organización porque es algo que no puedes tomar a la ligera.

Kenley Jansen fue el receptor titular con Holanda en el Clásico Mundial del 2009. Ya desde el 2004 formaba parte de la organización de los Dodgers de los Ángeles. Resulta más que evidente que es el jugador activo que más tiempo lleva perteneciendo a la organización, superando en dos años al también agente libre Clayton Kershaw (llegó en el draft 2006), de quien fue compañero de batería en las divisiones menores de la franquicia.

Ya en la segunda mitad del 2009 fue convencido por el cuerpo técnico del equipo a cambiar la mascota por el box, más por la falta de condiciones al bate que porque le sobraran los detalles lanzando. A partir de allí la historia es conocida. El curazoleño es el segundo jugador activo con más juegos salvados en las Grandes Ligas con 350 (Craig Kimbrel, 372) y el número 13 en la historia del deporte, lista que lidera el panameño Mariano Rivera con la inalcanzable cifra de 652.

Cuando parecía que los mejores momentos habían pasado Kenley se bajó del auto con la temporada 2021. Sus 38 juegos salvados, solo superado por Mark Melancon, lo recolocaron en la élite del rol.

El promedio de bateo en contra de .153 es el mejor resultado de las últimas cinco temporadas y concretó el 88.4% de las oportunidades de salvamento. Si eliminamos de la estadística el fatídico mes de julio en el que en nueve salidas le anotaron ocho carreras, regaló ocho boletos con dos derrotas, solo una victoria y dos salvados (la menor cantidad para un mes en la temporada) entonces Kenley fue excepcional en la temporada.

Te puede interesar: ANÁLISIS: Carlos Rodón y Kris Bryant, posibilidades en los Dodgers

Entonces el problema está planteado. ¿Renovar o remplazar?, ahí está la cuestión.

El mercado se movió bien rápido en cuanto a los mejores cerradores disponibles en el actual período de agencia libre. Antes del paro los derechos Mark Melancon (14 MUSD/2 temporadas con Arizona) y Raisel Iglesias (58 MUSD/4  temporadas con Angels) fijaron su destino. Una alternativa interna que se veía como probable, Corey Knebel se fue a Filadelfia (10 MUSD/1 temporada) y el venezolano Brusdar Graterol aun no parece estar en absoluto control de sus más de 100 mph, aunque la segunda mitad del 2021 marcó un crecimiento en él.

Queda a mano el lanzador Blake Trainen que probó en el 2021 que es muy de confiar en momentos difíciles, aunque en 11 oportunidades de salvar en la temporada desperdició cuatro (solo una menos que Jansen en 42 chances). ¿Recuerdan que decíamos que el cerrar juegos es también un arte?

Daniel Hudson se incorpora al equipo y pudiera ser otra alternativa para el timonel Dave Roberts. Pero, y siempre hay un pero, si vemos sus números en el último tramo del 2021 con los Padres de San Diego su efectividad fue de 5.21. No obstante, y recuerden que cerrar juegos en un arte, Hudson lanzó en 32 entradas de las 51 en que participó en rol de preparador.

Pues, ¿Qué va quedando? Ahora mismo más por la factibilidad deportiva y económica (valor de mercado estimado según Spotrack de 10 millones de USD) que por la nostalgia de un jugador franquicia (34 años de edad y de ellos 17, la mitad, como miembro de la organización) Kenley Jansen es la mejor opción para los Dodgers de los Ángeles en el 2022 y quizás, dos temporadas más. Muy probablemente las dos partes implicadas estén en la misma página y solo el tiempo de contrato pudiera ser tema de diferencias.

En positivo el hecho de que, a pesar de los cierres de negocio que se dieron a finales de noviembre ninguno de los dos, Dodgers y Kenley, movieron fichas en ninguna dirección. Solo nos queda esperar qué llegará después de la calma.

1 comentario en “Kenley Jansen: ¿Renovar o remplazar? Ahí está la cuestión”

  1. Si dejaran de existir esos ridiculos contratos super millonarios, todo seria mucho mejor. Ningun jugador de baseball o cualquier otro atleta merece ganar mas de 10 millions por ano.

Responder a Alejandro J Ramirez Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba