
Por Aliet Arzola
El saltador cubano Pedro Pablo Pichardo, quien actualmente representa a Portugal, hizo historia en los Juegos Olímpicos de Tokio, al convertirse en el primer atleta nacido en la Isla que logra el título estival compitiendo por otro país.
Natural de Santiago de Cuba, el triplista dio muestras de su grandeza en la capital nipona, donde consiguió una espectacular marca de 17.98 metros, récord nacional de Portugal y segundo mejor registro en la historia de los Juegos Olímpicos, solo superado por el 18.09 logrado por Kenny Harrison en Atlanta 1996.
Pichardo dominó la competencia desde el mismo inicio con dos estirones de 17.61, pero en el tercer intento puso el turbo y voló hasta 17.98, el salto más largo de la presente temporada en el triple, ligeramente superior al 17.92 que él mismo había rubricado en Hungría hace un mes.
El antillano abrió una brecha enorme con sus rivales, quienes se limitaron a pelear por la plata y el bronce. A la postre, el chino Yaming Zhu fue el sorpresivo vencedor del duelo entre el resto de los saltadores, luego de mejorar dos veces su marca personal y quedar con 17.57, válido para la medalla de plata.
Zhu es tan solo el segundo representante del Gigante asiático que sube al podio olímpico en la historia del triple salto masculino, tras Dong Bin, bronce en los Juegos de Río de Janeiro 2016.
La presea de bronce cayó en manos de Hugues Fabrice Zango, de Burkina Faso, quien llegó como principal rival de Pichardo y a duras penas se coló en el podio. Dueño de un imponente 17.82 esta temporada como carta de presentación, el africano no pasó de 17.47 en la final olímpica.
Pichardo, el triplista más joven de la historia con una presea mundial, se convierte automáticamente en el primer cubano campeón del triple salto en Juegos Olímpicos, y en el primero nacido en la Isla que sube al podio estival en 21 años.
Para encontrar al último medallista antillano en esta prueba tenemos que remitirnos a la cita de Sydney 2000, donde Joel García ganó plata detrás del mítico Jonathan Edwards.
Recordar que Pedro Pablo Pichardo decidió irse de Cuba en el 2017, cuando recaló en el club portugués Benfica. El santiaguero había tenido múltiples controversias y diferencias con las autoridades nacionales del atletismo, que no le permitieron entrenar con su padre.
Algo similar había ocurrido en el 2014, cuando fue sancionado por negarse a entrenar con el coach Ricardo Ponce.
“Salí de Cuba por mi familia y por poder entrenar con mi padre. Creo que el objetivo se cumplió y se está cumpliendo. Siempre que esté con mi familia y entrenando con mi padre voy a estar bien”, dijo en el 2019.
Javier Báez reunió a diferentes personalidades públicas con el objetivo recaudar fondos para apoyar a jóvenes de escasos recursos.
El video que posteó Aroldis Chapman promocionó la unión que realizaron los cubanos Néstor Meneses y David Acosta "El Rojo", junto al ven...
Descubre una nueva forma de entender la disciplina del tenis profesional con análisis claros y concisos.
Guía segura para acceder a 1win en Perú y comenzar a apostar sin riesgos.
Fernando Mendoza protaganizó actuación exitosa con acnotación en el duelo cubano contra Miami Hurricanes.
Javier Caballero posee registros con el Team USA entre 2022 y 2024 en contiendas de softbol.
Todos se han convertido en leyenda, tanto a nivel deportivo como a nivel empresarial con las ganancias que han obtenido.
Este desafortunado accidente en España consternó a personalidades del mundo deportivo en la nación ibérica.
Javier Báez llevó su "magia" en un día único e inolvidable para los más pequeños de la casa de su municipio natal.
José Fernández sumó 38 victorias en apenas cuatro temporadas como lanzador de MLB.