“Muchos peloteros de La Habana tenían problemas con Servio Borges. Yo siempre andaba fajado con él».

Por Yasel Porto

Un porciento apreciable de personas consideran que el legendario y no menos controversial ex manager Servio Tulio Borges Suárez tuvo ciertas reticencias con los peloteros de La Habana cuando fue el rey del béisbol cubano entre 1969 y 1982.

Por eso hubo unas cuantas sorpresas cuando en 1990 fue designado director de Ciudad Habana en una Serie Selectiva que ganó con varios juegos de diferencia. Por cierto, fue la única corona lograda por la provincia en aquella etapa después de muchos tropiezos contra todo pronóstico.

Muchos la achacan a Servio la salida definitiva del equipo Cuba de estrellas o la no presencia en determinado momento de otros cuyo rendimiento los hacía merecedores de un chance. Y a ello sumar el señalamiento sobre varios que hacían el grado, pero no recibían la titularidad que un sector de la fanaticada consideraba, sobre todo la habanera.

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Uno de los peloteros capitalinos que jugó bajo sus riendas fue el destacado ex receptor Lázaro Martínez, en una época en la que había muchos en su posición que trascendían a nivel nacional.

“Yo siempre andaba fajado con Servio… aunque no de faltas de respeto. Yo le decía las cosas, aunque a él no le gustaba que lo hiciera. Pero yo le cuestionaba a él sobre el desarrollo que tenían los jugadores cuando se metían años y años en el equipo Cuba. Yo hasta la decía que esa pelota de afuera de la que tanto él hablaba era una basura”, fue uno de los pasajes contados por el carismático veterano que reside actualmente en el municipio San Miguel del Padrón.

“Una vez me llevó a un torneo centroamericano en Puerto Rico y ahí quedé líder de jonrones y de bateo. Cuando regresamos del evento le dije que todo lo que yo había hecho allí fue contra los mismos que jugaron en Cali (Centroamericanos de 1971). Nosotros estábamos fuera de liga. La pelota amateur cubana en aquel tiempo no perdía”.

Sobre el tema de su favoritismo por atletas de otras provincias en detrimento de los capitalinos Martínez fue categórico. “La mayoría de los peloteros de La Habana tenían problemas con Servio. Marquetti y yo le decíamos las cosas porque él realmente no simpatizaba con nosotros. Yo lo digo con total honestidad”.

Servio nació en Guantánamo y su carrera dentro de Cuba la desarrolló con los equipos del centro del país, Las Villas y Azucareros. Se agenció tres títulos en total desde el conseguido en 1969 con los segundos y a partir de ese momento fue designado como timonel del equipo Cuba hasta 1982. En todo ese lapso de tiempo solo perdió la Copa Intercontinental de 1981 y los Centroamericanos de 1982. Se llevó los títulos mundiales en 1969, 1970, 1971, 1972, 1973, 1976, 1978 y 1980, además de tres Panamericanos y la misma cantidad de certámenes del área centrocaribeña, más la primera edición de las Copas Intercontinentales que jugó Cuba (La Habana 1979).

En realidad el protagonismo principal de jugadores capitalinos con Servio lo tuvieron en durabilidad e impacto Agustín Marquetti, Armando Capiró, Rodolfo Puente y el lanzador Santiago “Changa” Mederos. El resto de las figuras con realce durante la década de los setenta y los tres años iniciales del siguiente decenio tuvieron una breve presencia por una u otra razón, el caso de Lázaro Martínez. Otros como Anglada y Pedro Medina fueron desestimados como titulares de su posición en muchas ocasiones, aunque el segundo encontró espacio como bateador designado y emergente en no pocas oportunidades.

Hay que decir en favor de quien ostentara el título de manager y comisionado al mismo tiempo, que salvo contadas excepciones quienes actuaron como regulares tenían el nivel suficiente. Por ejemplo, Alfonso Urquiola y Juan Castro.

Otros peloteros habaneros encuestados sobre el tema Servio han manifestado el no tener ningún problema directamente con él, aunque han señalado su afinidad con otros managers que tuvieron en su trayectoria dentro del béisbol. Y aunque hubo salidas que los especialistas coinciden que fueron más allá de la jurisdicción de Servio (Anglada y Capiró), otros como Marquetti y Darcourt sí consideraron que el estratega fue el único responsable de su exclusión injusta definitiva dentro de la escuadra patria.

No obstante, bajo la batuta del hombre que dirigió todo el béisbol cubano por más de una década hubo unos cuantos capitalinos que lograron colarse en la selección nacional. Incluso nombres que hoy pocos reconocen entre los mejores de aquella generación, que con un buen rendimiento en una temporada (a veces ni estelar), lograron colarse.

No digo que Lázaro y otros no tengan razón, pues vivieron más de cerca aquello que muchos de nosotros, pero siempre es importante ver la versión de la otra persona, aunque sea un gran porciento los que tiene en contra. Una cosa es autoritarismo y otra regionalismo, las que de todos modos pueden junstarse perfectamente.

Y analizar también determinados factores de peso, entre los que sobresale el altísimo nivel de competitividad en un béisbol donde por cada posición había varios estelares y el objetivo del equipo Cuba era ganar con los que el manager confiaba más. Y en ello entraban a jugar muchísimos elementos que iban más allá del rendimiento en la Serie Nacional.

Testimonios encontrados por un lado y resultados que igual resultan contradictorios mantendrán el eterno debate alrededor de Servio Borges y su verdadero sentimiento por los peloteros de La Habana en aquella etapa. Solo él pudiera aclarar de una vez esta polémica y posiblemente ni así.

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Primero, porque a sus 73 años hoy vive una vida tranquila en Cancún en la que no está disponible para entrevista alguna y, en segundo lugar, porque no creo que a estas alturas él confiese que en realidad había un sentimiento negativo hacia toda una provincia que condicionaba sus decisiones alrededor del equipo Cuba. Ese misterio se irá a la tumba con él y con todos los que han defendido cada parte.

6 comentarios en ““Muchos peloteros de La Habana tenían problemas con Servio Borges. Yo siempre andaba fajado con él».”

  1. Selma Carvajal Borges

    Esos que ofenden y se ofenden por su actitud, recuerden que fue un mánager de éxitos dándole a Cuba la gloria de tantos triunfos en la pelota internacionalmente. Si hubiera tenido entonces preferencia por los jugadores habaneros, hubiera sido criticado igualmente.

  2. Serbio Borges era como fidel castro un dictador , los dos odiaban a la habana , los dos eran unos guajiros acomplejados , dejó fuera a Lázaro vargas en una selectiva porque le dio la gana , para mi serbio Borges le hizo daño a muchos peloteros

  3. Recuerdo llevar a Carmelo Pedroso y dejar a Anglada.
    Poner a Albertico Martinez por encima de Medina, cdo sin dudas era el más completo de Cuba.
    Llevar a un Pitcher zurdo a la Copa del 79 k no había ganado un juego en ese año( Carlos Mesa), con Marquetti hizo lo mismo, estando en muy buena forma lo dejo fuera.
    Luego viene a dirigir al Habana y pone como condición k Vargas, de la Torre y otros más no podían estar en el equipo. Ganó, pero eso no se hace. Yo me alegre cdo perdimos en el 81 y en el 82. Mucho poder para un personajillo.

  4. Servio aceptó dirigir aqui porque no se podía negar. Ro era tidavia un cuadro y le dieron esa misión. Punto. Dirigió una selectiva ganó y no siguió.
    Yo digo que Lazaro Martinez era tan buen receptor como Lazaro Perez o Evelio Hernández y mejor bateador que los dos. Oportuno, con poder, llego a ser 4to bate de Industriales en un momento.
    Un grande olvidado.
    Le recibía a pitchers complicados como Changa, Walfrido y Hurtado.
    Solo Borges sabe por que Lazaro no iba al team Cuba, porque nadie lo entendía.

    1. Yo acepto que era un receptor que le recibió a muy buenos pitcher, pero yo lo vi jugar y batear, en home era una rana cuando le venían, batea do era bien malo, en fin en aquella época ni para el Cuba B

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