Por Yasel Porto

Además del aspecto más que obvio de que son instalaciones donde se desarrolla el principal evento beisbolero interino de Cuba y Estados Unidos, hay un punto en común entre los estadios cubanos que acogen partidos regulares de la Serie Nacional y los 30 que pertenecen a las Grandes Ligas.

Es válido señalar que ya el Santiago «Changa» Mederos dejó de recibir juegos de Serie Nacional desde hace muchos años. Desde la eliminación de Metropolitanos en 2012 dejó de tener protagonismo más allá del entorno provincial.

En el caso de Cuba, casi todos los parques beisboleros fueron bautizados en homenaje a héroes y mártires (algunos de ellos extranjeros como Van Troi y Sandino), o momentos históricos como la muerte de los deportistas tras el sabotaje al avión en Barbados, el levantamiento popular en Cienfuegos el 5 de septiembre, y lo acontecido en 1961 con el Congreso Latinoamericano de Juventudes junto con Playa Girón.

Con respecto a la MLB, desde hace mucho que se implementó el mecanismo de ponerle una nomenclatura a sus estadios a partir de los derechos que compre una compañía. No es equipo el responsable de esto ya, por lo que ha sido bastante común incluso que haya existido más de un cambio en tal sentido.

Miami, Houston o la casa de los Medias Blancas están en ese grupo, un fenómeno que también se ve en Japón, Corea del Sur y Taiwán. Claro que existen franquicias bien apegadas a la historia para los que no existe dinero que haga cambiarle el nombre a Fenway Park, Wrigley Field y los estadios de los Yanquis y los Dodgers.

De todos modos a lo largo del tiempo muy pocos de estos sitios han tenido el nombre de personalidades del béisbol. Uno de los casos más notables fue el del dueño de los Medias Blancas en la primera parte del siglo XX, el controversial exjugador Charles Comiskey. Lo mismo con la anterior plaza de Atlanta, el Turner Field, por el otrora dirigente de los Bravos Ted Turner.

Pudiéramos hablar también de los Atléticos cuando estaban en Filadelfia (Connie Mack Stadium), y hoy algunos le dicen a su casa en Oakland el estadio de Rickey Henderson pero que queda más en la iniciativa popular de un grupo.

Algo muy diferente nos encontramos en muchos países latinoamericanos como México, Puerto Rico, Venezuela, Nicaragua y Panamá, más los casos excepcionales de figuras todavía en vida en lugares como Colombia (Edgar Rentería en Barranquilla) y Dominicana (Juan Marichal en Santo Domingo).

Y lo mismo sucede con Cuba y Estados Unidos pero a un nivel inferior. O sea, ligas de menos rango o categoría en estas naciones sí tienen unos cuantos estadios que sirven para homenajear en vida o post mortem a jugadores y entrenadores que han destacado. Ya sea localmente o más allá de ese contexto tan reducido en cuanto a geografía.

De hecho, son alrededor de 40 las instalaciones beisboleras cubanas cuya denominación oficial o extraoficial se relacionan con figuras del llamado deporte nacional de la mayor isla caribeña. Mucho más de lo que piensa seguramente la mayoría, lo cual me obliga a regresar pronto sobre este tema tan particular.

9 comentarios en “ROMPIÓ LA REGLA el «José Antonio Huelga» entre 46 estadios de Grandes Ligas y Serie Nacional”

  1. El estadio de Cabaiguan se llama » martire de Cabaiguan » que es como duplicar el nombre porque tods las calles y escuelas tienen nombres de mártires de ese pueblo. Pienso que algun se le tendrá que poner » Owen Blandino» o el del Campbel fallecido recientemente dos glorias de ese lugar

  2. …resultaría interesante estudiar el origen de los nombres de algunos stadium cuyo nombres no refiere ninguna mención a exjugadores, Director o Entrenador profesional de relevancia, en ocasiones son stadium que fueron construidos o remozados en cumplimiento de una efeméride revolucionaria…

  3. El Cándido González lleva el nombre de un mártir; pero, antes de dedicarse a por completo a la vida revolucionaria, organizaba equipos de pelota en el barrio donde vivía siendo promotor principal. Picheaba, lo llamaban «Navaja González», y jugaba primera; ah, cuando perdía o algo salía mal, hasta la gorra sufría sus pistones.

  4. Boris Ivan Crespo

    Yasel: Una vez creo que te lo comenté. Esta es (entre muchas otras) una señal inequívoca de hasta donde ha penetrado la propaganda y la politiquería al deporte (y pasatiempo) nacional. Y quizás sea la más evidente. Es increíble que en casi todo el país sólo un parque lleve un nombre de una gloria de baseball. Lo demás ya lo has dicho tú: “Héroes de”… “mártires de”… “26 de Julio”… y así…

  5. Sancti Spiritus tambien tiene la curiodidad de haber tenido un estadio municipal cuyo nombre, cuando se ignauguró, pertenecía a una persona aún viva: el Genaro Melero de Jatibonico. Ese estadio fue celebré por ser sede del play off final de la Selectiva 1989.

    1. A gritos pedían los espirituanos un stadium, era la única capital provincial que no tenía, y se perdieron una serie histórica, como aquella de 1989, Muñoz, Victor, Lourdes, Eddy, Acevey, Amado Zamora, para que seguir, que rivalidad y todavia hay que escuchar Industriales y Santiago «los eternos rivales de la pelota cubana».

  6. Roberto Rodriguez

    Recorder al genaro melero de jatibonico que se remodeling para la selectiva del 89 y tenia ese nombre estando genaro melero vivo todavia .unico en cuba que se le puso el nombre de una figura deporting en vida del exatleta

  7. Siempre me ha llamado la atención llamarte van troi a un estadio de pelota, me imagino que en su vida el vietnamita supo que ese juego existía

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