El imán de pelotazos de Randy Arozarena no afloja, y al recibir su pelotazo número 25 de la campaña 2026, el guardabosques de los Marineros reafirma una postura en el plato que no concede un solo centímetro a los lanzadores rivales. Arozarena, conocido por su agresividad al pararse pegado a la zona de strike y adueñarse del plato, ha convertido los pelotazos en una vía constante para embasarse y encender la chispa del juego pequeño de Seattle.