Por Juan Páez

Hay que aceptarlo: cada vez son menores las probabilidades de que Yasiel Puig firme el contrato multianual y multimillonario que hace años pudo pensar que fácilmente conseguiría en su primer viaje a la agencia libre. Aparte de una complicada temporada sin que el cubano mostrara el brillo esperado en 2019, el tiempo se acaba para unirse a un equipo por más de una campaña, más aun tomando en cuenta que aún quedan sin trabajo figuras con, quizás, un mejor presente que el isleño, como Nicholas Castellanos y Marcell Ozuna.

A estas alturas del mercado, con el inicio de los entrenamientos primaverales a la vuelta de la esquina, pareciera que el futuro de Puig (al menos en el corto plazo) puede estar lleno de más cambios.

Hasta el final de la zafra 2018, el rightfielder tenía una carrera estable de seis torneos con los Dodgers de Los Ángeles, pero estos lo enviaron a los Rojos de Cincinnati y meses después fue a parar a los Indios de Cleveland.

Este cambio de rumbos podría no tener un final cercano.

Las probabilidades de que eso ocurra aumentarán si pasa lo que hoy luce bastante posible, que el “Caballo Salvaje” siga el camino que tomó su coterráneo Yasmani Grandal en 2018 para realzar su valor: firmar un acuerdo por un año que le permita dejar mejores números y volver a la agencia libre previo a la temporada 2021, cuando tenga 30 primaveras.

Pese a que esto no es lo que imaginaba Puig en su aventura en el mercado, puede ser incluso beneficio para él y su currículo.

Si es de conocimiento público que Yasiel evaluará propuestas por un solo torneo, algo que no ha sucedido aún, aumentará sus probabilidades de conseguir pronto una organización.

Ante ese escenario, él mismo podría decidir si unirse a un conjunto con posibilidades de postemporada o llegar a una escuadra sin mucho por qué pelear.

Sobre todo en el segundo caso, Puig podría verse involucrado en otro canje a mitad de temporada y llevar su chispa a una divisa que esté intentando acceder a la fiesta de octubre, como ocurrió cuando los Indios lo adquirieron en julio.

Ventajas

Aunque es cierto que Ozuna y Castellanos tienen mejor presente que Puig, tomando en cuenta sus temporadas en 2019, el cubano podría estar por encima de ellos en algunos renglones.

Por ejemplo, ninguno se le acerca al currículo del “Caballo Salvaje” en playoffs. Este tiene seis apariciones en Series Divisionales, cuatro en Series de Campeonato e incluso dos en Series Mundiales.

Su línea es bastante buena (.280/.351/.429) y ha sido una máquina de conectar extrabases luego de la ronda regular, con seis dobles, tres triples y cinco estacazos de vuelta completa en 58 juegos totales.

Otro punto a favor de Puig es que ninguno de los outfielders mencionados tiene su velocidad. El antillano viene de robar 15 bases en 2017, 15 más en 2018 y 19 (su tope personal) en 2019.

Eso, combinado, es mayor a la cantidad de estafadas que tienen Ozuna y Castellanos colectivamente en sus trayectorias.

Por si fuera poco, si se habla de la defensa, también Puig toma la delantera. Castellanos sería el último de los tres, con números totalmente olvidables en cuanto a estadísticas avanzadas, Ozuna desarrolla un mejor papel en el jardín izquierdo y el cubano brilla con su brazo desde la pradera derecha.

Ha habido poco interés público por Yasiel, pero es indudable que encontrará trabajo en las Grandes Ligas para jugar en 2020.

Lo que sí es un hecho a estas alturas es que es más probable un contrato de una temporada que un acuerdo que le asegure los próximos cuatro o cinco años de su carrera.

Yasiel Puig en 2019 en las Grandes Ligas:

Año Eq JJ VB CA H 2B 3B HR CI BR AVE OBP SLG
2019 TOT 149 555 76 148 30 2 24 84 19 .267 .327 .458
2019 CIN 100 373 51 94 15 1 22 61 14 .252 .302 .475
2019 CLE 49 182 25 54 15 1 2 23 5 .297 .377 .423

13 comentarios en “A Yasiel Puig se le PONE FEO el horizonte y la firma no llega”

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