Yuniesky García, paso fugaz por Industriales y cerca de lanzar otra vez con Artemisa

Su retorno a la isla se produce cuando faltaban solamente 12 juegos para la culminación de la Serie Nacional.

Su retorno a la isla se produce cuando faltaban solamente 12 juegos para la culminación de la Serie Nacional.
Su retorno a la isla se produce cuando faltaban solamente 12 juegos para la culminación de la Serie Nacional.

Por Darien Medina 

   La Serie Nacional, República Dominicana, Rusia, regreso a la Serie Nacional. A grandes rasgos, así se puede resumir el itinerario del artemiseño Yuniesky García Viera en los últimos años, cada destino ha tenido en el béisbol a su principal motivo. 

   En la pasada temporada tuvo un brevísimo paso en Industriales tras entrar al conjunto azul en sustitución del también lanzador Erick Cristian González. Tras cinco años fuera de la pelota cubana, Yuniesky volvía. 

   «Me llaman queriendo saber de mi estatus y digo que hacía años no jugaba la Serie Nacional y me preguntaron si quería jugar y dije que sí quería hacerlo. Estuve cinco años sin jugar béisbol en Cuba», de esa forma se le abrían las puertas del equipo capitalino, pero, ¿con anterioridad cómo había girado la vida de Yuniesky hasta llegar a este punto de su carrera? 

   Se inició en el béisbol a los siete años en el municipio de San Antonio de los Baños y se desempeñó como jardinero específicamente en la pradera central. 

   Entró a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) en la categoría 11-12, llegando a competir en el campeonato nacional. «Ahí también tuve buenos entrenadores tanto en el municipio como en la provincia a los cuales estoy muy agradecido», asegura. 

   Una baja en su rendimiento lo lleva a su salida de la escuela de deportes en la categoría 13-14. Pero esa sería tan solo una pausa porque se incorporó nuevamente dentro del 15-16 iniciándose como lanzador.  

   «Me decido a comenzar como pitcher porque no tenía el físico para ser bateador, era delgado, venía el bate de madera y sabía que no iba a tener rendimiento. Tenía fuerza en el brazo y por eso decidí iniciarme como lanzador». 

   El regreso se produjo dentro de una nueva función, además de tener mucho peso el consejo de uno de sus entrenadores. 

   «Se llama Mario Mérida al que tengo que agradecerle mucho por un consejo que me dio que todavía lo recuerdo, me pidió que nunca me desmotivara, yo tuve bastante nivel cuando transitaba en el 13-14, después mi rendimiento no era el mismo. Moraleja: “Ahora no tienes un nombre, pero el día del mañana puedes tenerlo”. Eso me llevó a seguir hacia adelante», confiesa. 

   Dos campeonatos nacionales juveniles prosiguieron luego de su regreso al béisbol. Sus buenos resultados en la Serie Provincial le abren la puerta a la Serie Nacional. «Siempre he tenido buenos resultados en la provincial y eso me llevó a la preselección provincial y ahí lo hice bastante bien, y me gané un puesto en el equipo de Artemisa que tenía muy buen pitcheo». 

   Su debut en nuestros campeonatos domésticos se produjo en la versión número 52 con Artemisa, un comienzo amargo pues el equipo terminaría en la decimosexta posición. «Teníamos lanzadores que todos conocemos como Yadier Pedroso, Yuliesky González, José Ángel García, Jonder Martínez, Miguel Lahera que me ayudaron a lanzar en un nivel al me que enfrentaba por primera vez», recuerda García. 

   Su segunda campaña en la pelota cubana lo llevaría a vestir el uniforme del equipo Cuba para enfrentarse a una selección universitaria de Estados Unidos. Yunieski mostraba credenciales, tras una tercera campaña, en el 2015 decide abandonar el país. «Como todo cubano quería probar suerte y ver hasta dónde podía llegar como persona y atleta; llegué a República Dominicana y a los tres meses me lesioné el codo». 

   Fueron tres años, dos de ellos enfrascado en su recuperación con la ayuda del entrenador Wilis Robert. Con apenas 25 años Yunieski perdía todas las esperanzas de obtener una firma y decidió entonces regresar a Cuba con la intención de insertarse nuevamente en la Serie Nacional 58 pero la demora en la documentación imposibilitó dicho propósito. 

   Cuando todo indicaba que en la campaña 59 sí regresaría con Artemisa aceptó el reto en el béisbol ruso por una campaña. «Es un béisbol con el que tienes que tener responsabilidad en el entrenamiento porque tienes que estar al ciento por ciento para tener el mejor rendimiento», explica. 

   Su retorno a la isla se produce cuando faltaban solamente 12 juegos para la culminación de la Serie Nacional, mantiene comunicación con la dirección del equipo artemiseño mostrando interés para formar parte del conjunto, sin embargo, no se llegó a materializar. 

   El ansiado regreso se produciría con Industriales, tan solo tuvo una salida frente al equipo de Las Tunas. Entonces, Yunieski se convertiría en noticia tras su fugaz estancia vestido de azul.  

   «Creo que existió un mal entendido, pensé que solo se necesitaba un cambio de dirección, pero tenía que tener el autorizo del comisionado, por eso no pude seguir jugando. Estaba en el Latinoamericano y me informan que no podía continuar porque había jugado la provincial por Artemisa. Para mí fue muy buena experiencia, aunque muy corta, solo fue una subserie». 

   Y agrega que «tengo que darle gracias a Erlys Garrido, el coach de primera base, a Rey Vicente Anglada y a todo el cuerpo de dirección por tener la confianza en mí y hacer posible que volviese a los terrenos de la Serie Nacional». 

   Yunieski jugó la pasada Serie Provincial en su provincia, el mal entendido con la comisión artemiseña ha quedado en el pasado. «Tenía un compromiso con mi municipio», asegura el lanzador. 

   En la venidera Serie Nacional número 60 se podría concretar de manera definitiva el postergado deseo de jugar nuevamente con sus Cazadores, en un largo camino de regreso, sin duda su apertura más larga. 

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