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Los problemas evidentes del pitcheo en el béisbol cubano son la consecuencia de una serie de acciones y errores institucionales que se arrastran desde hace años. Julio Romero es uno de los mejores entrenadores en esta área, pero sus resultados no fueron tenidos en cuenta para consolidarlo en el Equipo Cuba.
El ex lanzador de Vegueros declaró a la Terraza Entrevistas el motivo de su exclusión de los viajes con la selección nacional. El factor principal, recordó Romero, fueron contradicciones personales con el entonces Presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Higinio Vélez.
La raíz de su exclusión en los equipos Cuba
Julio Romero asegura que siempre estuvo a la disposición de la Comisión Nacional para integran al Equipo Cuba como entrenador, incluso llegó a formar parte de colectivos técnicos. Sin embargo, al ocupar Higinio Vélez el cargo de Presidente de la Federación Cubana de Béisbol, fueron borradas sus opciones.
«A veces uno no debe hablar de estas cosas porque son personas fallecidas. Pero cuando Higinio Velez tomó el mando él me saco de todo porque habíamos tenido un problema personal. Pero yo era el entrenador de pitcheo de Cuba que en 10 años ganó más campeonatos. Gané dos con Pinar del Río y cuatro con Industriales».
Es inconcebible que con la trayectoria de Romero como jugador y entrenador, problemas personales sepultaran sus posibilidades de ayudar al Equipo Cuba. Velez además extralimitó las funciones de su cargo al no priorizar los intereses colectivos antes que los propios. Sobre la posibilidad de reconciliación con el funcionario Romero fue tajante :
«Con Higinio no se podía hablar, todo lo que tú dijeras era sacar agua en canasta porque siempre tenía la razón. Él tenía el poder, yo lo que hice fue que me jubilé temprano y me fui de la pelota»
Paralelismo con la historia de José Manuel Cortina
Cuando analizamos con detenimiento el patrón se repite. Ambos pinareños dedicaron su vida entera al béisbol y en especial a entrenar lanzadores. Pese a los resultados, ninguno tuvo regularidad en la selección nacional y quizás unas cuantas medallas se pudieron haber obtenido o cambiado de color con la sapiencia de ambos.
Son dos entrenadores que contribuyeron a fomentar la llamada escuela del pitcheo pinareño y que los funcionarios mandaron al ostracismo. Por sus manos pasaron atletas como: José Ariel Contreras, Omar Ajete, Pedro Luis Lazo etc. A lo largo de los años Romero además trabajó en países como Italia, México y Japón.
Una vez más se demuestra que cuando el poder se concentra en manos de personas que no priorizan el bienestar colectivo por encima de egos y problemas personales, el resultado tan bajo como el nivel del pitcheo en la Serie Nacional. Y lo más alarmante, es que estas figuras como Julio Romero todavía están dispuestas a ayudar, mientras los que cometieron los errores viven o mueren tranquilos sin temor a rectificar.
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Periodista graduado en la Universidad de Oriente en 2023. Analista de beisbol y especialista en deporte cubano, con amplia experiencia. Creador y administrados de la Página de Facebook Sports Chago, reconocida por dar seguimiento al acontecer deportivo en Santiago de Cuba.