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Una vez más, el doble rasero y la verdadera cara de un sector de los aficionados al equipo Cuba de beisbol salieron a flote recientemente, después de la decisión de tres pilares fundamentales del Team Asere, quienes se apartaron de la convocatoria de la selección que se alista para participar en el VI Clásico Mundial.
Las actitudes de Andy Pages, Daysbel Hernández y Andy Ibáñez fueron suficiente para un cambio radical en el discurso que se tejió de antemano. Este trío, que antes fue visto como héroes salvadores, recibió los peores calificativos.
Los sucesos demostraron la incongruencia y el oportunismo que reinó en el pensamiento de los críticos
¿El «no» fue una varita mágica que cambió de un golpe la percepción de antaño? ¿Las glorias construidas se derrumbaron en cuestión de segundos? Al parecer fue así, en un proceder que desnudó la intención primaria que persiguieron todas las loas que se expusieron en la palestra pública.
Bastó con que los peloteros mencionados pusieran distancia de por medio con el equipo Cuba para que el halo de «Titanes» que construyeron sobre ellos se viniera abajo. El oportunismo de quienes así actuaron resultó más que visible. El axioma pareció simple: «Si estás en mi bando eres un extraclase, pero si te alejas del proyecto no eres necesario en este o tu carrera deportiva va en decadencia«.
Tan increíble como suena así es. Andy Pages, Daysbel Hernández y Andy Ibáñez pasaron de ser considerados como piezas claves del denominado Team Asere a lucir el papel de prescindibles, según la opinión de aquellos que no aceptaron las salidas de estos de la nómina.
Ante semejante acción una idea que no se puede obviar resalta como sentencia. Las pruebas apuntan a que la buena voluntad y la cortesía que se esparció en el pasado no estuvieron basadas en un sentimiento genuino y sí en una falsedad buscando congraciarse con esos atletas. Nada nuevo en la política de la isla hacia la diáspora.
La repercusión de la marginación quedará tatuada en el tiempo
El hecho quedará en la historia como un ejemplo para futuras convocatorias del equipo Cuba. Ya los peloteros de más abolengo saben a que atenerse si tienen como objetivo a cumplir enfundarse el uniforme de la selección nacional de la Mayor de las Antillas. Lo que sucedió con Andy Pages, Daysbel Hernández y Andy Ibáñez sembró un precedente que no se olvidara fácilmente.
Es lamentable las fronteras que se pueden traspasar con el fin de descalificar a aquellos que tomaron otro camino. La ingratitud y la injusticia fueron armas que se apuntaron en contra de estos, a pesar que los involucrados no cometieron ningún delito.
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Cronista del Universo Atlético y Analista de Béisbol con experiencia en varios sitios web. Licenciado en Cultura Física con 17 años como entrenador deportivo. Desde marzo de 2023, miembro del equipo editorial de Swing Completo para la cobertura de Grandes Ligas y Pelota Cubana.