Poco a poco, los peloteros cubanos de antaño, que en un momento determinado mantuvieron un silencio absoluto sobre temas considerados "complejos", rompen la línea que los caracterizó durante décadas y se refieren a situaciones que afectan en el presente al beisbol de la Mayor de las Antillas. Uno de ellos es el habanero Antonio Scull, quien el 18 de mayo acaparó miradas, cuando se adentró en el fenómeno de la fría relación que existe entre los jugadores de la isla que se desempeñan en MLB y el equipo nacional.
El dos veces campeón olímpico indicó en el podcast Recta al Pecho que la única solución para que la novena del país realice actuaciones notables en cualquier evento, es que los atletas de mayor rango que brillan en la Gran Carpa se unan a la conversación. Sin embargo, el autor de la opinión sabe que es un deseo repleto de trabas.
“No quieren jugar por Cuba por diferentes motivos”
"El Clásico es uno de los eventos más grandes que se dan ahora, aparte de los Juegos Olímpicos. Si no logramos salir del bache que tenemos que hay varios peloteros de Grandes Ligas que no quieren jugar por Cuba por diferentes motivos que todo el mundo los sabe. Si se podría hablar con ellos y que puedan participar el equipo Cuba se viera diferente por completo. Pero hasta la fecha no está programado que ellos quieran jugar por Cuba", expresó.
Aunque Antonio Scull no lo mencionó, hay que señalar que el distanciamiento tiene un factor político enorme, debido a que los que se desempeñan en el mejor beisbol del mundo fueron vistos en el pasado como enemigos y se les prohibió regresar a su nación de origen durante largos años. Por lo tanto, la intención de acercamiento que el oficialismo cubano pretende crear en el presente es una idea que un amplio sector de los afectados no aceptan.
Endeble pitcheo
El exjugador de Metropolitanos e Industriales puso los puntos sobre las íes en un momento de su intervención y reconoció el bajísimo nivel que poseen los serpentineros que se desempeñan en las Series Nacionales, lo que motiva sea una quimera la pretensión de dominar al bateo rival en justas internacionales.
"En la pelota de nosotros los pitchers con 82 millas cuando llegan ahí no pueden pitchear. El promedio de velocidad de nosotros está entre 82 y 84 millas. Eso quiere decir que hay algo que está pasando que los lanzadores no se están desarrollando", dijo.
Las palabras de Antonio Scull se ampararon en dos realidades que algunos se empeñan en ocultar, pero están a la vista de todos. Es imposible esquivar la atención cuando el problema es tan enorme.
¿Quién es Antonio Scull?
El expelotero fue una figura relevante en el beisbol cubano en la década de los 90 y los 2000, años en los que vistió el uniforme del equipo nacional. Como parte de este elenco, el zurdo se proclamó campeón olímpico en las ediciones de Atlanta 1996 y Atenas 2004. Además, se ciñó el metal plateado en la versión veraniega de Sydney 2000.
Antonio Scull fue un símbolo de los combinados de Metropolitanos e Industriales y en este último alcanzó la cima de las Series Nacionales en los años 2003 y 2004. Un bateo por encima de la media y una defensa efectiva en la primera almohadilla fueron las cartas de presentación del jugador.
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