La crisis que atraviesa el beisbol cubano desde hace varios años no parece tener fin y por el contrario, los problemas que inciden en contra del desarrollo de este deporte se multiplican cada vez más. Para colmo de males, una noticia que se esparció el 23 de mayo, en la cual se oficializó la suspensión de los campeonatos nacionales de las categorías inferiores, dio el golpe de gracia.
El momento actual en el cual está inmerso el país fue el punto central para la radical decisión. La grave situación energética de la nación, que provoca cortes de electricidad de más de 20 horas diarias en la isla, unida a la ya conocida escasez de recursos, se convirtieron en una barrera infranqueable.
Cierre total
El reporte del periodista Carlos Hernández Luján certificó la postura de las autoridades del beisbol cubano. Los eventos de las categorías sub-12, sub-15 y sub-18 fueron removidos del plan de trabajo y no se llevarán a cabo. En medio de este panorama, la directiva del pasatiempo nacional reveló la línea que seguirá para conformar las selecciones que deben representar a Cuba en torneos internacionales de este rango de edad.
Según la información de la citada fuente, los especialistas de las máximas instancias, en unión con las comisiones provinciales, visitarán cada uno de los territorios y realizarán pruebas a los bisoños atletas, de las cuales saldrán los elegidos para enfundarse el uniforme del equipo absoluto.
El Campeonato Panamericano Sub-12 (22 al 29 de agosto, en Mazatlán, México), el Campeonato Mundial Sub-15 (23 de septiembre al 4 de octubre, en Mérida, México) y el Campeonato Panamericano Sub-18 (7 al 14 de octubre, en Santo Domingo, República Dominicana), son las lides que asoman en el horizonte y en las que la Mayor de las Antillas participará con un elenco surgido de evaluaciones y no de una competencia para valorar el real talento de los candidatos, como debería ser.
La suspensión de los certámenes nacionales trajo consigo un hecho verdaderamente lamentable: las puertas se cerraron para que los peloteros más jóvenes del país salgan al ruedo, después de una preparación enrevesada y repleta de inconvenientes. Además, no podemos perder de vista que en estas justas, los padres de los niños realizan un enorme gasto monetario en la compra de trajes, implementos y transportación para viajar a topes y otras actividades. Todo ese sacrificio quedó en el aire.
Por otro lado, es imposible no mencionar que los principales protagonistas perdieron la oportunidad de sumar innings en un escenario del primer nivel y que no todos poseen un desarrollo físico y cualitativo que les permita ser un objetivo visible para la Comisión Nacional. Por lo tanto, no existirán opciones para "pulir" a aquellos que necesitan un poco más de tiempo para establecerse. Para nada es similar un entrenamiento en sus municipio a un choque nacional repleto de objetivos a cumplimentar en función de un resultado.
Reacción de los aficionados
El post del periodista Carlos Hernández Luján fue comentado por varios lectores y entre ellos destacaron dos opiniones en específico.
"Tenían que haber dado estas categorías y no la Liga Élite malísima esa", escribió Dani Fonsek.
"El desarrollo de esta forma no puede avanzar. ¿Hasta donde vamos a llegar?, reclamó Pedro Gómez.
Aunque las suspensiones fueron evidentes en otras disciplinas, los practicantes del beisbol mantuvieron la esperanza hasta el último momento, pero esa intención se esfumó. El problema es tan grave que ni siquiera la disciplina de las bolas y los strikes escapó de la sentencia.
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