Para nadie es secreto que el recientemente desaparecido Lázaro Junco, el primer toletero que llegó a 400 jonrones en el beisbol cubano, fue injustamente excluido de varios rosters del Equipo Cuba.
La razón era simple: el matancero no entraba en las preferencias de los hombres que tomaban las decisiones clave a la hora de confeccionar las selecciones, el manager Servio Borges y el jefe técnico Miguel Valdés.
Eran tiempos donde la llamada “piña” tenía las riendas del carro y entre decenas y decenas de historias que daban fe de ello, destacan las dos anécdotas que Lázaro Junco relató en entrevista concedida al canal Recta al Pecho.
Lázaro Junco “se les había olvidado”
Según el desaparecido slugger, en una ocasión Miguel Valdés y Servio Borges estaban dando la nómina del Equipo Cuba para unos Juegos Centroamericanos y cuando llegaron al área de los jardineros, el extorpedero Rodolfo Puente les preguntó si no pensaban convocar al líder en jonrones e impulsadas de la Serie Nacional y la Serie Selectiva.
“Entonces, con una frialdad que daba rabia, Miguel Valdés le contestó que ‘se le había olvidado’. Recuerdo que a mi lado estaba Braudilio Vinent, que se viró para mí y me dijo: ‘Junco, en el único país del mundo donde se olvidan del champion jonronero es en Cuba’. Y eso el único que me lo aseguró no fue Vinent”.
En ese sentido, Lázaro Junco citó el caso de “un puertorriqueño que me decía que no entendía cómo yo no hacía el Equipo Cuba grande con la cantidad de jonrones que daba”, y entre jocoso y resignado rememoró que siempre le tocaba integrar el Cuba B junto a estelares como “Romelio Martínez, Juan Luis Baró y un grupito que habitualmente íbamos a parar al segundo equipo. Nosotros nos decíamos ‘la gente del B’: B para aquí, B para allá, B para donde te manden”.
El enfado monumental de “Sile” Junco
La segunda anécdota relatada por el inolvidable outfielder yumurino tuvo como protagonista al exmanager Gerardo “Sile” Junco.
“Él fue mi padre en el béisbol”, afirmó el jonronero. “Fue el hombre que me guio y me enseñó que podía caerme, pero nunca quedarme en el piso. Nunca se me olvida que antes de unos Panamericanos estábamos entrenando en Bacunayagua para la Serie Nacional cuando se aparecieron allí Miguel Valdés y Servio Borges”.
En palabras de Lázaro Junco, lo que siguió fueron varias palabrotas de “Sile”, quien les adelantó “que iba a pedirme que no jugara más pelota hasta que terminara el quinquenio, porque lo que yo hiciera entonces no se iba a tener en cuenta para el Equipo Cuba. Que tenía que esperar hasta el próximo quinquenio. Y terminó preguntándoles si aquello era una empresa”.
¿Quién fue Lázaro Junco?
Lázaro Junco nació el cinco de septiembre de 1958 en Limonar, Matanzas, y conectó el primero de sus 405 cuadrangulares en el beisbol cubano el cuatro de febrero de 1979.
A lo largo de 18 campeonatos domésticos, el yumurino acumuló un bambinazo cada 14.3 veces al bate, con OPS de .911. Su deceso se produjo el primero de junio pasado a causa de un cáncer de esófago, siendo reconocido y honrado por cientos de fanáticos del beisbol cubano.
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