Hay peloteros que encuentran formas convencionales de aportar y otros que, con puro coraje, agresividad y entrega total, reescriben los libros de récords. Randy Arozarena pertenece indiscutiblemente a ese segundo grupo.
En la más reciente jornada de los Seattle Mariners, el estelar jardinero volvió a ser el motor indiscutible del ataque al embasarse en tres ocasiones (dos boletos y un pelotazo). Con esta actuación, conforme a los datos investigados y confirmados por el Departamento de Estadísticas de nuestro medio de comunicación Swing Completo, Arozarena extendió su racha de juegos consecutivos llegando a salvo a la inicial a 20 partidos (iniciada el pasado 31 de agosto). Esta seguidilla empata la tercera más larga en su carrera profesional (lograda previamente entre el 17 de abril y el 9 de mayo de 2023) y se erige en este momento como la cuarta racha activa más extensa de toda la MLB.
El arte de embasarse y la persecución a Ron Hunt
Pocos bateadores en la era moderna pagan un precio físico tan alto por pisar las almohadillas como Randy. Al ser golpeado por un lanzamiento en la jornada, Arozarena alcanzó una marca histórica que lo coloca en un club prácticamente desierto desde hace más de un siglo.
Con esta acción, Arozarena aseguró su segunda temporada consecutiva con 25 o más pelotazos recibidos (HBP). Desde 1900, esto lo empata en la segunda racha más larga de este tipo en la historia de las Mayores, quedando únicamente por detrás del legendario Ron Hunt, quien enlazó cinco campañas consecutivas (1968 a 1972) recibiendo al menos 25 pelotazos.
Además, este impacto representó su pelotazo número 63 vistiendo el uniforme de Seattle, cifra con la que empató al histórico antesalista Kyle Seager en el tercer lugar de todos los tiempos en la franquicia.
A la par de su resistencia corporal, la disciplina de Randy sigue afinándose: sus 65 boletos negociados en 2026 superan los 64 que registró el año pasado, consagrándose como la tercera mayor cantidad de pasaportes en una temporada para él en la Gran Carpa.
Velocidad pura en la historia de los Mariners
La agresividad de Randy no termina cuando llega a la inicial; ahí es donde empieza la pesadilla de las baterías rivales. Arozarena estafó su base robada número 24 de la temporada, la cual significó su almohadilla hurtada número 59 desde que aterrizó en Seattle.
Con esa cifra, Randy empató a Greg Briley en el puesto 18 histórico del club. Lo más impresionante es la rapidez con la que ha escalado en los registros navieros: sus 59 robos representan la décima mayor cantidad conseguida por cualquier pelotero en sus primeros 363 juegos con la organización de los Mariners.
Entre moretones, pasaportes y estafas, Randy Arozarena ratifica por qué es una de las bujías más dinámicas y temidas de todo el béisbol, sacrificando el cuerpo día a día para mantener a flote las aspiraciones de Seattle.
¿Quién es Randy Arozarena?
Randy Arozarena (Pinar del Río, 1995) es un jardinero cubano-mexicano de los Seattle Mariners. Tras salir de Cuba, pasó por el béisbol mexicano y debutó en las Grandes Ligas en 2019 con los San Luis Cardinals. Alcanzó el estrellato con Tampa Bay Rays al romper el récord histórico de jonrones en una sola postemporada en 2020 y ganar el Novato del Año de la Liga Americana en 2021.
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