Los Chicago White Sox tienen una tarea importante por delante durante la temporada baja: decidir qué jugadores merecen continuar bajo contrato para 2027 y cuánto están dispuestos a pagar por ellos. Según las proyecciones salariales de MLB Trade Rumors, seis peloteros de la organización son elegibles para el arbitraje, con un compromiso estimado de 15,4 millones de dólares si se toman como referencia las cifras facilitadas para cada caso.
La lista reúne situaciones muy diferentes. Miguel Vargas llega después de una temporada ofensiva que cambió su perfil dentro de las Grandes Ligas; Brenton Doyle ofrece una combinación de defensa y velocidad, aunque sus números ofensivos de 2026 quedaron por debajo de sus mejores campañas. En el cuerpo de lanzadores, Huáscar Brazobán aportó resultados sólidos, mientras Chris Murphy y Jordan Leasure deberán demostrar que pueden ser opciones fiables para el bullpen.
Joey Bart completa el grupo desde una posición especialmente importante: la receptoría. Su rendimiento ofensivo reciente fue discreto y las lesiones limitaron su participación, de modo que los White Sox deberán valorar su disponibilidad y lo que puede aportar detrás del plato.
¿Cuánto podrían cobrar los seis jugadores de Chicago en 2027?
Las cantidades proyectadas no son contratos definitivos. Son estimaciones para anticipar las negociaciones y ayudar a entender cuáles de estos jugadores podrían representar una inversión razonable y cuáles obligan a la gerencia a estudiar alternativas.
Las cifras de referencia para esta evaluación son las siguientes:
- Miguel Vargas: $5,4 millones
- Brenton Doyle: $3,6 millones
- Joey Bart: $2,9 millones
- Huáscar Brazobán: $1,6 millones
- Jordan Leasure: $1 millón
- Chris Murphy: $900.000
- Total aproximado: $15,4 millones
Miguel Vargas representa alrededor de un tercio del total, por lo que su caso tiene un peso especial en la planificación. Sin embargo, el salario no debe analizarse de forma aislada: la edad, el rendimiento, la posición, el historial de lesiones y las alternativas disponibles también determinan si un contrato merece la pena.
Conviene señalar que las proyecciones salariales pueden variar entre modelos y actualizarse durante la temporada baja. Por eso, los valores deben presentarse como referencias y no como cifras garantizadas.
Miguel Vargas, la inversión más importante de la lista
Miguel Vargas llega al arbitraje después de firmar la mejor temporada ofensiva de su carrera en las Grandes Ligas. Según Baseball-Reference, el infielder cubano disputó 159 juegos en 2026 y registró promedio de .250, porcentaje de embasado de .363 y slugging de .474, para un OPS de .837.
Sus 33 jonrones, 93 carreras impulsadas, 106 anotadas y 22 bases robadas muestran una producción que va más allá del poder. El cubano también aportó movilidad en las bases y capacidad para mantenerse en circulación, elementos que aumentan su utilidad en una alineación.
El salto resulta especialmente significativo si se recuerda que en sus primeros meses con Chicago atravesó un período complicado. Después de llegar desde Los Angeles Dodgers en 2024, tuvo problemas para producir y llegó a cuestionarse su futuro en el béisbol. La recuperación posterior lo convirtió en una de las figuras del equipo y le permitió recibir su primera selección al Juego de Estrellas en 2026.
La proyección de 5,4 millones de dólares es la más elevada de los seis casos. Con una campaña de 33 cuadrangulares y un OPS de .837, Miguel Vargas tiene argumentos deportivos para defender un aumento y consolidarse como una pieza importante en los planes de Chicago.
Brenton Doyle: defensa de élite, pero una ofensiva que debe recuperarse
Brenton Doyle llegó a los White Sox desde los Colorado Rockies durante agosto de 2026. Su incorporación añadió capacidad defensiva en el jardín central y experiencia a una posición en la que la cobertura del terreno puede marcar una diferencia importante.
El problema para evaluar su próximo salario es que su campaña quedó lejos de sus mejores registros ofensivos. En 2026 terminó con promedio de .233, porcentaje de embasado de .275, slugging de .362 y OPS de .637, además de seis jonrones, 16 impulsadas y 14 bases robadas en 87 juegos con Chicago y Colorado.
Esos números deben leerse con cuidado porque su participación estuvo limitada por una lesión. Aun así, reflejan una temporada ofensiva poco productiva, especialmente si se compara con su mejor año de poder en 2024, cuando conectó 23 cuadrangulares con Colorado.
Su principal argumento continúa siendo la defensa. Brenton Doyle ganó dos Guantes de Oro y posee experiencia como jardinero central titular.
La decisión dependerá de cómo interprete Chicago el conjunto de su trayectoria: si prioriza su defensa y confía en una recuperación ofensiva, la proyección de 3,6 millones puede ser razonable. Si considera que el bate seguirá siendo una limitación importante, el club tendrá que comparar ese coste con otras alternativas disponibles.
Joey Bart: la receptoría también entra en el debate
Joey Bart tiene una proyección salarial de 2,9 millones de dólares y representa uno de los casos más delicados de la lista por la combinación de posición, rendimiento reciente y disponibilidad.
En la temporada regular de 2026 bateó .214, con porcentaje de embasado de .305 y slugging de .357, para un OPS de .662. Conectó cuatro jonrones e impulsó 13 carreras en 44 juegos, una muestra reducida que obliga a evitar conclusiones demasiado tajantes sobre su capacidad ofensiva.
El receptor también afrontó problemas físicos que limitaron su participación. Esa circunstancia hace que la gerencia tenga que evaluar no solo su bate, sino también su capacidad para mantenerse disponible, manejar el cuerpo de lanzadores y contribuir defensivamente.
La posición complica la comparación con otros jugadores: un receptor no se mide únicamente por su promedio o sus jonrones. El trabajo con los pitchers, el control del juego y la defensa detrás del plato pueden ser factores decisivos para un equipo que necesita estabilidad en esa área.
Brazobán, Murphy y Leasure: tres relevistas con distintos argumentos para el arbitraje
Huáscar Brazobán llega como el relevista con mejores resultados recientes entre los tres lanzadores de Chicago. En 2026 registró efectividad de 2.96, récord de 6-2 y 56 ponches en 67 entradas, con un WHIP de 1.09. Su proyección salarial de 1,6 millones de dólares parece razonable por su rendimiento y versatilidad, aunque los White Sox deberán evaluar si puede mantener ese nivel durante la próxima campaña.
Chris Murphy representa una alternativa económica, con un salario proyectado de 900.000 dólares, pero su efectividad de 4.81 en 33,2 entradas y su WHIP de 1.426 reflejan dificultades para limitar la producción rival. Su condición de lanzador zurdo y su experiencia en las Grandes Ligas pueden favorecer su continuidad, siempre que la organización confíe en su capacidad para mejorar y aportar profundidad al bullpen.
Jordan Leasure, por su parte, tiene una proyección de un millón de dólares y llega con interrogantes tras terminar 2026 con efectividad de 6.27 en 18.2 entradas. Sin embargo, su campaña de 2025, en la que registró una efectividad de 3.92 y 81 ponches en 64.1 entradas, demuestra que cuenta con antecedentes más favorables. Chicago tendrá que decidir si confía en su recuperación o si prefiere utilizar ese espacio del roster en otro relevista.
En conjunto, los tres casos plantean decisiones diferentes para los White Sox de cara al arbitraje salarial de 2027. Brazobán presenta los argumentos más sólidos por su rendimiento reciente, mientras Murphy ofrece una opción de bajo coste y Leasure representa una apuesta por recuperar su mejor versión. Aunque las proyecciones salariales son relativamente accesibles, Chicago deberá valorar el rendimiento, la consistencia y las alternativas disponibles antes de decidir a quién ofrecer contrato.
¿Qué decisiones deberían priorizar los White Sox?
La lista sugiere tres niveles de decisión. Miguel Vargas es el caso con mayor argumento ofensivo y el salario más alto; Doyle y Bart requieren una evaluación más específica de su aportación defensiva, su disponibilidad y el rol que tendrán; mientras que Brazobán, Murphy y Leasure representan decisiones centradas en la profundidad del bullpen.
Desde una perspectiva deportiva, Vargas y Brazobán parecen los candidatos más sólidos, por motivos diferentes: el primero por su impacto ofensivo y su edad, el segundo por sus resultados como relevista. Doyle también tiene un argumento fuerte gracias a su defensa, aunque su producción con el bate debe mejorar.
Bart dependerá de cómo Chicago proyecte la receptoría y de su disponibilidad física. Murphy y Leasure podrían ser opciones de menor coste, pero sus números recientes exigen una evaluación cuidadosa y una comparación con los lanzadores que el club pueda conseguir en el mercado.
El total de 15,4 millones de dólares no obliga a los White Sox a conservar a los seis jugadores. El arbitraje permite que los equipos decidan si ofrecen contrato a cada pelotero elegible antes de negociar la cifra definitiva. La decisión de no ofrecer contrato —conocida como non-tender— puede dejar al jugador libre para buscar otro equipo.
La estrategia más lógica para Chicago será invertir en los jugadores que tengan un papel claro y un potencial de contribución acorde con su coste, sin confundir un salario bajo con una garantía de valor. En una organización que intenta sostener su progreso, cada plaza del roster debe aportar una función definida.
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