TEMPLOS DE LEYENDAS: Estadio Capitán San Luis (I parte)

Desde antes de la llegada de las Series Nacionales ya el Capitán San Luis había sido testigo de importantes hazañas de sus peloteros

Desde antes de la llegada de las Series Nacionales ya el Capitán San Luis había sido testigo de importantes hazañas de sus peloteros
Desde antes de la llegada de las Series Nacionales ya el Capitán San Luis había sido testigo de importantes hazañas de sus peloteros

Por Darien Medina Bonilla

Eran los domingos en mi infancia el día del estadio de pelota, eran las tardes de la bicicleta con papá como medio de transporte para llegar en hora, o la mayoría de las veces la de la caminata y esa parada obligada en la cafetería de los batidos de mamey, lugar en donde guardo en mi memoria las primeras colas, y aquellos batidos bien que la valían, al igual que los dos pesos, y más de un vaso.

Después del batido venía el primer contacto visual con el Estadio Capitán San Luis, siempre vacías sus gradas desde aquella distancia y todavía me pregunto cómo era posible que 10 minutos después dentro de el ya aquellos espacios no existían. De esas curiosidades infantiles que el tiempo no ha podido responder y tampoco creo que lo haga, las gradas siguen vacías desde la distancia y dentro de él, luce mucho más aterrador.

El San Luis ha sido mi primer estadio, ha sido coloso del Villamil para nosotros los pinareños, el de recorrer su grama luego de terminado cada juego y perseguir a los jugadores en el dogaut, el de las discusiones con el del lado, o el de atrás, el amigo de los 9 inning, el maní caliente, el del locutor local con su pronunciación a veces inentendible (casi siempre) y el de momentos imborrables para el béisbol pinareños, nombres y hechos en su historia lo ubican en uno de los recintos deportivos de mayor historia de toda Cuba.

Su inauguración data del 19 de enero de 1969 en la 9na Serie Nacional de béisbol con un juego entre los equipos de Pinar del Río y La Habana, ganados por los segundos, un vaticinio poco real para todo la historia vendría después. El lanzador ganador fue Heliodoro Sarduy y el perdedor Gerardo Hernández.

Ha sido la casa de los equipos de Vegueros y Forestales, los primero ganadores de las Series Selectivas en 6 ocasiones, mientras que Forestales tuvo su mejor posición histórica el 4to lugar, alcanzado en 4 ocasiones.

Tras la eliminación de las Series Selectivas en la temporada de 1992-1993 y con la tradición en sus espaldas se iniciaba Pinar del Río  como representante de la provincia en la Serie Nacional.

Pero antes de la llegada de las Series Nacionales ya el Capitán San Luis había sido testigo de importantes hazañas de sus peloteros.

En el año 1978 el zurdo Maximiliano Gutiérrez  marcaba un récord dentro de la pelota cubana que todavía se encuentra vigente y su vigencia parece ser eterna. El zurdo llegó a la cifra de 41,7 entradas trabajadas sin permitir anotaciones, la mayoría de ellas en los terrenos del Coloso pinareño.

El zurdo pinareño en una entrevista realizada por el periódico Guerrillero hace unos meses decía sobre su récord: «Nadie sabe el sacrificio que hay que hacer para lograr un récord, mantenerlo por todos estos años creo que es lo máximo porque nadie más lo ha logrado hacer».

Y si hablamos de joyas del picheo tenemos que hablar de los cuatro juegos de cero hit y cero carreras que han tenido lugar en este estadio. El primero de ellos data del 21 de enero de 1971 propinado por el zurdo Aniceto Montes de Oca quien era integrante de Azucareros, quien participó en 14 temporadas, formó parte del equipo Cuba en el Campeonato Mundial en México en el año 1968.

Un 27 de diciembre de 1977 se vuelve a repetir la hazaña y esta vez sí fueron los locales los protagonistas, Forestales de la mano de Porfirio Pérez Peláez toco la gloria ante La Habana.

Las dos que le siguen, salieron de la mano de dos leyendas del picheo cubano, Julio Romero y Rogelio García. El primero lo logró el 9 de marzo de 1983, ante los Camagüeyanos, mientras que García lo hacía ante Serranos un 22 de marzo de 1987 en la XIII Selectiva.

De historia se construyen los edificios, en este estadio se ha forjado gran parte de la leyenda verde del béisbol cubano. De otras páginas y protagonistas te estaremos trayendo a este espacio.

3 Comments

  1. Pinar del Rio fue siempre una cantera de buenos lanzadores recuerdo a su primera estrella que llego a integrar la seleccion nacional,Emilio Salgado,despues vinieron Julio Romero, Rodovaldo Esquivel,Juan Carlos Oliva, Rogelio Garcia,Jesus Guerra,el zurdo Aniceto Montes de Oca recuerdo lanzo para Azucareros cuando Servio Tulio Borges era el dirigente ganaron varias series nacional, tenian detras del plato a la estrella Lazaro Perez en primera a Antonio Munoz en tercera Owen Blandino, en los jardines a Silvio Montejo,eran tiempo de la era dorada del beisbol cubano.

  2. Hola Dariem, muy buen comienzo para el homenaje que se merece nuestro «Cloloso del Villamil» nunca lo había oído mencionar por ese apelativo, pero me parece bien.
    Revisa la redacción, pues tienes un par de imprecisiones:
    Desde 1975 hasta 1992 convivieron dos torneos: Serie Nacional y Serie Selectiva. Vegueros y Forestales fueron grandes animadores de la Serie Nacional en ese periodo y Pinar del Río el máximo ganador de las selectivas con 6 títulos.
    Al desaparecer las selectivas se inventaron otros torneos de calidad reunida después de cada serie nacional: Super selectivas, copa revolución, pero ya no fue igual, recayendo el mayor peso en la Serie Nacional con el Equipo Pinar del Río como continuador de Forestales y Vegueros.
    por lo que debes rescribir este párrafo:
    «Pero antes de la llegada de las Series Nacionales ya el Capitán San Luis había sido testigo de importantes hazañas de sus peloteros.»
    Y me gustaría que añadieras que en 1973 el Capitán San Luis fue sede de uno de los juegos del tope amistoso contra el primer equipo japonés que visitó Cuba, partido que ganó Pinar del Río
    Muchas Gracias y Saludos

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