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Beisbol Cubano

A 55 años de su partida: Martín Dihigo, entre Babe Ruth y Shohei Ohtani

Cuando se habla de jugadores de dos vías, los cubanos tenemos una bandera en el gran Martín Dihigo.

En la base de datos le acreditan average sobre .300 y slugging por encima de .500.
En la base de datos le acreditan average sobre .300 y slugging por encima de .500.

Bateaba como los dioses y lanzaba como los ángeles: por eso tiene placa en cuatro Salones de la Fama.

No es afirmación festinada ni frase demagógica o arranque patriotero: el legendario cubano Martín Dihigo representa el eslabón perdido entre los jugadores de dos vías emblemáticos de MLB, Babe Ruth y Shohei Ohtani.

Lo que ocurre es que el oriundo del poblado matancero de Limonar nunca pudo lanzar una pelota ni hacer un swing en Grandes Ligas porque los peloteros negr*s estaban vetados en ese escenario, e irónicamente su carrera deportiva terminó el mismo año (1947) que se derrumbó la barrera racial. 

Martín Dihigo, la máquina de jugar al beisbol

Pero los que saben de beisbol no olvidan. Tanta fue la majestuosidad de Martín Dihigo en los terrenos, que es el único hombre con placa en los Salones de la Fama de Cuba, México, Venezuela y Estados Unidos. Fallecido un día como hoy de 1971 en Cruces, Cienfuegos, sus destrezas y personalidad lo encumbraron a tales niveles que sus compatriotas lo apodaron “El Inmortal” y sus no-compatriotas le decían “El Maestro”.

Eso, porque podía hacerlo todo bien en el terreno. Un integrante del templo de Cooperstown, Johnny Mize, llegó a decir que Martín Dihigo era “el único jugador que podía jugar las nueve posiciones, dirigir, correr y batear a las dos manos”. En efecto, la versatilidad era su sello. Desde el box brilló en las exigentes Ligas Negr*s; propinó juegos sin hit ni carrera en México, Venezuela y Puerto Rico; tuvo una marca de 93-48 durante sus últimas 12 temporadas en Cuba.

Mientras, con el madero también fue devastador. En la base de datos de las Ligas Negr*s le acreditan average sobre .300 y slugging por encima de .500. Se cuenta que en un estadio rural cubano venció la cerca del center field y también una veleta en lo alto de una casa situada a prudencial distancia. Por su parte, en el Greenlee Field de Pittsburgh sonó un estacazo que voló más de 150 metros antes de aterrizar en el tejado de un hospital contiguo.

Martín Dihigo: jugador, manager, árbitro, comentarista

En Martín Dihigo, por capricho de la naturaleza, convergieron todas las virtudes para jugar al beisbol. Quienes le vieron mencionaban las rectas veloces, el brazo poderoso, la habilidad y fuerza con el bate, incluso la elegancia para jugar las diferentes posiciones. Para muestra de sus infinitas herramientas, un botón: en 1938, en México, lanzó para 0.92 en 167 entradas y además ganó el título de bateo con .387.

Hombre orquesta, se impuso como jugador o manager en Cuba (1936, 1937) y México (1942), dirigió al equipo venezolano en la Serie del Caribe de 1953, incursionó brevemente como árbitro y hasta probó a ser locutor y comentarista radial de los partidos de la Liga Cubana.

Este martes 20 de mayo, en el 55 aniversario de su fallecimiento, no hay de otra que evocarlo a través de la vibrante expresión de Monte Irvin: Martín Dihigo fue el mejor pelotero de todos los tiempos, blanco o negr*”.

¿Quién fue Martín Dihigo?

Martín Magdaleno Dihigo Llanos, nació el 25 de mayo de 1906 en los terrenos de la plantación azucarera Jesús María, ubicada en Limonar, provincia de Matanzas.

Desarrolló una esplendorosa carrera en los diamantes que generó un criterio generalizado acerca de su condición de superdotado y al fallecer con 65 años numerosos expertos refirieron que había partido de este plano el jugador más integral de todos los tiempos. 

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Michel Contreras

Licenciado en Comunicación Social en la Universidad de La Habana, es uno de los periodistas deportivos cubanos más reconocidos de las últimas décadas, con más de 30 años de trayectoria profesional en prensa escrita, análisis deportivo y periodismo cultural. Especializado en béisbol, Grandes Ligas y deporte internacional, ha desarrollado una sólida carrera como cronista, entrevistador y analista, destacándose por la profundidad narrativa y el enfoque histórico de sus trabajos. Su experiencia abarca cobertura de MLB, béisbol cubano, fútbol, boxeo, atletismo y ajedrez, con especial énfasis en la crónica deportiva, el comentario y la entrevista. A lo largo de su carrera trabajó en importantes medios de comunicación cubanos como Juventud Rebelde, Bohemia y Cubadebate, antes de integrarse al periodismo independiente, colaborando con plataformas reconocidas como OnCuba, Cibercuba y Cubanet. Además, textos y artículos de su autoría han sido publicados en diversos medios internacionales de habla hispana. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos en concursos periodísticos provinciales y nacionales, consolidando una trayectoria de referencia dentro del periodismo deportivo cubano contemporáneo. También es autor de los libros “Dioses Paralelos” (Ediciones Loynaz) y “Vuelos de Gavilán” (Unos y Otros Ediciones). Desde hace varios años forma parte del equipo editorial de Swing Completo LLC, medio especializado en Grandes Ligas y béisbol latino con sede en Connecticut, Estados Unidos, reconocido como una de las principales referencias informativas para la audiencia hispana en EE.UU. y Latinoamérica en temas relacionados con MLB y béisbol profesional. Dentro de Swing Completo se desempeña como escritor y analista especializado, aportando experiencia, profundidad periodística y cobertura editorial enfocada principalmente en béisbol, Grandes Ligas y deporte internacional para plataformas digitales dirigidas al público hispano.Ver más

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