El nombre de Odrisamer Despaigne asoma a la cabeza cada vez que uno piensa en esa clase de jugadores que el periodismo deportivo suele calificar de “incombustibles”. Tipos que un año tras otro están en el terreno, a esas alturas convertido ya en una extensión de su vivienda.
Nacido en abril de 1986, el exlanzador de Industriales y el Equipo Cuba anda camino de los 40 años y le sigue sumando páginas a una carrera que lo ha visto escalar centenares de veces la lomita, acceder al mejor beisbol del mundo y transitar por campeonatos profesionales de Latinoamérica y Asia.
Sin ir más lejos, ahora mismo trabaja para Caliente de Durango en la Liga Mexicana de Beisbol, y lo mejor del caso es que pretende continuar en los trajines algunos años más. Al menos eso deja entrever él cuando Swing Completo le pregunta hasta cuándo piensa estar en activo.
Sin noticias del retiro
“No tengo idea de qué tiempo me queda lanzando”, asegura Odrisamer Despaigne. “Es cierto que quiero pasar más tiempo en familia, que lo estoy valorando año a año, pero me siento bien físicamente y creo que mientras el brazo pueda ir a 94-95 millas por hora estaré en el box, porque el beisbol me ha dado todo lo que tengo”.
Acerca de ese brazo derecho que siempre le responde con salud, Odrisamer Despaigne agradece a Dios no haber sufrido jamás una lesión de gravedad.
“A medida que ha avanzado mi carrera he ido aprendiendo a conocer mi cuerpo y saber lo que necesita para estar a tope”, dice. “Por eso en los últimos años he puesto énfasis en la flexibilidad y la movilidad sin descuidar el gimnasio. Ya no corro tanto como antes sino que me enfoco en preparar mi brazo y tenerlo listo para trabajar cada cuatro o cinco días”.
En los últimos tiempos el otrora as de la rotación industrialista ha alternado sus participaciones en las ligas invernal y veraniega del país azteca, pero no ha puesto fin a su condición de trotamundos del diamante.
Así, el año pasado se fue a República Dominicana, primero estuvo con Águilas Cibaeñas y en la final vistió los colores de Toros del Este. Según explica Odrisamer Despaigne, “estoy disponible para trabajar dondequiera que reclamen mis servicios, siempre y cuando me sienta bien allí. Todo sea por seguir dándole apoyo económico a mi familia”.
Industriales fue una escuela para Odrisamer Despaigne
Tras reafirmar que respeta “la decisión de quienes han regresado al beisbol cubano” pero personalmente “no volvería a un sitio donde me han calificado de traidor”, la conversación recala finalmente en su valoración de las experiencias vividas en MLB, la pelota asiática y el beisbol cubano.
“Al firmar con San Diego Padres llegué a un beisbol de una filosofía distinta a la que viví en Cuba”, confiesa. “Allá había que dedicarse en cuerpo y alma porque siempre hay personas entrenando para ocupar tu puesto. Fue una experiencia inolvidable que la mayoría de los peloteros no logra vivir”.
Odrisamer Despaigne rememora que de San Diego pasó a Baltimore Orioles, “un equipo que había visto cuando visitó a Cuba”; siguió luego hacia Miami Marlins, “donde tuve a mi familia y amigos más cerca de mí”; y que en Los Angeles Angels compartió clubhouse con estelares como Mike Trout, Albert Pujols y Shohei Ohtani.
Cerrando el capítulo de Grandes Ligas, agrega que “tras un tránsito por las Menores de Cincinnati Reds, mi último equipo MLB fue Chicago White Sox, en el que había varios jugadores cubanos encabezados por José Dariel Abreu”.
A continuación señala que “de ahí me tocó ir a Surcorea, donde estuve tres años, tuve excelentes números y gané un campeonato. Es un beisbol con sus especificidades, que pretende hacerlo todo con mucha exactitud y te obliga a adaptarte a una cultura diferente a la tuya”.
Por último, la experiencia en el beisbol cubano la cataloga como “sueño cumplido, porque siempre deseé llegar a los Industriales”.
Según Odrisamer Despaigne, “crecí viendo lanzar a mi papá Francisco y a mi tío Juan Rafael; a grandes figuras como Lázaro Valle, Orlando Hernández, Lázaro de la Torre y Euclides Rojas; y añorando jugar en el mismo estadio donde lo hacían Lázaro Vargas, Germán Mesa y Javier Méndez, gente con las que compartía desde niño. Por eso, jugar allá fue una escuela que me preparó para lo que vino después”.
¿Quién es Odrisamer Despaigne?
Oriundo de La Habana, Odrisamer Despaigne debutó en Series Nacionales como relevista, pero posteriormente recibió la encomienda de iniciar desafíos y por ese camino llegó a ser el primer pitcher de Industriales, el equipo más famoso de Cuba.
Tras cumplir ocho contiendas domésticas, abandonó la Isla y en 2014 entró a la MLB de la mano de San Diego Padres, comenzando así un dilatado periplo por varios equipos de ese campeonato, así como de México, Dominicana y el KT Wiz de Sudcorea.
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