Con el doble que conectó este 7 de mayo en el noveno inning del encuentro entre Tampa Bays Rays versus Boston Red Sox, el villaclareño Yandy Díaz se convirtió en el vigésimo pelotero cubano que conecta mil imparables en los diamantes de MLB.
La cifra redonda la rubricó a costa de un cutter del derecho Ryan Watson, envío que rechazó de línea (104.8 MPH) en dirección al right field. Era su cuarto tubey de la campaña y el imparable número 43, con sólido promedio de .323. Pero en los círculos especializados, aferrados a repetir cansinamente que “no pega jonrones”, la conquista pasará casi inadvertida.
Yandy Díaz, con plaza entre los grandes
Una mirada superficial a su estadística revelará que Yandy Díaz ha conseguido la proeza durante su décima campaña y entonces parecería que demoró bastante. Sin embargo, en ese punto llega la aclaración inevitable: el hijo de “La Araña” solo fue jugador de todos los días a partir de su quinta temporada.
Y eso ya cambia todo, dejando la escena preparada para afirmar que (sin importar cuánto lo subestimen) estamos en presencia de uno de los grandes bateadores cubanos de todos los tiempos en MLB.
¿Que no es un jonronero nato? Verdaderamente, no. De hecho apenas tiene dos campañas plus 20 bambinazos. Pero resulta que el veterano de 34 años se las ha ingeniado para llegar a 301 extrabases y por ese camino es el lugar 13 en slugging entre todos los cubanos con tres mil comparecencias o más en el Big Show.
El dato deja sin efecto cualquier intento por ningunearlo con el argumento del poder. El slugging de Yandy Díaz (.443) supera al de sus compatriotas Adolis García (.439), Yulieski Gurriel (.434) o Randy Arozarena (.433), un trío de toleteros que todos celebramos en un momento u otro.
Average de Yandy Díaz es cuarto entre cubanos en MLB
Sencilla y llanamente se trata de un bateador completo, capaz de resolver disímiles ecuaciones con su swing, pero también con su “no-swing”. Es decir, con paciencia en el plato y capacidad para discernir envíos y conservar el bate al hombro.
Porque los números son elocuentes. El designado de Tampa es el décimo quinto cubano de la historia en boletos negociados (422), y en porcentaje de embasado ocupa la ¡tercera posición! con .373, únicamente por detrás de Yordan Alvarez (.390) y Orestes Miñoso (.387) en la relación de los que suman tres millares de presencias en la caja de bateo.
¿Y sabe cuántos jugadores nacidos en Cuba, ajustados al mínimo de comparecencias referido, superan el average de .292 del menospreciado Yandy Díaz? Pues solo tres: Tony Oliva (.304) y los mencionados Minnie Miñoso (.299) y Yordan Alvarez (.298).
Así, casi en silencio, respetando el libreto de pelotero de bajo perfil, el oriundo de Sagua la Grande ha ido escribiendo una admirable historia en el mejor beisbol del mundo. Lo engalanan un título de bateo, un Bate de Plata, una asistencia al Juego de Estrellas y un soberbio slash line de .302/.380/.462 en sus últimas cinco temporadas...
¿Hace falta decir algo más en su defensa? No lo creo.
¿Quién es Yandy Díaz?
Nacido el 8 de agosto de 1991 en Sagua la Grande, Villa Clara, Yandy Díaz lleva el béisbol en la sangre como hijo del legendario Jorge "La Araña" Díaz. Tras una espera forzada de tres años sin jugar competitivamente debido a los trámites de su firma, su constancia dio frutos en 2013 cuando Cleveland Indians (hoy Guardians) reconocieron su talento.
Debutó en la Gran Carpa el 3 de abril de 2017, demostrando desde el primer día una disciplina en el plato poco común, caracterizada por un contacto de élite y un físico imponente que le valió el respeto inmediato de lanzadores y analistas por igual. Su carrera dio un salto definitivo hacia el estrellato en diciembre de 2018, cuando fue traspasado a Tampa Bay Rays, equipo donde se convirtió en el eje fundamental de la ofensiva.
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