Después de más de 90 minutos de intensidad y grandes emociones, Bayern Múnich venció 1x2 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu en la ida de los cuartos de final de Champions League.
En sus predios, Real Madrid saltó el césped con Vinicius y Mbappé como dupla de ataque, y el Bayern Munich pudo alinear a un Harry Kane que estuvo en duda hasta los minutos previos al partido.
Apenas a los 45 segundos de partido, Laimer recibió totalmente solo un pase en la frontal y, queriendo colocarlo demasiado, mandó la esférica a las nubes.
A partir de ese instante quedó claro el guion de lo que se avecinaba: un Bayern Munich desatado, dominador de los compases, las ocasiones iniciales y la posesión; y un Real Madrid al acecho de los contragolpes.
El Real Madrid entró dormido ante un Bayern impetuoso
Pero la visita se hacía notar más. Al minuto 7’, Olise cobró un libre que le erizó los pelos a la gente del Santiago Bernabéu; al 8’, Kimmich forzó al portero Lunin a excederse en el esfuerzo para abortar un gol olímpico; al 10’, Upamecano se comió uno de esos goles que parecen más fáciles de hacer que de fallar.
Fue entonces que el Real Madrid comenzó a desperezarse. Así, al minuto 17, Güler filtró para Mbappé, cuya amenaza se diluyó ante Manuel Neuer y un instante después el remate de Vinicius tuvo que ser despejado in extremis por el meta bávaro.
Era de esos encuentros que dignifican a la Champions. Había gasto físico, intenciones ofensivas y voluntad de trabajo en modo obrero. Daba gusto ver aquello.
Si alguien pensó que la calma se haría dueña del campo luego de tanta intensidad, se equivocó. Cerca ya de la media hora de juego, la presión del club germano obligó a más de un error en la trinchera opuesta, con destaque para el del jovencito Pitarch, que le obsequió el balón a un Gnabry que no andaba muy fino ante la puerta.
Como ninguno de los dos pedía ni daba tregua, al poco rato Neuer se volvió a lucir con una estirada prodigiosa ante el golpeo cruzado de Mbappé y fue el 41’ que por fin se quebró el abrazo en la pizarra cuando Gnabry (esa vez sí) filtró un pase por dentro que Luis Díaz recogió para, al primer toque, enviar hasta el fondo de las redes.
La visita se ponía delante después de una descomunal y (hasta ese momento) estéril intentona. Al regresar del descanso halló premio nuevamente con una acción firmada por su gran estrella, Harry Kane.
MrChip lo contó de este modo en su cuenta de X: “A los 10 segundos del primer tiempo le marcó Makaay al Real Madrid en 2007 y a los 20 segundos del segundo tiempo le ha marcado Kane al Madrid en 2026. Los dos goles más tempraneros que ha concedido el Madrid desde saque inicial en Champions League se los ha hecho el Bayern”.
La remontada del Real Madrid no se pudo concretar
¿Sería el fin de la pulseada? Nada de eso. Valverde estuvo a punto de un jugadón en el 49’, Olise (un incordio permanente) y Kane gozaron de opciones a seguidas, y Vinicius tuvo en sus botas el descuento en una jugada donde Upamecano le entregó generosamente la pelota, mas el brasileño no alcanzó a regatear al veterano Neuer.
A la hora empezaron los cambios de Álvaro Arbeloa. Entraron Militao y Bellingham, Neuer hizo otra de las suyas, entró luego Brahim, y en el 74’ un centro raso y duro de Trent encontró el cierre de Mbappé.
2x1. El Real Madrid resucitaba.
Sin embargo, a pesar de volcarse a por todas y generar más una ocasión, el Bayern Múnich pudo sobrevivir al temporal y preservar la mínima distancia en el marcador, la cual pudo aumentar de no ser por un fallo increíble del reemplazante Musiala.
En el otro enfrentamiento de la fecha, Arsenal visitó Lisboa y derrotó a Sporting con una diana de Kai Havertz en tiempo de descuento.
Bayern Múnich acogerá la vuelta con el Real Madrid el miércoles 15 de marzo, mismo día en que Arsenal será anfitrión de Sporting Lisboa.
Antes de concluir, cabe recordar que los restantes choques de ida de los cuartos de final de Champions League tendrán lugar durante la jornada del 8 de abril, con un menú a base de Barcelona vs. Atlético Madrid y PSG vs. Liverpool.