Mientras todo el mundo habla del Mundial de Fútbol 2026, hoy te traigo una historia "al revés". Un viaje en el tiempo a los orígenes de un deporte que, aunque hoy no lo creas, ¡hizo furor en el Río de la Plata hace más de un siglo!
Gracias a las páginas del Spalding Baseball Guide, descubrimos que el béisbol cruzaba las fronteras sudamericanas mucho antes de lo que imaginas.
La Invitación Histórica: “Uruguay vs. Argentina”
En 1916, los fanáticos ya se organizaban con todo. Se conserva una carta de invitación para un partido internacional que decía:
“Tenemos el agrado de comunicarles nuestro éxito en organizar un partido de Baseball entre Uruguay y Argentina, a realizarse en Talleres el próximo domingo a las 2:30 de la tarde...”
El evento no solo amplió la capacidad de sus tribunas para que los espectadores se sintieran cómodos, sino que ¡se filmó en cine! Las imágenes en movimiento estaban planeadas para proyectarse en salas de todo el mundo, logrando una difusión global impensada para la época.
La primera Liga Argentina de cuatro equipos
Al mismo tiempo, en el invierno de 1916 se fundó la Argentine Base Ball League, presidida por G. Ben McCormack, con un torneo inicial con cuatr equipos y 24 juegos (entre el 29 de marzo y el 14 de junio de 1916).
Cuatro clubes fundacionales:
- Buenos Aires "Reds" (Manager: G. F. Gaulke / Capitán: George Dawson)
- Buenos Aires "Greys" (Manager: J. Silverstone / Capitán: A. J. Hutchinson)
- Buenos Aires "Blues" (Manager: W. R. White / Capitán: F. E. Morris)
- La Plata (Manager: C. D. Sturgeon / Capitán: Edward Schick)
Los días festivos se reservaban para los grandes desafíos interconectados contra la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes), Rosario y, por supuesto, la selección de Uruguay.
El béisbol comenzó impulsado fuertemente por extranjeros residentes, pero la visión a largo plazo era clara. En los torneos de "Indoor Base Ball" (béisbol bajo techo para los meses fríos) organizados por la YMCA en el Paseo Colón, existía una regla estricta: los equipos de extranjeros debían incluir al menos un tercio de jugadores argentinos, mientras que los equipos locales debían estar compuestos exclusivamente por nacidos en el país. ¡Buscaban sembrar la semilla del deporte en la juventud local!