Un final de película con absoluto sello cubano se vivió este jueves 10 de septiembre en Truist Park. En un duelo que se mantuvo cerrado hasta el último suspiro, los Atlanta Braves vinieron de atrás para derrotar 3-1 a los Tampa Bay Rays, cortando una racha de tres derrotas consecutivas gracias a un octavo episodio electrizante y un noveno inning cargado de drama entre compatriotas.
El cerrojo pinero Raisel Iglesias se apuntó su salvamento número 32 de la temporada 2026, colocándose a solo un rescate de igualar al estelar Aroldis Chapman (33) en el liderato entre apagafuegos cubanos este año. Con este salvamento, Iglesias llegó a 285 rescates de por vida, situándose a solo 15 de la mítica barrera de los 300 salvados en las Grandes Ligas, según la información proporcionada por el Departamento de Estadísticas de Swing Completo.
Asimismo, Raisel sigue escribiendo páginas doradas en los libros de récords: con su relevo de hoy alcanzó las 653 apariciones en MLB, consolidándose como el segundo lanzador nacido en Cuba con más juegos lanzados en la historia del mejor béisbol del mundo, únicamente superado por el propio Chapman (913).
Duelo entre peloteros cubanos: Jonrón de Víctor Mesa Jr. encendió el noveno
La única nota discordante en el cierre de Raisel llegó por cuenta de otro cubano.
En la apertura del noveno episodio, Víctor Mesa Jr. vino a batear como emergente y castigó un lanzamiento de su coterráneo para depositar la pelota en las gradas, conectando su jonrón número 12 de la campaña.
Mesa Jr., quien ha mostrado chispazos de poder y madurez en su tiempo de juego, dejó su línea ofensiva del 2026 en .247 de promedio, en 65 juegos y 190 turnos al bate oficiales. A pesar del cuadrangular que rompió el blanqueo, Iglesias apretó el brazo para retirar a los dos bateadores finales y asegurar la victoria de Atlanta.
Yandy Díaz no cree en nadie: comanda la Liga Americana y persigue su récord
Por los Rays, la regularidad de Yandy Díaz volvió a brillar en la parte alta de la alineación. El toletero villaclareño se fue de 4-1, dejando su average en un sólido .305 y afianzándose en la cima de todos los bateadores de la Liga Americana con 171 imparables.
A Tampa Bay le restan 16 compromisos en el calendario regular y la meta individual del bateador cubano está al alcance de la mano: Yandy quedó a solo cuatro indiscutibles de igualar su marca personal para una temporada en Grandes Ligas (175 hits, conseguida en 2025).
De mantener el ritmo, Díaz no solo romperá su propio registro, sino que peleará hasta el último día por la corona de imparables en el joven circuito, según los datos recogidos en la cuenta oficial de nuestro Departamento de Estadísticas.
Rebelión en el octavo inning y joyas monticulares de altura
El juego fue un auténtico recital de pitcheo durante siete entradas completas.
El abridor de Tampa Bay, Nick Martinez, maniató a los bates de Atlanta a lo largo de 6.1 entradas en blanco, alcanzando su tercera apertura de visitante de al menos 6 innings sin permitir anotaciones en 2026 (empatando su marca personal de 2015 con los Rangers). Con esta joya, Martinez redujo su efectividad fuera de casa a un minúsculo 1.99.
Históricamente, el único serpentinero de los Rays en terminar una temporada con efectividad en la carretera inferior a 2.00 (mínimo 5 salidas) ha sido Tyler Glasnow en 2019 (0.55 en 6 aperturas).
Por los Braves, el zurdo venezolano Martín Pérez respondió a la altura al colgar siete ceros (7.0 IP, 0 CL) por segunda vez en el año, hito que no lograba en múltiples ocasiones desde la campaña 2022 con Texas.
El manager de Atlanta Braves, Walt Weiss aseguró a la prensa reunida en el estadio que el lanzador venezolano “ha tenido un gran impacto aquí, en muy poco tiempo”.
El desenlace se precipitó en la baja del octavo episodio: tras haber sido limitados a solo dos hits y cero anotaciones en los primeros siete capítulos, la toletería de Atlanta explotó con tres carreras y cinco imparables consecutivos.
La estocada definitiva la dio el surcoreano Ha-Seong Kim, quien tras llegar al partido bateando un discreto .102 en casa (de 49-5), coronó el ataque con un sencillo remolcador de dos carreras que le dio a los Bravos la ventaja definitiva.