Ernesto Martínez, el joven cubano firmado con los Cerveceros que representa a Francia

En el país europeo se enfrenta a un nivel de preparación que no había conocido lo cual fue importante para su desarrollo, la poca cultura beisbolera en esta nación no ha sido una limitante para el avance que han alcanzado sus practicantes.

En el país europeo se enfrenta a un nivel de preparación que no había conocido lo cual fue importante para su desarrollo, la poca cultura beisbolera en esta nación no ha sido una limitante para el avance que han alcanzado sus practicantes.
En el país europeo se enfrenta a un nivel de preparación que no había conocido lo cual fue importante para su desarrollo, la poca cultura beisbolera en esta nación no ha sido una limitante para el avance que han alcanzado sus practicantes. (Foto cortesía del entrevistado)

Por Darien Medina 

   Ernesto Martínez, hijo del receptor holguinero de igual nombre, fue parte de una generación de peloteros cubanos que parecía destinada a iluminar el futuro de nuestro béisbol. El talento de aquel grupo de muchachos nos hacía frotar las manos tras su enorme actuación en el mundial sub 15 en el año 2014 en México. 

   Nombres como los Jonathan Machado, Lázaro Armenteros, Adrian Morejón, Miguel Antonio Vargas, Yorlis Luis Rodriguez; Ramón Pérez venían decidido a irrumpir con fuerza dentro de la pelota cubana, hoy muchos de ellos se abren camino en el mundo profesional.  

   Martínez obtuvo su firma con los Cerveceros en el 2017 y desde entonces ha venido desempeñándose en el sistema de Ligas Menores del equipo, pero esa es tan solo una parte de su historia, a la que tiene mucho que más que añadírsele y que gracias a la entrevista concedida a SwingCompleto le presentamos. 

   «Empese a jugar a los ocho años sin la influencia de mi papá, él no estaba conmigo en aquel tiempo. Con nueve años estuve en el equipo municipal de la provincia, pero no me vieron con condiciones y me eliminaron», así rememora sus inicios el joven holguinero, quién no se rindió y regresó a los terrenos de juego con 10 años esta vez como lanzador, logrando ser parte del equipo de su provincia en la categoría sub-12, donde se abrieron las puertas a la selección nacional en la que logró ser parte de su staff abridor en el mundial en el que terminaron en la segunda posición. 

   En su último año en la categoría sub-15 integraría nuevamente una selección nacional, el año anterior había ocupado el liderato en varios departamentos ofensivos a nivel nacional, discutió su inclusión hasta el último momento. 

   «Al siguiente año comencé bien, pero me lesioné y no pude jugar más en toda la temporada, dije que no lo haría más, me llamaron para la preselección nacional y me informaron apenas llegué que estaba incluido que no me hacía falta que me eliminaran». 

   La historia en ese torneo es bien conocida, se obtuvo el título mundial en una final ganada ante Estados Unidos en la que Martínez bateo de 4-3 enfrentándose al hoy reconocido como mejor lanzador de Ligas Menores de Los Cincinnati Reds Hunter Greene y a Justin Bullock, su compañero de equipo actualmente. 

   Su vida personal y deportiva tomó un giro hacia Francia junto a su padre. «La Federación Francesa me había preparado la salida del país legalmente, porque todavía no estaba en la lista de primera categoría de nivel nacional, al entrar al país rápidamente emiten una carta al presidente del país que en ese momento era François Holland, pidiéndole urgentemente la nacionalidad para poder participar en los eventos del equipo nacional, y accede, la obtuve en cuatro meses». 

   En el país europeo se enfrenta a un nivel de preparación que no había conocido lo cual fue importante para su desarrollo, la poca cultura beisbolera en esta nación no ha sido una limitante para el avance que han alcanzado sus practicantes.  

   «Vi un nivel de desarrollo técnico increíble que me dejó asombrado, con mi preparación, comencé a dar muchos jonrones, fue donde comenzó mi verdadero desarrollo», noes cuenta. 

   Bajo la dirección Eric Gagné participa con la selección francesa en el 2016 dentro del Pre-Clásico Mundial de Béisbol, en Panamá haciendo historia tras compartir el terreno de juego junto a su padre. «Fue una sorpresa que me dieron entre el manager y mi papá, ellos conversaron hasta que el director de la federación me dijo que me tenía una sorpresa; no me lo esperaba». 

   Martínez también ha sido parte de la selección nacional gala en otros certámenes europeos, aunque las lesiones no le han permitido despegar toda su calidad en estos torneos. 

   Sobre su integración al grupo nos comentó: «No se me hizo difícil la verdad, soy una persona que me adapto rápido a los lugares ya hablaba francés, me comunicaba bien con ellos, los compañeros me dieron calidad como persona, me ayudaron mucho y me dieron calor de equipo; no me sentí mal». 

   Antes de su contrato profesional Martínez estuvo a punto de iniciar su camino en el béisbol de Estados Unidos como lanzador, en ese país ya se encontraba cuando una lesión en el brazo de lanzar lo obligó a abandonar esa función para iniciar entonces la búsqueda del contrato como bateador en República Dominicana. 

   Justo cuando todas las esperanzas parecían perdidas, llegó la firma, o como el mismo le ha llamado, una oportunidad mágica. «Lloré mucho porque estaba muy desesperado, no quería ya firmar, hasta que en un choque que prepararon para cubanos y dominicanos brillé; estuvieron los Dodgers, Cerveceros, White Sox, los Yankees me ofrecieron 1.5 millones si esperaba al viernes pero le habían ofrecido a Luis Robert 22 millones y si le firmaban a él no me firmarían a mí; entonces los Cerveceros me hicieron una oferta de 850000 más la oportunidad de la escuela y tenía hasta el jueves para responder y me decidí por su propuesta, ya que es una organización para subir mucho más fácil que los Yankees».

   Reconoce que no ha sido una adaptación nada fácil al béisbol en Estados Unidos, todo le resultó distinto a los que anteriormente había enfrentado. «No es el mismo béisbol, la preparación, las personas, el trabajo serio, no es un entretenimiento es el trabajo que te gusta, pero no para entretenerte, la puntualidad, todo me impactó,el nivel de exigencia es como estar en otro nivel, yo me sentía como un extraño en mi primer año en Estados Unidos que me fue muy mal». 

   Ya son tres temporadas en la que ha transitado por el sistema de Ligas Menores; en el 2019 mostró sus mejores registros jugando para el Rocky Mountain Vibes dentro de la Pioneer League a pesar de las lesiones que lo estuvieron aquejando y de no poder estabilizar su juego, en el final de la temporada llegó su despertar ofensivo, en que considera el inicio de su madurez como atleta.

   «Yo creo que ya encontré la solución para elevar mi ofensiva, solo tengo que seguir implementándolo en el entrenamiento, pero siento que estoy en un nivel óptimo». 

   Tras un 2020 en que no pudo mostrar este crecimiento por la cancelación de las Ligas Menores el joven se encuentra enfocado para la próxima temporada.  

   «Estoy entrenando con el equipo nacional en el sur de Francia mi antigua escuela, antiguos profesores, para la temporada que viene, Dios me los bendiga, esperemos que el Coronavirus nos permita jugar, porque no se qué será de los jugadores de Ligas Menores». 

   Catalogado como un jugador de bateo oportuno y de fuerza, por encima de presentar un alto average, además de su aporte defensivo en la inicial gracias a su tamaño, Martínez siente que le puede aportar más allá de esas cualidades con su energía positiva dentro equipo donde se desempeñe. 

   ¿Alguna vez pudiese ser la selección nacional?  

   «El día que tenga que representar a Cuba la represento sin problemas».

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