José Iglesias… ¿In extremis?

Las caras, las sonrisas, las imágenes todas de José Iglesias nos colman de sensaciones positivas, diría de orgullo

Las caras, las sonrisas, las imágenes todas de José Iglesias nos colman de sensaciones positivas, diría de orgullo
Las caras, las sonrisas, las imágenes todas de José Iglesias nos colman de sensaciones positivas, diría de orgullo (web screen shot)

Por Alexander García Milián

El tiempo se expande, se expande como lo hace el tiempo en un tablero de go y desde un uniforme del antiguo equipo Habana, hasta la letra ese de los Cincinnati Reds; las caras, las sonrisas, las imágenes todas de José Iglesias nos colman de sensaciones positivas, diría de orgullo.

Es el tiempo enjundioso que lo pone en el Nelson Fernández cogiendo una bola por encima de segunda y sacando en primera tras exquisita jugada; el mismo tiempo que lo coloca como por arte de magia en Fenway Park, con Boston; un sueño,… ¿Una ilusión?, ¡No!… es así, quizás algo quemado pero es así, al menos Iglesias estuvo allí y prendió las alarmas,… debía ser un consagrado.

Entonces ahora, con Cincinnati, en un nuevo estadio, con nueva afición, cuando todos pensaban que estaba en el ocaso, que lo de Iglesias era otra de esas historias cargadas de fanfarronerías; ahora Candelita esta quizás en su mejor temporada dentro de las Grandes Ligas.

Para muchos es una carrera de cien metros la que tiene por delante el criollo, pero la edad- 30-  le da el impulso necesario para demostrar de una vez lo que debió ser; carácter y disciplina creo le sobran y están más que demostrado porque incluso llegó a los Rojos con un contrato de Ligas Menores y está ahí dando que hablar; bateando por encima de 280 con facilidad, dando jonrones hermosos y regalándonos joyas a la defensiva que bien valen para un top five.

Más allá, cuando Iglesias llegó, la sensación era Puig y Yasiel sigue siendo centro donde quiera que vaya, eso ni por asomo comparo; no obstante Iglesias ha dado la talla como pocos esperaban y no comparo aún con David Concepción ni con Barry Larkin, dos íconos del campo corto en Cincinnati; pero de aquí a unos años… ¿quién sabe?, el tiempo, ese que todo lo maneja a nuestro alrededor, dirá la última palabra.

Es Iglesias más allá de las Series Nacionales, más allá de los Medias Rojas y los consejos de Papi Ortiz, más allá de Detroit y la casta de Miguel Cabera; más allá de cualquier presión o vibra negativa, es Candelita con estilo propio, siendo un grande.

Nos vemos a la vuelta.

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