¿Oriente u Occidente?¿Dónde está la calidad en el béisbol cubano?

El tema da tela para cortar y de seguro volveremos sobre esto con asiduidad; ahora con la Serie Nacional andando, abrimos paréntesis y comentamos acerca de qué región manda en la pelota cubana

El tema da tela para cortar y de seguro volveremos sobre esto con asiduidad; ahora con la Serie Nacional andando, abrimos paréntesis y comentamos acerca de qué región manda en la pelota cubana
El tema da tela para cortar y de seguro volveremos sobre esto con asiduidad; ahora con la Serie Nacional andando, abrimos paréntesis y comentamos acerca de qué región manda en la pelota cubana (Foto: Boris Luis Cabrera)

Por Alexander García Milián

La pregunta puede parecer algo insidiosa pero suena con fuerza en estos días. Sí señores, cuando parece que nos perdemos  de a todas en el abismo de la mediocridad, hacemos una pausa y buscamos los atisbos de esperanza que puedan quedar.

Para muchos hablar de calidad en nuestro béisbol resulta algo pérfido y no exagero; pues talento y capacidad siempre están tributando al potencial de los peloteros criollos, pero realmente queda mucho y ver un jugador cinco herramientas o siquiera tres, cuesta.

El tema da tela para cortar y de seguro volveremos sobre esto con asiduidad; ahora con la Serie Nacional andando, abrimos paréntesis y comentamos acerca de qué región manda en la pelota cubana, ¿Oriente u Occidente?, ¿Donde se concentra la calidad?

Sin aducir a dogmatismos sociológicos que aludan al regionalismo; la misma historia de Cuba ha cimentado la división territorial, como ocurre entre el norte y el sur de Estados Unidos, por ejemplo o en cualquier lugar donde se quiera establecer limitaciones en específico.

En nuestros campeonatos beisboleros no ha sido diferente y hablar de orientales y occidentales es algo normal, incluso el juego de las estrellas así lo refrenda.

Entonces aquí, volvemos al punto y observamos que tomando como referencia los tres últimos años, los campeones provienen del este del país, Las Tunas y Granma en dos ocasiones. Si vamos más allá, con anterioridad el dominio avileño fue loable y casi patentiza una marca histórica en el béisbol antillano.

Con este planteamiento que reafirman los hechos, el dominio oriental es más que palpable, es casi una máxima y eso que en un alto por ciento de las ocasiones, todos los pronósticos y comentarios versan sus argumentos sobre los elencos del Occidente.

Estimados lectores, es así, cuando se habla de Industriales, de Pinar, de Matanzas, Villa Clara o Ciego, las miradas dejan fuera a Las Tunas, a Holguín, al mismo Granma.

La parafernalia de antemano signa sus etiquetas y eslóganes sobre los mismos de siempre y resulta trillado, pues cuando se dice por un lado una cosa, la realidad, al final, demuestra otra y vean en los equipos Cuba, en el grueso de las estrellas lo que tenemos hoy. Por ejemplo… ¿De dónde es Yordan Álvarez?

Puede tratarse de más disciplina, de mayor motivación y enfoque en el entrenamiento, de mejor atención al béisbol por parte de las autoridades; en fin, solo algunos matices que podrían dar al traste con el dominio casi absoluto de las selecciones de Oriente.

Como siempre, es este un modesto criterio sobre algo que da vueltas en la madeja  de los medios pero nunca aterriza del todo… ¿Qué cree usted?

Nos vemos a la vuelta.

2 Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*