Construir el boxeador cubano perfecto de las últimas décadas en el ring profesional fue el desafío que afrontó el experto Jorge Ebro en reciente conversación con Swing Completo.
Nacido en Matanzas y radicado en Estados Unidos desde hace más de dos décadas, el experimentado periodista de El Nuevo Herald fue electo al Salón de la Fama del Boxeo en Florida en el año 2024.
Así, en el caso de Jorge Ebro el conocimiento va aparejado al reconocimiento y por ende su selección merece todo el crédito, más allá de posibles (y casi inevitables) divergencias.
Pegada
En este apartado el especialista se inclinó por Yuniel Dorticós, dueño de “una pegada poderosa que le valió el apodo de Doctor del KO”. Hoy con 40 años, el cienfueguero exhibe récord de 28 éxitos (de ellos 26 por la vía de la anestesia) y solo tres fracasos. Dos veces campeón de los cruceros, hace poco retornó el encerado con una victoria antes del límite.
Asimilación
Según Jorge Ebro, la elección recae en “Erislandy Lara, que le ha aguantado golpes a gente muy poderosa como ‘Canelo’ Álvarez y Alfredo Angulo”. A los 43 años, el guantanamero no ha conocido la derrota por nocao en 38 escaladas al ring profesional (32-3-3) y todavía es campeón de la Asociación Mundial de Boxeo en la categoría de peso mediano.
Velocidad
“En su prime (señala el analista), Yuriorkis Gamboa era extremadamente rápido en las combinaciones”. También oriundo de Guantánamo, acumula 30 éxitos (18 KO’s) y seis derrotas, con cuatro títulos de monarca en tres divisiones distintas.
Coraje
Entre varios candidatos de fuerza, Jorge Ebro prefirió a Yordenis Ugás, “un boxeador valiente a más no poder”. Con 40 años y foja de 28 éxitos y seis patinazos, el excampeón welter santiaguero no ha pedido tregua contra nadie, y el punto cimero de tan viril trayectoria llegó en abril de 2022 cuando (cerrados los ojos y con fractura en el orbital derecho) jamás dio paso atrás en medio de la golpiza que le propinaba Errol Spence Jr.
Estamina
Sin pensarlo dos veces, el experto seleccionó a Joel Casamayor, que “a veces no entrenaba debidamente pero nunca se cansaba”. En efecto, el que muchos consideran el más grande boxeador cubano de las últimas seis décadas (campeón en su momento de los pesos mosca y ligero) se ganó la fama de no prepararse a tope, e incluso corre una anécdota que cuenta que tuvo un accidente, salió del hospital rumbo al cuadrilátero y ganó la pelea.
Inteligencia
“Aquí voy a quedarme con Guillermo Rigondeaux, pero con Erislandy Lara muy cerquita”, apuntó Jorge Ebro. En carrera de 24 victorias y tres descalabros, el otrora titular de los gallos y supergallos llevó la defensa a niveles de excelencia sobre la base de una formidable lectura de las estrategias rivales que combinó armoniosamente con sus virtudes físicas e instintos naturales.
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