¡Atrápenlo! Eddie Rosario le está «robando» el show a los Dodgers

October 21, 2021
En su visita a Los Ángeles los Bravos de Atlanta y Eddie Rosario han establecido marcas ofensivas para la franquicia y las postemporadas de las Grandes Ligas.

Por Jesús Alain Fernández

La postemporada siempre trae a la orilla protagonistas inesperados. Es borrón y cuenta nueva desde el Juego de Comodín. Dejan de ser importantes los títulos de bateo o las 106 victorias de la Temporada Regular y solo tiene significado el día a día.

En esto los Bravos de Atlanta y en especial Eddie Rosario están sentando una cátedra para la historia. Y como quien no quiere las cosas, algunas marcas van dejando en el camino.

El de Guayamón, Puerto Rico, siempre tuvo la esperanza de llegar a la postemporada de la MLB en el 2021. Formar parte de los Indios le daba esa posibilidad real, pues los de Cleveland podían contender en la División Central de la Liga Americana. Cuando fue enviado a Atlanta a cambio de Pablo Sandoval no imaginó cual sería el final y mucho menos el papel asignado en un rol protagónico.

Eddie ha sido la bujía de los Bravos en la Serie de Campeonato ante los Dodgers de los Ángeles. Por segunda temporada consecutiva rivalizan las dos franquicias en esta instancia y al menos el guion de los cuatro primeros encuentros no varió de un año a otro.

En jardinero izquierdo, tomahawk en mano, ha participado en los ocho encuentros de su equipo en la postemporada de la MLB en el 2021. En cada uno de ellos ha pegado de hit pero si queremos definir la palabra ensañamiento su pareo con los Dodgers podría ser el mejor ejemplo.

En toda la temporada Rosario solo pegó cuatro imparables en un choque frente a los Gigantes de San Francisco el 19 de septiembre en la victoria de su equipo 3-0 sobre la otra franquicia radicada en California. En lo que va de postemporada Eddie lo ha hecho en dos ocasiones y por si fuera poco se convierte en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en hacerlo dos veces en un lapso de cuatro encuentros fuera de la temporada regular.

El boricua también se sumó a Marquis Grisson (1995) como los únicos jugadores de la franquicia en pegar 10 o más hits y dos o más jonrones en un espacio de cuatro encuentros de postemporada. También se anota en la lista acompañando al solitario Steve Garbey en 1978 como los dos únicos jugadores con triple y dos jonrones en un mismo partido de postemporada.

En el paso hacia la hazaña ofensiva estuvo a un doble de hacer el ciclo (la escalera). No lo logró. Imaginen la frustración que debe haber sentido cuando en la novena entrada cambió esta conexión por el segundo jonrón que pegaba en el encuentro para poner una ventaja en el marcador irreconciliable.

Pero el ensañamiento llega también al equipo. Los Bravos pegaron cuatro jonrones en el encuentro del miércoles 20 de octubre para igualar el récord de la franquicia que databa del juego dos de la Serie de Campeonato de 1993.

Los Dodgers, por su parte, en pos de anotarse alguna rayita en esta vorágine de marcas ofensivas de los Bravos de Atlanta lograron convertirse en el tercer equipo con más bases robadas en los primeros 10 juegos de una postemporada con 14 y establecer esta marca como récord de la franquicia en postemporadas. Los superan los Mets con 15 y los Bravos de 1999 con 18. Esos Bravos del último año del siglo 20 fueron los últimos jugadores defendiendo a la ciudad de Atlanta en llegar a una Serie Mundial. ¿Coincidencia?

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