Por Robiel Vega

Desde su regreso al juego, el pasado 4 de septiembre, Yordan había logrado conectar de hit en cinco de los seis partidos que había disputado, incluidos par de dobletes a los Angelinos, pero todavía no había logrado sacar la pelota del parque,  algo que se le ha hecho prácticamente imposible durante la segunda mitad de la temporada, en la que apenas había despachado un solitario bambinazo.

Con las bases limpias, un out y conteo de una bola sin strikes, Yordan aprovechó una recta a 94.5 millas por hora en la esquina de afuera para descargar toda su fuerza y con un poderoso swing que impactó la pelota a 107.6 MPH y la llevó, por todo el centro del terreno, hasta los 407 pies, para poner la pizarra 10×3 favorable a los Siderales.

La pelota estuvo a punto no ser cuadrangular, pues impactó en la parte superior de la cerca, pero quiso la suerte que el bote diera hacia fuera, por lo que el árbitro de segunda cantó el cuadrangular aunque la jugada defensiva había continuado al regresar la pelota al terreno.

Para el cubano fue su cuadrangular 32 de la temporada y el 93 de su carrera, igualando así con el espirituano y compañero de equipo Yulieski Gurriel, en el lugar 18 entre todos los cubanos que han jugado en Grandes Ligas, con el mérito adicional de hacerlo en 434 partidos y 1717 veces al bate menos.

De igual manera, quedó a dos bambinazos de igualar a Zoilo Versalles con 95 y a cuatro empujadas de alcanzar a Adeiny Hechavarría en la posición 32 histórica, la de este partido fue la impulsada 269 de su carrera y la número 83 en 2022.

El choque finalizó con victoria de los Astros sobre los Angelinos de 12×4 y Yordan, que bateó  de 2-1, con par de anotadas, igual número de boletos, una impulsada y un jonrón, dejó su línea ofensiva en .291/.399/.590/.989 (AVE/OBP/SLG/OPS).

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