Higinio Vélez, todas las mentiras de una historia mal contada

Presidente de la Federacion Cubana de Beisbol Higinio Velez
Higinio quiso venir de Mesías, pero en realidad lo dejamos pasar por unos días pues decidimos festejar un poco de luz, dentro de tanta tiranía deportiva

Por Daniel de Malas / swingcompleto@gmail.com

El 2018 cerró con la excelente noticia del Acuerdo MLB-Cuba, con un 19 de diciembre que muchos ya consideramos el Día-D del béisbol cubano. Análisis, especulaciones, listados de prospectos, dudas y sobre todo mucha celebración, han inundado las redes sociales y la prensa tradicional. Festejos cumplidos, es hora entonces de preguntar, ¿Dónde está la vergüenza y el respeto de una Federación que ha cambiado su discurso eterno con un chasquido de dedos?


Higinio Vélez, quien oportunista (o estoicamente) ha sido por años la cara del desastre de la pelota cubana, salió ante las cámaras y anunció lo que ya varios sabíamos desde hacía semanas, pero no nos atrevimos como el colega Francys Romero (quizás el más optimista de todos nosotros) y quien merece las palmas por el trabajo que ha venido realizando en los últimos años.
Por desgracia Higinio fue el rostro de la buena nueva, e incomprensiblemente, el rostro que trajo alegría para todos los amantes del béisbol cubano.
El señor Vélez, sin embargo, también fue el mismo rostro de años de mentiras, mezquindad, abuso y esclavitud, en todo el sentido de la palabra.
Higinio quiso venir de Mesías, pero en realidad lo dejamos pasar por unos días pues decidimos festejar un poco de luz, dentro de tanta tiranía deportiva.


El Presidente de la fracasada Federación de Béisbol Cubano habló de éxito, de preocupación por los que peloteros, de tráfico de personas, de bloqueo, de historia y de felicidad.
La prensa oficialista, para mantener su estatus y rematar, hablo de triunfo del béisbol cubano.
Higinio, LÉELO BIEN, para ya de mentir, ten un poco de dignidad y cuando no tengas nada que decir que aporte o al menos que sea creíble haz silencio, por una vez en tu vida. Por favor.
Es cierto que infinidad de peloteros pusieron en peligro sus vidas en centenares de oportunidades, pero ¿no se te ocurre pensar que más allá de jugar en la MLB, también querían huir de la dictadura de tu sistema deportivo?


¿Por qué no hablaste que este Acuerdo existía hasta que la llamada “revolución” prohibió el deporte profesional, vetando inclusive a atletas de regresar a su patria, donde a veces hasta les prohibió pisar los terrenos?
¿Por qué omitiste que la Ley #936 de 1961, en su Artículo 3, rige que (cito): “el Director del INDER (Instituto al que perteneces) será nombrado libremente por el Presidente de la República” y mentiste con aquello que la Federación es una “organización no gubernamental”?
En ese mismo año 61 Cuba y su gobierno decidieron romper con el beisbol profesional, en un alarde de autosuficiencia-insuficiente. Lamentablemente para la pelota cubana y todos sus seguidores, ese chiste de mal gusto ha durado demasiado. ¿Por qué no mencionaste ese HORROR histórico? Para nosotros, los que amamos nuestro deporte nacional, está prohibido olvidar Higinio.


¿Por qué no reconoces que a Cuba no le quedó otra solución que ceder y tragarse el orgullo de sus discursos envejecidos, tras la sucesión de desastres internacionales y la deprimente situación que sufre la Serie Nacional?
A ti Higinio, y a esa prensa encubridora, este, NO es un triunfo del deporte cubano, sino la realidad de un sistema insostenible que, a falta de Unión Soviética, China, Venezuela y otras tierras hermanas, ha salido a buscar un nuevo padrino.
Duele verte Higinio, dando apretones de manos “a los esclavistas de la MLB”, a los “opresores de atletas”, a los “inescrupulosos que comercian con los beisbolistas” y te pregunto:
En las reuniones que tuviste con los peloteros de la Serie Nacional hace unos días, ¿cómo le dijiste a esos muchachos que la “pelota libre” había negociado con la “pelota esclava” y los iba a utilizar “como mercancía”?


Higinio, siempre has sido un chiste, un monigote y un títere al frente de una Federación que ni siquiera decide el hilo de los uniformes. No mientas más, no te burles de un pueblo que sangra béisbol y NO tiene la memoria a corto plazo que tú preferirías.
Sé que vas a seguir cumpliendo órdenes, por eso llevas años en ese puesto.
Sé que la falta de vergüenza del sistema deportivo que representas, y tú, NO pueden darle la cara a la verdad.
Sé, además, que cuando leas estas líneas tendrás decenas de justificaciones y creerás que una mafia con la que deliras, me paga por decirte las cosas que no quieres oír.


Estas, te explico, han sido preguntas retóricas, no estoy esperando respuestas. 
No me hacen falta esas respuestas, ya las sabemos y tú posiblemente no tengas las agallas para darlas.
Sin embargo, respóndete algo. Se honesto contigo mismo, aunque sea por una vez.
¿Cuándo renuncias?
No es un ruego Higinio, es una necesidad.
Por favor Higinio, ten algo de vergüenza y renuncia.
Sin más por ahora,
Daniel de Malas Andreu.


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