Por Álex Fernández Fernández

Convertido ya en un referente de la franquicia texana, en el más reciente partido ante los Atléticos de Oakland, encontró el marcador empatado en la parte baja de la tercera entrada, y soltó un trueno de línea al jardín izquierdo.

La bola salió rechazada del bate a poco más de 109 millas por hora, así que incluso el outfielder rival tuvo que estar bien atento para recibirla. El movimiento para el swing del Bombi, nacido en Ciego de Ávila, es envidiable, pues conjuga técnica con fuerza, lo que le ha permitido pegar 19 cuadrangulares y tener 73 empujadas.

Desde el 3 de agosto en el partido contra los Orioles de Baltimore, el cañonero cubano ha pegado al menos un hit en cada uno de los partidos de las series disputadas por los Rangers.

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