Por Pablo Pichardo

Tras debutar en la temporada del 2020 el cubano Luis Robert apenas logró intervenir en 68 encuentros al siguen año debido en gran medida a un flexor de cadera desgarrado que lo alejó de los terrenos por tres meses.

Sin embargo a pesar de no poder estar presente en gran parte de  los encuentros disputados por los White Sox, el joven dejó extraordinarios números ofensivos que de no haber sido por su menor cantidad de turnos al bate le hubieran permitido quedarse con el titulo de bateo, del cuál resultó vencedor su coterráneo Yuliesky Gurriel.

El patrullero de los Campeones de la División Central de la Liga Americana  a su regreso castigó las esféricas durante la Serie Divisional contra los Astros de Houston al dejar extraordinario promedio de bateo de .467 que hicieron a su compañero de equipo José Abreu expresar las siguientes palabras:

«Honestamente, creo que en este momento estamos viendo la superficie de todas las cosas que puede hacer»

Es por esto que muchos nos preguntamos ¿cómo fue posible el salto de calidad del oriundo de Ciego de Ávila en el último año con respecto a su temporada de debut en Las Mayores?  

Robert mantuvo durante el último año similar  tasa de persecución con respecto al año 2020 (40% en su debut mientras en el 2021 39.7%), pero esa cifra es engañosa sin contexto. La gran diferencia entre ambos torneos fue en el tipo de lanzamientos fuera de la zona que el cubano eligió para hacer swing.

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Los perfiles de swing / take de Statcast dividen el área sobre el plato en cuatro regiones de ataque. Alrededor del corazón del plato está la «sombra», que se extiende justo dentro y fuera de los bordes de la zona de strike. La región de «persecución» está fuera de eso.

La paciencia de Luis Robert en su última temporada mejoró debido en gran medida a que de una temporada a la otra pasó de hacer swing al 41 por ciento de los lanzamientos en la región de persecución al 31 por ciento, estos lanzamientos fuera de zona a los que le realizó swing  durante el 2021 se concentraron en “la  sombra” siendo los que a menudo podía golpear, por lo que su tasa de contacto de persecución se disparó de un 42.1% a un 49%.

La tasa de variación en la zona de la pantera aumentó del 80,7 por ciento en 2020 al 85,1 este año y más dramáticamente su tasa de contacto dentro de la zona saltó del 68,9 por ciento al 83,6 por ciento.

Estos factores reflejan cuanto cambió el rendimiento de Robert de un año al otro y en gran medida explican no solo las palabras de su compañero ,sino también las ofrecidas por el gerente general de los White Sox  Rick Hahn al declarar:

«Parecía que no perdió el ritmo cuando regresó (de la lista de lesionados)», lo cual fue bastante notable porque obviamente es una lesión catastrófica para aguantar en la temporada y regresar esa misma temporada, y mucho menos regresar a un nivel de élite. Mostró un nivel de madurez que estaba a la altura de su talento”.

Los Medias Blancas puede recibir agradables noticias en los próximos años si el cubano logra mantener el potencial con el cual se desempeño durante la última temporada. 

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