Por Álex Fernández Fernández

El béisbol de las Grandes Ligas ha tenido latinos imborrables, que han marcado época, desde Martín Dihigo (marginado a las Ligas negras), Roberto Clemente, Juan Marichal, Pedro Martínez o el fenomenal «Big Papi» David Ortiz. Mucha gloria. Sin embargo han sido dos venezolanos quienes en los últimos años han llevado la batuta del continente en el béisbol de máximo nivel en Estados Unidos.

El primera base, a pesar de las enormes molestias físicas de los últimos tiempos ha sido una verdadera bestia. Alcanzó su punto más feroz en 2012 con la Triple Corona jugando para los Tigres del Detroit. Ese año su línea ofensiva fue de .330, 44 jonrones, y 139 carreras impulsadas, lo que le valió el premio MVP de Liga Americana ese año.

Nació Miguel para la grandeza. Su promedio histórico ofensivo actual es de .309, en tanto Altuve llega desde su debut en 2014 a .306. Capítulos de éxito que han incluido tres premios como el champion bate en tres temporadas en el caso del segunda base.

Ha sido tanto lo de este par que desde 2017 los dos venezolanos son el 1-2 en porcentaje de bateo en el béisbol, si emulamos las actuaciones de aquellos que hablan el español desde la infancia.

Cabrera es el líder entre los activos desde 2013 cuando desbancó a otra leyenda, Albert Pujols, quien era la referencia entre los activos desde 2008.

Habría que buscar en los archivos históricos si un jugador latino en su cuarto año (tercero completo) completo en las mayores tuvo una temporada como la de Miguel en 2006 jugando para Los Marlins. Su promedio ofensivo fue de .339, con 26 jonrones, 114 empujadas y un .998 de OPS, nada mal para un pelotero de apenas 23 años.

Pero lo de Altuve no se queda detrás, y si bien es cierto que en 2007 firmó por apenas 15 mil dólares con los Houston y que  casi nadie le daba crédito por su 1.65 de estatura, para 2014 ya era el primero en ganar una corona de bateo para los Astros.

Ha acumulado un total de 184 jonrones y ya incluso su actual manager Dusty Baker piensa en moverlo como segundo en la alineación de los Siderales.

“De hecho, Altuve fue primero en el turno de bateo porque todos se lo pidieron, no porque le acomode», mencionó Baker.

“Quien suponga que él es primero por su menor estatura se equivoca. Quiero jugadores que se sientan cómodos en su turno de bateo”, dijo el experimentado mánager.

En la actual temporada Altuve batea .286, aunque a falta de la última fase del campeonato bien podría volver a llegar a .300.

 Lo hizo por última vez en 2018, cuando rubricó 316.

En el caso de Cabrera el asunto sí que se torna complejo llegar a las cifras de antaño. Sus constantes dolores de rodilla y en la región lumbar han influido en su mecánica de bateo y en los resultados. Este año apenas .138. Una pena porque en 20 temporadas ha sido el estandarte latino madero en mano.

Habrá que ver si los venezolanos siguen entre los primeros en el aspecto ofensivo al término de sus carreras.

Rod Carew, panameño, lidera la prestigiosa lista entre los nacidos en Latinoamérica, con 328. Ocupa además el lugar 34 a nivel global en la historia del Big Show. Por su parte Ty Cobb va a la cabeza de los que más reventaron el torneo madero en mano. Habrá que superar sus .366, Palabras mayores.

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