Por José Alejandro Rodríguez Zas

Sin embargo, más allá del propio resultado del encuentro, los bateadores de Tijuana hicieron una verdadera proeza a la ofensiva, cuando igualaron el récord histórico del certamen de más jonrones de forma consecutiva y también en una misma entrada, con cuatro bambinazos al hilo.

El hecho ocurrió en la parte baja del propio primer capítulo, cuando los Toros tenían desventaja de 1-0 en el marcador y en un abrir y cerrar de ojos le botaron la bola cuatro veces seguidas al abridor de los Guerreros, Samar Leyva.

El back-to-back-to-back-to-back fue protagonizado por el segundo madero Nick Williams con un corredor en base y tres cuadrangulares solitarios más del tercer bate Junior Lake, el cubano y cuarto palo Félix Pérez y el quinto en el line up Leandro Castro, todos contra el propio lanzador Leyva.

Con esos cuatro batazos de vuelta entera, los tijuanenses tomaron el mando 5×1, para nunca más perderlo en el juego. Además, entraron a la historia del beisbol mexicano como el segundo equipo en lograr cuatro jonrones consecutivos en un partido, luego de que en 2005 lo hicieran los Rojos del Águila de Veracruz (Luis Carlos García, Willis Otáñez, Tilson Brito y Lino Connell), así como en 14to en sumar cuatro bambinazos en un inning, no necesariamente en fila.

Por cierto, en el caso del cubano Félix Pérez, siguió respondiendo como cuarto madero y se ratificó como uno de los líderes ofensivos de los Toros de Tijuana, al batear de 4-3 con tres carreras empujadas y dos anotadas, incluyendo su jonrón número 23 de la temporada.

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