SWING CALIENTE Modesto Agüero: Víctor Mesa fue mejor jugador que manager (VERSION ESCRITA)

Víctor Mesa fue un buen director y un extraordinario pelotero, aunque muchos, entre ellos yo, lo preferimos con sus características antes que un mentor pasivo, y demasiado incoloro.

Víctor Mesa fue un buen director y un extraordinario pelotero, aunque muchos, entre ellos yo, lo preferimos con sus características antes que un mentor pasivo, y demasiado incoloro.
Víctor Mesa fue un buen director y un extraordinario pelotero, aunque muchos, entre ellos yo, lo preferimos con sus características antes que un mentor pasivo, y demasiado incoloro.

Por Modesto Agüero

   Víctor Mesa es uno de esos personajes de nuestro béisbol que aun estando fuera del espectro beisbolero de la Isla siempre genera las más disímiles reacciones en los aficionados. Después de brillar como pelotero, tuvo una exitosa carrera como manager aunque nunca pudo, con ninguno de los equipos que dirigió, alzarse con el título en los Campeonatos Cubanos. De ahí que muchos, entre los que me incluyo, consideran que fue mejor jugador que manager.

   Precisamente este fue el tema abordado en la sexta entrega de la sección Swing Caliente en nuestro Canal de Youtube.

   Y es que, sin dudas ha sido uno de los más grandes jugadores que han pasado por las Series Nacionales. Víctor fue alguien que yo siempre quise narrar, era un espectáculo en el terreno de pelota. De hecho le puse el calificativo El Show Mesa, porque eso era verdaderamente.

   Lo hacía todo bien, mezcló la velocidad y la fuerza. Sus números así lo avalan: 588 bases robadas, siendo el segundo mejor ubicado en este departamento de por vida; mientras conectó 273 cuadrangulares para el lugar 15.

   Como robador, fue líder en este departamento 14 veces en 15 años. En la Serie 1983-84, rescató algo perdido como el robo de home. Lo hizo dos veces: el 30 de noviembre de 1983, para dar el triunfo a Villa Clara sobre Industriales 4 carreras por 3 y el 5n de febrero de 1984 en el Victoria de Girón frente a Citricultores.

   Además en Series Nacionales ocupa el séptimo lugar en hits con 2 mil 171, octavo en dobles con 351, quinto en anotadas con mil 282 y noveno en impulsadas con mil 174 carreras. Estas cifras demuestran su extraodinaria calidad como bateador, la cual se conjugaba con grandes habilidades en el jardín central y su muy buen brazo.

   En resumidas cuentas podemos asegurar que estamos frente a un pelotero muy completo.

   Ahora bien, como director, el mítico número 32 trató de imprimirle esa misma energía con la que salía al campo de juego en sus años de pelotero activo, sin embargo, era muy difícil igualar sus resultados.

   En mi opinión resultó así, no solo difícil, sino imposible. Pero eso sí, es un gran conocedor de este deporte y una figura muy aglutinadora.

   Bajo la guía de Víctor, Matanzas llegó a las finales de 2013 y 2014, cuando perdió frente a Villa Clara y Pinar del Río, por ese orden, además de los terceros lugares en los años 2012, 2015, 2016 y 2017.

   Cuando Matanzas se coronó Campeón de la Serie Nacional varios integrantes del equipo hablaron de su exdirector Víctor Mesa como formador de ese conjunto.

   Yurisbel Gracial dijo «nos enseñó muchas cosas de la pelota y bajo su guía también fuimos ganadores», mientras el mentor del conjunto el matancero Armando Ferrer lo elogió al señalar que «su figura fue importante, porque hizo un gran trabajo durante sus temporadas al frente del plantel».

   El inicialista Yasiel Santoya resaltó la figura de Mesa por toda la ayuda que le brindó y declaró que «me apoyó desde todo punto de vista y sería un error no recordarlo en este momento tan bonito».

   Por su part, el lanzador Yoanni Yera también tuvo palabras de agradecimiento, al mencionar que «parte de este triunfo se lo debemos a Víctor».

   Antes había llevado las riendas de Villa Clara, donde también tuvo buenos resultados aunque el gran premio siempre se le hizo esquivo.  

   Ya lo decía antes, considero que su principal error al dirigir fue el intentar que los jugadores tuvieran su temperamento en el terreno de juego. No todos podían tener ese ímpetu, esas ganas de salir a luchar hasta el final. Exigía muchísimo y en cuanto a las relaciones con la prensa, conmigo personalmente tuvo las mejores, quizás con otros se haya molestado por alguna crítica que consideró innecesaria o demasiado fuerte. Pero era su carácter.

   Esa explosividad lo llevó a protestar jugadas que provocaron su expulsión en varias ocasiones.

   En resumen fue un buen director y un extraordinario pelotero, aunque muchos, entre ellos yo, lo preferimos con sus características antes que un mentor pasivo, y demasiado incoloro.

   Vea el episodio 6 de Swing Caliente en el siguiente enlace, suscríbase a nuestro canal de YouTube y active las notificaciones para próximo estrenos. Déjenos sus mensajes en las diferentes plataformas de SwingCompleto.

1 Comment

  1. Lo adore como jugador y límite como mánager muchas discusiones tuve por defenderlo
    Necios fueron los q d matanzas no reconocieron el trabajo d El, era un equipo olvidado y su afición había perdido todo su amor al equipo , el los saco d la oscuridad, logró q c restaurada un Stadium en ruinas y devolvió el años a su uniforme
    Para mi fabuloso Allen de los mares

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*