LA VERDAD detrás del descubrimiento de restos perdidos del pelotero cubano Cristobal Torriente

Cristóbal Torriente, miembro del Salón de la Fama de Cooperstwon, ha sido una de las grandes figuras del béisbol cubano en todos los tiempos.

Cristóbal Torriente, miembro del Salón de la Fama de Cooperstwon, ha sido una de las grandes figuras del béisbol cubano en todos los tiempos.

PROYECTO: EL CEMENTERIO DE COLÓN Y SUS PELOTEROS INMORTALES




ACCIÓN # 1: CRISTOBAL TORRIENTE

El Consejo Nacional “Béisbol de Siempre” fue fundado el 28 de enero de 2018 como grupo oficial dentro de la Sociedad Cultural “José Martí”.  Conformado por historiadores, investigadores, periodistas, peloteros, artistas y fanáticos, tiene entre sus múltiples intenciones dentro de su gran objetivo de potenciar aún más el pasado, presente y futuro del béisbol cubano, desarrollar poco a poco el proyecto de identificar, organizar y señalizar a grandes peloteros que se encuentran en el principal cementerio de Cuba, la Necrópolis de Colón en La Habana.

La primera parte del proyecto ha tenido un avance significativo gracias al trabajo que durante más de un año ha desarrollado el Dr. Oscar Fernández, quien ha descubierto en una búsqueda bastante compleja entre cientos de documentos del cementerio, el paradero de alrededor de 120 peloteros importantes. Casi ninguno de ellos está identificado en la parte exterior de los panteones.

Hablamos, de figuras trascendentales como José de la Caridad Méndez, Adolfo Luque, Armando Marsans, Rafael Almeida, los hermanos Guillot, Emilio Sabourín, Juan Antiga, Carlos de Zaldo, Ángel de Meza, Agustín Tinti Molina, entre varios más. Un buen número de ellos tuvo vinculación con la Guerra de Independencia surgida en 1895.



Algunos se encuentran en panteones familiares, y otro grupo aparece en el panteón de los peloteros que se sitúa en ala izquierda norte del cementerio habanero. Pero dicho panteón, además de encontrarse en malas condiciones, hay poca organización en su interior y no se tenía una idea de quiénes estaban allí. No existe ningún documento en el cementerio sobre este panteón, por lo que el Dr. Oscar Fernández, con el permiso debido, incluido el del responsable de este panteón, hizo la búsqueda personalmente en el lugar, identificando poco a poco los peloteros que allí están junto a deportistas de otras disciplinas y a otros con nombres que sugiere que tal vez sean familiares de determinados deportistas.

Después de buscar por tercera vez en dicho panteón, el Dr. Oscar encontró una caja con el nombre de Cristóbal Torriente y su fecha de muerte, lo que iba a profundizar más un proceso investigativo vinculado con él, por lo que representaba para el béisbol cubano y porque desde hacía un tiempo se había descartado la idea que sus restos estuvieran en Cuba.



TRASCENDENCIA DE CRISTÓBAL TORRIENTE

Cristóbal Torriente ha sido una de las grandes figuras del béisbol cubano en todos los tiempos. Su trascendencia en Cuba y Estados Unidos lo llevó al Salón de la Fama de ambos países, siendo uno de los fundadores del cubano en 1939, y uno de los cuatro nacidos en la Isla que integra el exclusivo recinto de Cooperstown.

Pero tan notable como sus méritos deportivos fue lo dramático de sus últimos años de vida, los cuales los pasó en Estados Unidos, golpeado por el alcoholismo, la tuberculosis y la pobreza extrema. Tras morir un 11 de abril de 1938, fue enterrado en el cementerio de Calvary, en Queens, Nueva York, en una fosa común.

LA POLÉMICA

Según algunas informaciones sus restos habían sido trasladados al cementerio de Colón en La Habana en 1940, pero nunca hubo confirmación. La inexistencia de un documento de exhumación en el cementerio neoyorquino, y el que después de una búsqueda profunda tampoco haya aparecido un documento de su inclusión en la necrópolis habanera ni se haya hallado nada todavía en la prensa de la época después de una apreciable búsqueda del propio Oscar Fernández, hizo pensar  que toda esa historia de la reubicación de sus restos era una leyenda en la que incluso se involucraba a un personaje notable en la historia política de Cuba como Fulgencio Batista.

La mayoría de las publicaciones importantes reflejaban el tema como una gran incertidumbre, otras lo situaban sepultado en Queens y también había algunas que lo ubicaban en el cementerio de Colón. Torriente es el único miembro del Salón de la Fama de Cooperstown en una situación como ésta, pues los otros exaltados ya fallecidos tienen reconocido oficialmente su sitio de descanso.



Además de la parte cubana, para casi todos los especialistas, publicaciones o instituciones en Estados Unidos, por la importancia que tuvo Cristóbal Torriente como pelotero, resolver este misterio se convirtió en algo relevante.

Solo la biografía oficial de la reconocida Sociedad Americana de Investigadores del Béisbol (SABR) escrita recientemente por Peter Bjarkman, se resta trascendencia a muchos de los logros del cubano, se ponen en duda otros tantos, se critica a importantes escritores e historiadores, se subvalora la labor de varios investigadores y periodistas cubanos de la actualidad, y hasta se llega a cuestionar la presencia de Torriente en el Salón de la Fama de Cooperstown. Además, se minimiza en grado superlativo el descubrir el verdadero lugar donde está Torriente, y se sugiere que la investigación debe estar encaminada en demostrar que parte de lo que se ha escrito o dicho sobre él forma parte de un mito. Parte de los objetivos de la investigación es echar por tierra con argumentos sólidos mucho de lo reseñado en este desafortunado escrito.

Ralph Calhart, un entusiasta fanático norteamericano, intentaba reunir fondos para hacer una tumba decente en el cementerio de Queens dando ya casi por sentada la presencia de los restos del cubano en Calvary pues cuando Calhart viajó a Cuba hace algunos años había sido informado que Torriente no estaba en Cuba.

Pero entonces llegó el mencionado descubrimiento del Dr. Oscar Fernández a finales de 2017, de una caja con el nombre de Cristóbal Torriente en el panteón de los peloteros del cementerio de Colón que dio paso a una serie de acciones por parte de nuestro Consejo Nacional “Béisbol de Siempre” para acabar de resolver esta cuestión y realizar un homenaje en el cementerio de Colón, el cual incluiría algún tipo de monumento. La idea es celebrar esta actividad el miércoles 11 de abril cuando se cumplan 80 años de su muerte.

Lógicamente, esto dependerá del resultado final del proceso de investigación que ha continuado ya con una nueva etapa que incluye al Instituto Cubano de Medicina Legal para garantizar la seguridad y oficialidad de todo.



ETAPAS DE LA INVESTIGACIÓN

1-El miércoles 25 de enero de 2018 se hizo la primera examinación de la caja con el nombre de Cristóbal Torriente en la que se pudo comprobar que dentro de la misma había restos humanos, incluido el cráneo. En ese momento, además de una representación de los historiadores del cementerio de Colón y el responsable del panteón, estaban presente cuatro miembros de nuestro Consejo Nacional “Béisbol de Siempre”: Dr. Oscar Fernández, José Antonio Pérez, Andrés Ayón, Reynaldo Cruz, Pablo Enrique Díaz y Yasel Porto. Allí se determinó que el próximo paso sería que un antropólogo del Instituto de Medicina Legal examinara estos huesos.

2-El viernes 2 de febrero de 2018 se hizo la segunda examinación de la caja con la presencia del Master en Ciencias Dodany Machado Mendoza, antropólogo forense, además del grupo antes mencionado. Después de un exhaustivo el resultado que dejó con respecto a las similitudes con Cristóbal Torriente fue el siguiente:

  • El cráneo tiene muy poco peso y conjuntamente con las vértebras y las costillas tienen mucha porosidad, efecto que produce la tuberculosis.
  • Los huesos parecen de una persona mayor de 60 años o de alguien con menos edad pero que tuvo una vida muy dolorosa. (Además del esfuerzo de un deportista, máxime en una época mucho más compleja por los terrenos y las condiciones en general como la que le tocó a Torriente, habría que añadir el alcoholismo, la tuberculosis y la inactividad física en sus últimos años de vida.
  • Los huesos de los dos brazos indican que era un hombre fuerte en esa zona. (Torriente destacaba precisamente por su buena constitución física).
  • Este individuo contaba al morir con apenas cuatro dientes y usaba prótesis en la parte inferior. (Torriente padeció el alcoholismo, y esta situación trae entre otras consecuencias, una afectación bucal significativa. El tema de la prótesis también es interesante, pues en aquella época no eran muchos los que tenían el dinero para pagar una. Torriente si bien no era rico, estaba por encima de la media en esa cuestión, y no se descarta que por su relevancia social haya sido beneficiado gratuitamente).



  • Los restos son de un individuo zurdo a partir de la curvatura más pronunciada de los huesos del antebrazo y brazo al utilizar con más más frecuencia esa mano (Torriente era zurdo para tirar).
  • Los huesos de las piernas indican que el individuo debió utilizar de forma particular sus piernas, con un movimiento típico de los choferes o de los deportistas.
  • Similitud en determinados rasgos entre la foto de Torriente y el cráneo, como la nariz ancha, y la forma particular del mentón, los pómulos, las cejas y un pequeño hundimiento en la parte izquierda de la nariz.
  • Los huesos tienen rastros de tierra, y en la inmensa mayoría de los casos de enterramiento en el cementerio de Colón no se producen en la tierra, a diferencia de las fosas comunes del cementerio de Calvary en Queen. Además, la coloración de estos huesos difiere de los cadáveres sepultados en el cementerio de Colón.
  • El hueso central de la cadera está soldado al hueso del extremo izquierdo, que solo se puede producir por una operación o por haber estado mucho tiempo en cama o silla de rueda. (Torriente pasó sus últimos años postrado en una cama).




PRUEBAS PENDIENTES

  • Establecer una comparación digital entre las fotos frontales de Torriente con el cráneo.
  • Tratar de encontrar la madre o el padre de Torriente para establecer una comparación genética entre los restos de uno de sus progenitores con los restos del individuo encontrado en el Cementerio de Colón.

OBJETIVOS FUTUROS

Si al término de la investigación los resultados arrojan que los huesos que están en la caja con el nombre de Cristóbal Torriente pertenecen a éste, se prepararía un homenaje especial el miércoles 11 de abril cuando se cumplan 80 años de su fallecimiento…

La idea es poner un documental sobre este tema en el centro cultural “Fresa y Chocolate”, de 23 y 12 en el Vedado, y realizar al término del mismo una peregrinación hacia el cementerio de Colón, muy cerca de allí, la cual terminará en el panteón de los peloteros. Ahí se haría un pequeño acto donde se oficialice definitivamente esta cuestión, y se develaría un monumento en honor a Torriente, confección que llevarían a cabo los artistas Agustín Hernández Carlos y Reynerio Tamayo con la contribución monetaria de los miembros de este proyecto y otros contribuyentes. De esa manera se daría por terminada la primera etapa de este proyecto

Después vendría una segunda etapa investigativa, la de conocer cómo y cuándo llegaron a Cuba los restos de Torriente, además de averiguar otros datos de su vida con el objetivo de poder realizar un documental más completo en el futuro, o hasta llevar a cabo una película por todos los matices tan especiales que han rodeado su figura.




 

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