El boxeador puertorriqueño Prichard Colón falleció este 13 de agosto, para pesar de sus seres queridos y los millones de aficionados que lo acompañaron en una batalla por su salud que se extendió por 11 años. Richard Colón, padre del expeleador, hizo el anuncio.
"Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal, ahora está en mejor mundo. Hice todo lo posible por cumplirle su deseo, su sueño de traerlo de vacaciones a Puerto Rico como tanto él deseaba pero no se pudo. Gracias por tantos años de amor y oraciones. En la medida que puedan por favor manténganos en oraciones", expresó la mencionada fuente.
Todo inició el 17 de octubre de 2015 en Fairfax, Virginia, cuando enfrentó a Terrell Williams. Llegó invicto y con la etiqueta de uno de los jóvenes a seguir en las 147 libras. Aquella noche, sin embargo, el boxeo dejó de ser una plataforma hacia el éxito y se convirtió en una batalla por la supervivencia.
La pelea que lo cambió todo
El combate contra Williams debía ser otro paso en la carrera de Colón. Terminó siendo el último.La porfía llegó hasta el noveno asalto. Williams derribó dos veces a su rival y ganó posteriormente por descalificación, después de que el puertorriqueño no respondiera al campanazo para el décimo round.
Lo que ocurrió durante esos nueve asaltos, sin embargo, quedó marcado por la controversia. El perdedor recibió repetidos golpes en la parte posterior de la cabeza, conocidos en el boxeo como golpes ilegales a la nuca. El árbitro Joe Cooper no tomó medidas que impidieran que esas acciones continuaran. Después del la contienda, algo no estaba bien.
De promesa a símbolo
Prichard Colón comenzó a sentirse mal en el vestuario. Vomitó, sufrió mareos y posteriormente se desplomó. Fue trasladado de emergencia a un hospital de Virginia, donde los médicos descubrieron que había sufrido una hemorragia cerebral. Necesitó una intervención quirúrgica para aliviar la presión en el cerebro y entró en coma. El joven que había entrado al ring pensando en acercarse a una oportunidad mundial ya no volvería a ser el mismo.
Prichard Colón pasó 221 días en coma y quedó con severas secuelas neurológicas que hicieron necesario el cuidado permanente de su familia. Su carrera profesional, que terminó con récord de 16-1, quedó congelada en ese instante.
Y ahí comenzó otra liza: una que no tenía campanas, rounds ni jueces.
Lucha por la vida
Durante los años siguientes, su madre y sus familiares se encargaron de sus cuidados. La historia del boxeador trascendió Puerto Rico y el mundo del boxeo porque representaba una pregunta incómoda para un deporte acostumbrado a hablar de valentía, resistencia y capacidad para soportar castigo: ¿cuándo deja de ser valentía aguantar y comienza a ser responsabilidad detener la pelea?. Ese es, quizá, el verdadero legado de aquella lucha.
El caso puso bajo una lupa especialmente dolorosa la actuación del árbitro, la atención médica y la responsabilidad de todos los integrantes de un una velada de boxeo cuando un participante muestra señales de que algo no marcha bien.
Colón se convirtió, involuntariamente, en un recordatorio de que una pelea no termina necesariamente cuando suena la campana. Para algunos boxeadores, el daño puede manifestarse minutos u horas después. Y eso es lo que hace tan difícil recordar aquel instante. No fue simplemente una derrota. Fue el momento en que una carrera prometedora desapareció y comenzó una lucha de más de una década.
Prichard Colón no pudo cumplir el sueño de convertirse en campeón mundial.
Pero su historia dejó una marca indeleble en el boxeo. Y quizá ese sea el recuerdo que debe permanecer: no solamente el de la justa que le cambió la vida, sino el del joven que llegó al ring con un futuro por delante y cuyo nombre, desde entonces, se convirtió en símbolo de los riesgos que el boxeo nunca puede permitirse olvidar.
¿Quién es Prichard Colón?
Prichard Colón es un exboxeador puertorriqueño que nació el 19 de septiembre de 1992 en Maitland, Florida. Considerado una de las grandes promesas del pugilismo, tuvo una destacada carrera amateur y comenzó su trayectoria profesional en 2013, acumulando victorias y llamando la atención por su talento y estilo agresivo. Colón llegó a tener un récord profesional de 16 victorias, 0 derrotas y 13 nocauts antes del combate que cambiaría su vida.
El 17 de octubre de 2015, Colón enfrentó a Terrel Williams en Virginia, Estados Unidos. Durante la pelea recibió varios golpes ilegales por detrás de la cabeza y terminó sufriendo una lesión cerebral que provocó una hemorragia. Después del combate cayó en coma y posteriormente tuvo que someterse a un largo proceso de recuperación y rehabilitación. Su caso conmocionó al mundo del boxeo y puso nuevamente sobre la mesa la importancia de proteger la salud de los boxeadores y de sancionar las acciones en contra del reglamento.