El sistema de MLB continúa haciendo ajustes en sus organizaciones y, durante las primeras semanas de agosto, siete peloteros dominicanos quedaron fuera de sus respectivas franquicias. Los movimientos involucraron a jugadores de distintas edades y etapas de desarrollo, desde jóvenes que todavía intentaban avanzar desde las categorías Rookie hasta lanzadores con varios años de experiencia en las Ligas Menores.
Las salidas corresponden a Mario Báez de Atlanta Braves, Rainy Mota de Philadelphia Phillies, Erick Lara de Tampa Bay Rays, Eduarlin Tejeda y Luis Germán de San Diego Padres, Gabriel Sosa de Seattle Mariners y Yatner Crisóstomo de Cleveland Guardians.
Dominicanos dejados en libertad por Braves, Phillies y Rays
Uno de los casos más jóvenes de la lista es el de Mario Báez, campocorto nacido en Higüey en 2006. Atlanta lo dejó en libertad el pasado 3 de agosto, después de haber recorrido las sucursales DSL y FCL de la organización.
Durante su carrera de Ligas Menores acumuló 528 turnos, 129 hits, tres jonrones, 74 impulsadas y 55 bases robadas, con promedio de .244 y OPS de .653. Su perfil deja como principal atractivo la velocidad, reflejada en las 55 estafas, aunque todavía deberá encontrar mayor consistencia ofensiva para conseguir otra oportunidad.
Rainy Mota, lanzador derecho nacido en Nizao en 2006, fue liberado por los Phillies el 4 de agosto. Su recorrido profesional todavía es corto. En 27 juegos y 44 entradas registra récord de 5-0, con 6.75 de efectividad, 44 ponches y WHIP de 1.82. El dominio mostrado en algunos tramos no logró compensar el alto número de corredores permitidos, por lo que ahora deberá buscar una organización dispuesta a continuar con su desarrollo.
Los Rays también prescindieron de uno de sus jóvenes infielders. Erick Lara, nacido en Baní en 2006, fue liberado el 4 de agosto. El dominicano acumuló 318 turnos, 72 imparables, dos jonrones, 56 carreras impulsadas y 12 bases robadas, con promedio de .226, porcentaje de embasado de .353 y OPS de .677. Su trayectoria también estuvo afectada por una lesión, ya que Tampa Bay lo colocó en la lista de lesionados de 60 días en abril antes de finalmente cerrar su etapa dentro de la organización.
Padres corta lazos con dos quisqueyanos
San Diego aparece dos veces en la lista. El primero es Eduarlin Tejeda, segunda base nacido en Santo Domingo en 2005. Los Padres lo liberaron el 4 de agosto. En su carrera de Ligas Menores registró 351 turnos, 89 hits, 47 impulsadas y 16 robos, además de un promedio de .254, OBP de .389 y OPS de .700.
Aunque no conectó jonrones en su recorrido profesional por el sistema MLB, su porcentaje de embasado ofrece un punto de partida interesante para una eventual nueva oportunidad. El segundo caso de los Padres es Luis Germán, lanzador derecho de 24 años nacido en Sabana Grande de Palenque.
Germán fue liberado por Fort Wayne el 4 de agosto, después de completar parte de su desarrollo entre Rookie y High-A. En 117 juegos y 134.1 innings terminó con 152 ponches, pero también permitió demasiado contacto y corredores, reflejado en una efectividad de 6.30 y WHIP de 2.01.
Cleveland y Seattle también toman decisiones duras
Gabriel Sosa es uno de los jugadores con mayor recorrido profesional dentro de este grupo. El derecho nacido en San Cristóbal en 2001 fue dejado en libertad por Seattle el 5 de agosto. Sosa acumuló 218.1 innings en 170 apariciones, con 254 ponches, 13 victorias y 16 salvamentos. Sin embargo, terminó su carrera en el sistema con ERA de 5.56 y WHIP de 1.53.
El último de los siete es Yatner Crisóstomo, relevista derecho nacido en Santo Domingo en 2003. Guardians lo liberaron el 7 de agosto. En 40 juegos de Ligas Menores acumuló 58.2 innings, 72 ponches y 6 victorias, con efectividad de 3.84. Su principal problema fue el control de los corredores, algo reflejado en un WHIP de 1.60, pero su capacidad para ponchar bateadores puede resultar atractiva para otra organización.
Los siete dominicanos llegan ahora a una etapa diferente de sus carreras. Quedar fuera de una organización de MLB representa un golpe, especialmente para jugadores jóvenes que todavía intentan encontrar estabilidad dentro del sistema profesional, pero no equivale necesariamente al final del camino.